Image: Enrique Radigales, horizonte perdido
Desapariciones sonda viking, 2011
Nadie sabe cómo van a ser las artes plásticas -o artes visuales, o artes virtuales- del futuro. Hasta hoy, las obras de una elevada proporción de artistas siguen teniendo una dimensión material y muchos de ellos siguen utilizando los medios tradicionales: pintura y dibujo manual, talla o moldeado para la escultura, objetos y materiales reales para ensamblajes e instalaciones, fotografía y cine analógicos... Sin embargo, en el ámbito de la imagen se va generalizando el uso de la fotografía y el vídeo digitales, los pintores utilizan plotters, los escultores maquinaria que da forma a las piezas con láser según programas informáticos... El arte sonoro y lumínico se ha adentrado igualmente en este terreno y más por delante aún van el net art y diversas formas de arte con base tecnológica. Estamos en un momento muy interesante y muy rico en el que conviven formas de arte del siglo XIX, del siglo XX y del siglo XXI. La obra de Enrique Radigales nos lo hace ver.El horizonte tecnológico se fija en una expresión en código fuente, SKYLINE>, que se repite, grabada con láser, en una fila de fragmentos de corteza de pino recorridos por una línea. En las diversas obras reunidas en la exposición Log out Landscape se hacen diferentes alusiones al paisaje; las conexiones no aparecen a primera vista pero están ahí, proponiendo sutiles juegos semánticos. Por ejemplo, La ruta del explorador hace referencia a la estructura de organización de los arhivos en el ordenador pero también trae a la mente la figura del aventurero en búsqueda de nuevos paisajes. En Piranesi como fondo de escritorio, éste es la "ventana" de acceso al ordenador, un lugar en el que muchos ponen como "fondo" fotografías, a menudo paisajísticas. El paisaje visto a través de una ventana es un motivo tradicional de la pintura; aquí, Radigales troquela un grabado de Piranesi -que tuvo efectivamente en su escritorio-, convirtiéndolo en una celosía. El mismo método utiliza en La ruta... y en Paisaje archivado, otra "ventana" en papel de acuarela -el medio clásico para el paisajista aficionado- a través de la cual podemos ver el paisaje real -pirenaico-, pero nunca como una imagen completa sino como un atisbo incompleto y frustrante.
La celosía es un elemento para protegerse del calor pero también una forma de aislamiento: de género, religioso... Estas obras parecen sugerir una imposibilidad de contacto directo con la naturaleza, que se presenta como algo perdido o remoto. De forma elocuente, el paisaje elegido de Piranesi es una ruina, y la serie Desapariciones -que tiene un planteamiento muy interesante pero una resolución plástica mejorable, al igual que la escultura realizada con cables de ethernet, Bruma- recupera representaciones del paisaje destruidas por una u otra razón: un cuadro quemado, un negativo de película deteriorado, una filmación espacial ilegible... Y un enlace de "hipertexto" más: en la pared de la galería se ha pintado el escritorio del ordenador de Rafael Argullol, que tan elocuentemente ha escrito sobre el paisaje romántico.