Una mujer delante de una obra de arte en la Feria Arco 2025. Foto: Carlos Luján/Europa Press

Una mujer delante de una obra de arte en la Feria Arco 2025. Foto: Carlos Luján/Europa Press

Arte

Radiografía del profesional del arte en España: mujer joven con máster, empleo inestable y sueldo congelado

La primera encuesta sobre las condiciones laborales del sector revela que el 45 % de sus trabajadores nunca ha tenido una revisión salarial.

Más información: El Círculo de Empresarios reclama una reducción del IVA de las obras de arte

F. D. Quijano
Publicada

Este martes se ha dado a conocer la primera encuesta sobre condiciones laborales en el sector de las artes plásticas en España, impulsada por Artepreneur, consultora de recursos humanos especializada en arte y cultura, junto con ITGallery, plataforma tecnológica para la gestión de galerías, colecciones y estudios de artistas, y en colaboración con Artizense.

Se trata del primer informe específico sobre salarios, modalidades de trabajo, movilidad profesional y beneficios en el sector, elaborado a partir de una encuesta online realizada entre el 3 de noviembre y el 3 de diciembre de 2025 a profesionales de asesorías de arte, ferias, estudios de artistas, casas de subastas, galerías, instituciones patrimoniales, agencias de comunicación y empresas tecnológicas vinculadas al sector del arte.

Aunque el informe no revela el tamaño de la muestra, los resultados confirman una realidad que muchas instituciones intuían, pero que hasta ahora carecía de respaldo estadístico propio. El 80% de las personas que respondieron a la encuesta son mujeres, lo que consolida un patrón estructural de feminización del trabajo cultural en España.

Casi 6 de cada 10 participantes tienen menos de 40 años, lo que, en palabras del informe, dibuja un presente del arte “claramente joven”, marcado por una generación que reclama mejores condiciones y mayores niveles de estabilidad.

El nivel formativo de este tejido profesional es también llamativo: el 68 % de las personas encuestadas cuenta con estudios de posgrado o máster y un 7% ha alcanzado el doctorado. Pese a esa alta cualificación, el informe subraya que los salarios y las oportunidades de progresión no siempre se corresponden con el nivel de formación.

Precariedad y fuga de talentos

Los salarios en el sector del arte muestran una tendencia de crecimiento moderado, marcada por revisiones poco o nada frecuentes y aumentos que, en muchos casos, no conllevan una mejora retributiva. Solo un 13 % de los profesionales ha experimentado un aumento de sueldo vinculado a un ascenso, apenas un 21 % ha visto incrementar su salario en el último año, y un 45 % indica que nunca ha tenido una revisión salarial.

En relación con lo anterior, 38 % de las personas participantes se declara nada confiada en el actual mercado laboral del arte y el informe revela que la movilidad profesional es significativa. Un 42 % de los encuestados busca activamente nuevas oportunidades laborales, y la experiencia general al buscar empleo obtiene una puntuación media de 1 sobre 5, subrayando los retos a los que se enfrentan los profesionales al explorar nuevas opciones laborales.

Por todo ello, el interés de los profesionales del arte por otros sectores está en aumento. Ante las condiciones actuales, muchos consideran cambiar de sector. Las preferencias se distribuyen entre: 49 % mercado del arte, 32 % educación/academia, 24 % consultoría, 20 % lujo/moda/diseño, 5 % tecnología y tan solo un 1 % se decanta por sectores completamente diferentes.

La movilidad internacional, a diferencia de lo que podría sugerir el imaginario del sector, no es mayoritaria: un 57% nunca ha trabajado fuera de España.

Una de las brechas más visibles aparece en la organización del trabajo. Solo un 8% de los encuestados trabaja en remoto, mientras que el 57% desarrolla su actividad de forma presencial y un 35% lo hace en modalidad híbrida. La centralidad de la experiencia física —exposiciones, atención a público, manipulación y conservación de obras— explica en parte esta resistencia al teletrabajo, pero los autores del informe advierten de que el sector, pese a su discurso innovador, mantiene dinámicas “poco contemporáneas” en términos de flexibilidad laboral.

La radiografía territorial muestra además que las comunidades con mayor peso en la actividad y en la muestra son Comunidad de Madrid, Catalunya, País Vasco y Andalucía, donde se concentra buena parte de la infraestructura cultural y de las oportunidades de desarrollo profesional.

Las microempresas —estructuras de 1 a 10 personas— son la forma organizativa predominante, con un 58 % de presencia en la muestra, seguidas por pequeñas empresas y, a mucha distancia, organizaciones medianas y grandes. Esta fragmentación repercute en la estabilidad de los contratos, en la capacidad para ofrecer beneficios y en la definición de las carreras profesionales.

El informe detalla diferencias por tamaño de empresa, tipo de organización y nivel de responsabilidad, pero identifica un rasgo transversal: en un sector donde la vocación suele pesar más que la seguridad, los salarios tienden a situarse por debajo de otros ámbitos con niveles similares de formación. Los datos señalan que quienes trabajan en empresas medianas y grandes perciben retribuciones más altas y cuentan con estructuras salariales más formalizadas, mientras que las microempresas concentran más polivalencia, más fragilidad contractual y menor capacidad para ofrecer mejoras periódicas.

Para complementar ingresos, una parte relevante de los profesionales recurre a trabajos remunerados adicionales, especialmente en microempresas, donde un 65% de las personas encuestadas afirma haber realizado actividad extra para reforzar su salario base.

En cuanto a beneficios, la asistencia sanitaria privada y los bonos por rendimiento aparecen como los elementos más consistentes, pero buena parte del sector declara no contar con ningún tipo de compensación adicional más allá del sueldo. El informe subraya que, en contextos donde los salarios son ajustados, los beneficios económicos directos y las medidas reales de conciliación pueden marcar la diferencia a la hora de atraer y retener talento.

Más allá de la radiografía, los autores plantean una agenda de cambios. Entre las recomendaciones dirigidas a las organizaciones destacan la necesidad de impulsar políticas de diversidad, equidad e inclusión, profesionalizar los procesos de selección, definir mejor los roles y trayectorias internas y establecer revisiones salariales periódicas que den previsibilidad a las carreras.

El informe insiste en que la correcta redacción de los puestos, la transparencia en las ofertas y el reconocimiento de prácticas y primeras oportunidades como trabajo remunerado son pasos imprescindibles para no bloquear el acceso a quienes tienen menos recursos.