John Travolta en el Festival de Cannes (Francia), donde presentó su primera película como director, 'Ven a volar conmigo'. Foto: EFE/EPA/TERESA SUAREZ

John Travolta en el Festival de Cannes (Francia), donde presentó su primera película como director, 'Ven a volar conmigo'. Foto: EFE/EPA/TERESA SUAREZ

Cine

John Travolta en el Festival de Cannes: "La Palma de Oro de Honor es mejor que ganar el Oscar"

La Croisette tenía reservada al actor la sorpresa del reconocimiento a su carrera cuando presentaba su primera película como director, 'Ven a volar conmigo'.

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Suena en los altavoces de la Sala Debussy el habitual Veuillez gagner vos places. La seanse commence con la consiguiente advertencia, en francés e inglés, de no grabar durante la proyección, y el público asistente rompe a reír. Cientos de personas en la Sala Debussy aguardaban en pie, móvil en mano, a que el realizador que estrenaba ayer tarde su ópera prima en la sección Cannes Première subiera al escenario.

No era cualquier debutante, no solo por la edad a la que se ha estrenado tras la cámara, 72 años, sino por tratarse de uno de los artistas más relevantes de este siglo y del pasado, bailarín, cantante y gif viral en la piel de un Vincent Vega confundido en Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994).

El director general del festival, Thierry Frémaux, insiste en que el público suelte el teléfono a fin de tener las manos libres para aplaudir a John Travolta (Englewood, Nueva Jersey, Estados Unidos, 1954). Como sucedió en la edición pasada con Denzel Washington y en 2022 con Tom Cruise, la cita cultural le tiene reservada una sorpresa: la Palma de Oro de Honor al conjunto de su carrera.

El protagonista de Grease (Randal Kleiser, 1978) y Fiebre del sábado noche (John Badham, 1977), como también de Impacto (Brian De Palma, 1981), Cara a cara (John Woo, 1997) y La delgada línea roja (Terrence Malick, 1998), Globo de Oro al mejor actor por Cómo conquistar Hollywood (Barry Sonnenfeld, 1995) y Premio Primetime Emmy a la mejor serie limitada como productor ejecutivo de American Horror Story: El Pueblo contra O. J. Simpson (2016), ha calificado de "cura de humildad" recibir tan alto reconocimiento del certamen cuyas Palmas de Oro se encuentran entre las películas favoritas de su vida. "Esto es mejor que ganar un Oscar", ha elogiado.

El breve filme de 61 minutos –un minuto más y se hubiera adscrito al formato del mediometraje– presentado anoche es una comedia familiar basada en su propia fascinación infantil de su artífice con la aviación, Ven a volar conmigo, que Apple TV+ estrena este próximo 29 de mayo.

Una obsesión infantil

Su protagonista es un niño de ocho años que el 28 de diciembre de 1962 se estrena a bordo de un avión rumbo a Hollywood, pero como su madre no puede permitirse un vuelo directo, el trayecto se convierte en una aventura iniciática con paradas en diferentes ciudades de Estados Unidos, visitas a la cabina del piloto, cariñosas azafatas, inesperados compañeros de viaje, un atisbo de lo que ofrece la primera clase, cócteles, sanjacobos, flirteos maternos y humo de tabaco.

La elección de animación retro con música de jazz para la secuencia de apertura ya permite intuir una película amable, para todos los públicos. Su condición de coming of age marcado por el viaje de su protagonista puede denominarse road movie, pero en lugar de serpentear por carretera, el personaje surca cielos y pisa aeropuertos en un encadenado de vuelos con la compañía que encumbró el magnate Howard Hughes tras adquirirla en 1939, TWA.

"Los años sesenta fueron una época en la que la arquitectura, la aviación, los automóviles, la ropa y la decoración transmitían mucha esperanza y aventura. Uno miraba hacia el futuro con ilusión, emoción que se echa de menos hoy en día –ha descrito el ahora cineasta sobre la década en la que se desarrolla su cándida y nostálgica propuesta–. Mi película es una forma de volver atrás para cuestionar nuestro presente y conmover con las posibilidades de lo que podría ser".

Travolta se licenció como piloto a los 22 años y ha sido embajador de la aerolínea Qantas Airways desde 2002. A lo largo de su vida ha pilotado vuelos Boeing 747, 707 y 737, del mismo modo que jets de lujo, como el que lo trajo a Cannes junto a su hija Ella Bleu Travolta, que en la cinta da vida a una azafata. De hecho, el apellido italoamericano se repite en numerosas ocasiones en los títulos de crédito, con papeles reservados para sus hermanos Joey y Ellen entre el elenco.

Ven a volar conmigo está basada en un libro que el mismo Travolta publicó en 1997, y su banda sonora es la playlist de su vida, con clásicos de Sinatra como Come Fly with Me y The Best Is Yet to Come, así como temas compuestos por Henry Mancini, Gato Barbieri, Antônio Carlos Jobim y Francis Lai para, respectivamente, Desayuno con diamantes (Blake Edwards, 1961), El último tango en París (Bernardo Bertolucci, 1972), Orfeo negro (Marcel Camus, 1959) y Un hombre y una mujer (Claude Lelouch, 1968), película que la estrella recuerda haber visto en el cine en su día con su hermana y su cuñado.

Un voyeur de la vida

"He sido un voyeur de la vida desde niño y estas son las canciones con las que crecí, la banda sonora de lo que iba observado. Hasta el día de hoy, creo que son las piezas musicales más hermosas jamás escritas. Los clásicos de la época están un escalón por encima", defendía el director novel, que preguntado por Frémaux sobre si Ven a volar conmigo va a ser el único hito como realizador en su carrera, lo dudó.

El actor, que se reserva un pequeño cameo en la recta final de la cinta, ha compartido que varias personas quisieron producir y dirigir la propuesta, pero Travolta declinó porque la materia prima era tan personal que dudaba de si lograrían capturar su esencia: "Tenía que ser yo. Sé lo que vi, sé lo que llamó mi atención y quería compartirlo con el público".

Respecto a por qué le ha tomado tanto tiempo decidirse se ha justificado en que necesitaba ir sumando años para poder tomar distancia: "No es que otro no pudiera hacerlo, sino que quería encontrarme al final de los capítulos de mi vida para ofrecer un reflejo de cómo empezó todo".

Travolta asegura que sabe comandar una película. Es una industria que ha vivido desde dentro durante 55 años de profesión, donde ha visto a directores hacerlo bien, no tan bien y de manera mediocre; donde ha reparado en los aciertos y en los errores. "Podría hacerlo de nuevo, pero he de sentir pasión por el material. No me volvería a atrever a menos que fuera algo tan delicioso e idílico como este proyecto".