Arte

500 años del 'Lago español'

Casa de América conmemora el descubrimiento del Pacífico con una muestra que repasa los 5 siglos de exploración española en el nuevo océano, un hallazgo que brindó al hombre la apropiación del universo

Marta Caballero
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Mapa Orbis Terrarum, de 1595, considerado el primer Atlas Geográfico de la historia.

Hace 500 años un puñado de españoles, capitaneados por Vasco Núñez de Balboa, que había escuchado de los indígenas la existencia de otro mar, miraron hacia el medio día desde lo alto de la cordillera de Chucunaque y lo vieron, inmenso, frente a ellos. Lo cuenta López de Gomara en una de sus crónicas: "Llamó a los compañeros, mostróles la mar y dixóles- Veis, allí amigos míos, lo mucho que deseávamos. Lo bautizó como Mar del Sur". Lo que sucedió aquel 25 de septiembre, lo que vieron sólo unos pocos marinos, cambió para siempre la concepción del mundo y supuso el comienzo de cinco siglos de exploración española en el Pacífico. La Casa de América conmemora desde este miércoles el aniversario con una exposición de 170 piezas dedicada al descubrimiento, colonización e investigación de una extensión de 165 millones de kilómetros cuadrados que durante años estuvo dominada por la navegación española y cuyo hallazgo puso por fin rostro esférico al mundo.

La Corona, volcada desde los Reyes Católicos en las navegaciones, no dejó durante siglos de fijar su interés en los nuevos territorios, originalmente motivada por el hallazgo de rutas seguras, de modo que invirtió en barcos, formación de los navegantes y útiles que, en su día, estuvieron a la cabeza mundial de las innovaciones tecnológicas, como fue el caso del avanzadísimo astrolabio, de los que se exhiben dos en esta exposición que reúne tanto los descubrimientos y sus protagonistas, como las herramientas y barcos que fueron empleándose a lo largo de los siglos.

Cuanto más lejos llegaban, más leyendas fulminaban, cuenta Carmen López Calderón, una de las comisarias de esta muestra que se nutre, fundamentalmente, de fondos del Museo Naval, institución, por cierto, reivindicable por la vastedad de tesoros que alberga. "Se derrumba el mito de que en el Oeste se acababa la tierra y los barcos caían al vacío, así como que el agua hervía en los mares del sur, o leyendas que hablaban de hombres que caminaban con la cabeza en la mano", ejemplifica. El relato de la muestra, compuesta de cuatro salas, es apasionante, de una épica cinematográfica, la historia de hombres que se echaban a la mar sin saber si habría una vuelta, que pasaban años fuera de su tierra para descubrir qué había más allá.

La exposición parte de Hernán Cortés y pasa por el viaje de Magallanes-Elcano (1519-1522), una peripecia de 27 meses en la que murieron muchos expedicionarios -su protagonista entre ellos- y de la que sólo regresó la Nao Victoria, pero que supuso el descubrimiento del Estrecho de Magallanes y, con él, la apertura de una nueva ruta España-Molucas por el Pacífico. Continúa con el logro de Elcano, que dio la primera vuelta al mundo descubriendo archipiélagos como Gubert, Marshall, Marianas... y prosigue con el descubrimiento por parte de Urdaneta del tornaviaje, la ruta de regreso de Filipinas a América más segura y que, además, permitió abrir una línea marítima entre Filipinas y México prolongada desde Acapulco hasta Sevilla y que mantuvo durante más de dos siglos un rico intercambio comercial.


Panamá desde la Isla de Naos, (1789-1794)

Asimismo, la muestra se adentra en las expediciones de Cofre de Loaisa, Hernando Grijalva, Álvaro de Mendaña, Pedro Samiento de Gamboa y Bernardo Quirós, entre otros muchos marinos, cuyas conquistas logran que al Pacífico se le denomine el 'Lago español'. A la vez, va recogiendo los avances técnicos, como el sextante y el cronómetro, y concluye con el fin de las exploraciones y el paso a las expediciones militares y, más adelante, las de carácter científico y antropológico, como la de Malaspina. El viaje finaliza en 2010, con el buque Hespérides de la Armada, que emprende una expedición ocenográfica que recoge 6.000 gigas de datos y 120.000 muestras para la investigación.

Para explicar todos los hitos, la propuesta exhibe retratos de sus protagonistas, armas como el servidor de bombarda (siglos XV y XVI), planos de navegación, de las Filipinas, la Conquista de las Islas Malucas al Rey Felipe III, considerada una de las mejores obras historiográficas del Siglo de Oro español, el Memorial número 8, que anuncia el descubrimiento de Australia de Quirós, cajas de instrumentos de dibujo, armas y adornos corporales de las culturas de Melanesia, Micronesia y Polinesia... Entre todas las piezas, destaca el precioso Compendio Astronómico que realizó Thobias Walker para Felipe II, un conjunto instrumental náutico y topográfico que alberga todo el saber astronómico de la época.

"España es históricamente, por nuestra propia geografía, un país volcado al mar. De hecho, cuando le hemos dado la espalda ha sido cuando peor nos ha ido", explica López Calderón, que reconoce también que ese afán por los descubrimientos está, de alguna manera, presente en el carácter español. Hasta el 2 de febrero, los visitantes podrán conocer a fondo nuestra inmensa historia naval, a menudo reducida en el imaginario popular a la hazaña de Colón, y asistir a un extenso programa de actividades en el que que numerosos expertos e historiadores abordarán el papel de los cronistas de la época, los viajes científicos y la contribución hispánica al conocimiento del Pacífico. Además, se proyectarán largometrajes como Descubridores por la ruta de Balboa y El secreto de Urdaneta y se celebrarán talleres infantiles y cuentacuentos organizados por el museo naval.


Compendio Astronómico de Felipe II, realizado por Thobias Volckmer.


Pacífico. España y la aventura de La Mar del Sur

AC/E participa en los actos conmemorativos del V centenario del descubrimiento del Océano Pacífico a través de un proyecto expositivo que pretende difundir el riquísimo fondo documental sobre el nuevo océano contenido en los archivos estatales españoles, con el Archivo de Indias de Sevilla como principal exponente. Con él pretende analizar y difundir la trascendencia de este hecho histórico y poner en valor la presencia española en el Pacífico. Con esta muestra itinerante se aporta una perspectiva actualizada del legado español en las naciones ribereñas del Océano Pacífico, destacando los espacios y modos de interacción cultural, social y económica. En definitiva, acerca a los visitantes de las comunidades del ámbito pacífico el legado histórico y cultural que les dejó su relación histórica con España. La exposición se puede visitar en Sevilla hasta el 9 de febrero.