Un momento del videojuego 'Pragmata'
'Pragmata', rebelión de la inteligencia artificial en la Luna
Capcom sigue con su excelente racha con un título que mezcla acción y puzles para profundizar en la relación entre los humanos y la IA.
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Han pasado seis años desde la presentación de Pragmata durante el evento digital que reveló la existencia de PlayStation 5 al mundo. Tras un primer vistazo que muchos asociamos con la imaginería de Hideo Kojima y Death Stranding, el título de Capcom pasó, de manera un tanto inexplicable, a una hibernación duradera, concatenando retrasos anuales sin dar detalles.
Durante un tiempo se temió que corriera la misma suerte que Deep Down, es decir, una cancelación silenciosa, pero a pesar de todo, el juego se ha resistido a desaparecer y tras casi una década en desarrollo intermitente llega por fin a las tiendas de todo el mundo. Después de tanto tiempo en el horno, ¿tiene el juego algo que aportar o se ha quedado desfasado en un mundo que ha avanzado a velocidad de crucero?
En algún momento indeterminado del futuro cercano, Hugh forma parte de una expedición de astronautas que viaja a una base lunar para cumplir una misión rutinaria. Sin embargo, nada más llegar la instalación sufre unos temblores que provocan sustanciosos daños y Hugh pierde a todos los integrantes de su equipo.
Para más inri, IDUS, la inteligencia artificial que controla la base, se ha rebelado contra los humanos y ha lanzado a las hordas de robots acorazados que patrullan los pasillos contra ellos.
Hugh se ve contra las cuerdas, pero la irrupción de Diana, una androide en forma de niña con prodigiosas dotes de hackeo, le salva al poder explotar vulnerabilidades en los sistemas de los robots. Juntos tejen una extraña alianza para investigar las razones que han llevado a IDUS a tomar medidas tan drásticas y poner freno a sus planes.
La propuesta de Pragmata pasa por dar un giro de tuerca a los clásicos shooter en tercera persona que le permite erigirse en un título con identidad propia. Hugh cuenta con un arsenal variado de armas futuristas con el que hacer frente a los robots, pero por sí mismo es prácticamente inútil. Para explotar sus vulnerabilidades y abrir sus corazas, primero Diana tiene que hackearlos resolviendo un puzle muy sencillo sobre una cuadrícula donde tiene que establecer una ruta de acceso al sistema.
La acción no se detiene en ningún momento, obligándonos a bascular como jugadores entre la atención a los puzles y la acción desatada. Es un sistema muy bien planteado que genera momentos de tensión exacerbada, haciendo uso de ambos hemisferios cerebrales para superar sus desafíos. Cuesta un rato hacerse a la idea, pero una vez superados los primeros escollos, se revela como una propuesta muy sólida con muchísimo potencial.
Una escena de combate del videojuego 'Pragmata'
Desde el punto de vista narrativo, todo se concentra en la relación entre Hugh y Diana. A efectos prácticos, Pragmata se encuadra en la corriente de dad games que inauguró The Last of Us (2013) y que luego certificó God of War (2018) más adelante.
Capcom no suele destacar por sus dotes narrativas, pero de un tiempo a esta parte han mejorado de manera considerable y Pragmata se beneficia de manera considerable de un diálogo bastante cuidado entre sus dos protagonistas.
Diana, más allá de su naturaleza androide, es una niña entusiasmada con el mundo a su alrededor, con una permanente luz en la mirada que le lleva a preguntar sobre todas las experiencias humanas con una fascinación sincera. Hugh, a pesar de unos recelos iniciales, se encariña rápidamente de ella y entre los dos forman una dupla tan letal como amable que funciona muy bien como contraste al trasfondo trágico que subyace tras el colapso de la base.
Las cosas se complican levemente más adelante, pero la trama nunca pierde el foco sobre sus personajes, abundando en conversaciones aparentemente inanes con las que sustanciar su relación. En líneas generales, está muy bien llevada, hace las preguntas oportunas sobre cuáles son las cosas verdaderamente importantes en la vida y nunca cede terreno a consideraciones nihilistas, tan en boga cuando tratamos con la inteligencia artificial como artefacto narrativo. Es un relato sincero, sin mayores pretensiones pero que funciona gracias a la solidez de la relación central.
la androide Diana es una de las protagonistas de 'Pragmata'
Por lo demás, estamos ante un juego sobresaliente, muy en la línea de lo que Capcom nos tiene acostumbrados, con una factura técnica impecable y un nivel de pulido extraordinario. La aventura principal apenas dura 10 horas, pero existe un margen muy amplio para explorar a fondo los escenarios de la base y recopilar todas las mejoras, así como desafíos adicionales que nos llevarán a sacarle todo el partido a su inspirada fusión de acción y puzles.
Hugh se controla de maravilla, los combates contra los jefes resultan tan espectaculares como desafiantes (sin pasarse) y todo el proyecto exhibe una visión muy clara y definida a pesar del extenso proceso de desarrollo. Otro éxito indiscutible para Capcom después de Resident Evil Requiem y a la espera de Onimusha: Way of the Sword en otoño. Muy recomendable.
Pragmata
Estudio: Capcom
Editora: Capcom
Director creativo: Cho Yonghee
País: Japón
Plataformas: PC, PlayStation 5, Xbox Series, Switch 2