Jorge Eielson

Jorge Eielson

Arte

Jorge Eielson, el artista chamán, pintor y poeta enamorado que ha sido rescatado del olvido

La galería madrileña Travesía Cuatro recupera el trabajo del creador peruano cuando se cumplen cien años de su nacimiento.

4 abril, 2024 02:03

En abril se cumplirán cien años del nacimiento de Jorge Eduardo Eielson (Lima, 1924 - Milán, 2006), sobresaliente poeta y respetable artista plástico peruano. Y sorprende que sean dos galerías comerciales las que abran la conmemoración: Timothy Taylor, en Londres, y Travesía Cuatro, en Madrid, se han adelantado al programa con el que su país natal le rendirá homenaje, organizado por una institución privada, la Pontificia Universidad Católica.

Eielson quipucamayoc

Galería Travesía Cuatro. Madrid. Comisario: Patrick Charpenel. Hasta el 27 de abril. Desde 80.000 €

Es difícil resumir aquí su larga y multiforme trayectoria. Baste decir que salió para siempre de Perú con solo 24 años y vivió durante décadas en Italia, sin dejar nunca de sentir el vínculo con el territorio natal y su herencia cultural; que se relacionó en Francia con el círculo del Salon des Réalités Nouvelles y en Nueva York con los experimentadores del Hotel Chelsea; que el celo por su intimidad y el budismo le hicieron amar la soledad pero que participó en eventos sonados como la Bienal de Venecia (1964, 1966 y 1972) o la documenta 5; que en Perú fue mucho más conocido como escritor que como artista hasta hace poco –su primera retrospectiva importante la montó el MALI de Lima en 2018– y que en España lo mismo: poco sabíamos de su obra plástica hasta la exposición coproducida por Es Baluard de Palma de Mallorca y TEA de Tenerife en 2022-2023.

Eielson quipucamayoc comparte esta voluntad naciente de iniciarnos en su trabajo (y abrirle mercado, claro). Comisariada por Patrick Charpenel, adopta un enfoque didáctico al presentar en sala una biografía y unas vitrinas con documentación, y hace hincapié en los aspectos más atractivos del mismo.

La exposición subraya los vínculos de su escritura con su creación plástica, con ejemplos de poesía visual

Subraya los vínculos de su escritura con su creación plástica, con ejemplos de poesía visual, yofrece un muestrario de los distintos formatos en los que plasmó uno de los conceptos claves en su lenguaje, el de “nudo”.

Cuando pensamos en los quipus –cordones de lana o algodón con nudos usados por las civilizaciones andinas como sistema de contabilidad y de narración– nos vienen a la cabeza los de la chilena Cecilia Vicuña pero Eielson había empezado antes, en 1964, a recrearlos en una simbiosis de abstracción moderna, en consonancia con el Povera italiano, y pensamiento ancestral.

Vista de la exposición 'Eielson quipucamayoc'. Foto: Pablo Gómez Ogando/Travesía Cuatro y Centro Studi Jorge Eielson

Vista de la exposición 'Eielson quipucamayoc'. Foto: Pablo Gómez Ogando/Travesía Cuatro y Centro Studi Jorge Eielson

Los nudos de Eielson son, en pintura y en escultura, formularios. Su trabajo con las telas es más interesante cuando incorpora el componente performativo y el anclaje somático, como vemos en la serie de fotografías sobre su acción Pirámide Paracas, danza circular que evocaba los fardos funerarios de esa cultura y que tuvo lugar en 1974 en la Kunstakademie de Düsseldorf, a invitación de Joseph Beuys. Se presenta al artista como chamán, lo cual es seductor pero algo exagerado.

En los años 80 hizo buena pintura figurativa, de un esquematismo inspirado en las representaciones en los textiles y las cerámicas prehispánicas, y en torno a una particular cosmogonía. Eielson estudió el Perú antiguo y coleccionó piezas arqueológicas; la galería acierta de pleno al incluir en el montaje una refinada cerámica chancay, una composición plumaria y un textil nazcas de gran antigüedad. Finalmente, se recuerda a Michele Mulas, su faro moral y el hombre al que se anudó de por vida.