Charles Leclerc, en su box de Ferrari.

Charles Leclerc, en su box de Ferrari. Reuters

F1

Charles Leclerc, 28 años: "Mentí a mi padre 2 días antes de que muriera, le dije que había firmado mi contrato con la F1"

El piloto monegasco sufrió cuando era joven la dolorosa pérdida de su padre y se abrió sobre ella en una reciente entrevista.

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Jorge Pacheco
Publicada

Detrás de la velocidad deslumbrante de la Fórmula 1 y del característico color rojo de Ferrari, se esconde una historia de maduración personal forjada bajo la sombra de la pérdida más dolorosa.

El piloto monegasco Charles Leclerc se sinceró en una profunda entrevista concedida al conocido podcast de Jay Shetty. Durante esta sincera charla, el piloto abordó los momentos más vulnerables de su vida y de su trayectoria, revelando un secreto familiar que marcó su proceso de duelo.

En 2017, mientras competía en la Fórmula 2 y buscaba asegurar su ascenso definitivo a la máxima categoría, la salud de su padre y gran mentor, Hervé Leclerc, empeoró críticamente. Consciente de que los días de su progenitor estaban contados, Charles tomó una decisión tan dolorosa como emotiva.

"Le mentí dos días antes de que falleciera y le dije: 'Escucha, he firmado mi contrato de Fórmula 1'", confesó el piloto de Ferrari. Fue una declaración nacida del amor filial y del deseo profundo de brindarle la máxima tranquilidad antes de partir, pero que inicialmente desató una tormenta de culpa interna.

De hecho, su madre se mostró disgustada por este engaño piadoso: "Mi madre se enfadó bastante conmigo, diciéndome que no debía mentirle a mi padre. Eso se me quedó grabado durante meses", admitió con sinceridad.

Sin embargo, el destino terminó alineándose con aquella mentira piadosa semanas después, cuando la escudería oficializó el trato. "Por suerte, firmé el contrato un mes después, cuando él ya no estaba, y encontré mucha más paz porque me dije a mí mismo que no le había mentido, sino que solo me había anticipado", relató con alivio el monegasco.

La dolorosa partida de su padre obligó a Leclerc a dejar atrás la niñez de golpe. Hasta ese trágico momento, él se limitaba únicamente a conducir, delegando toda la enorme carga administrativa en su progenitor.

Charles Leclerc, en el paddock de la Fórmula 1.

Charles Leclerc, en el paddock de la Fórmula 1. Reuters

"Perderlo a esa edad me convirtió en un adulto mucho más rápido porque tienes que gestionar tus propias cosas mucho antes. Antes de eso, yo era solo un niño; él me llevaba a las carreras y yo hacía lo que más amaba, que era conducir", recordó.

De la noche a la mañana, tuvo que asumir una gran responsabilidad familiar: "Tuve que cuidar de mi madre", apuntó.

A pesar de los éxitos tempranos conseguidos en los karts, su padre siempre se encargó de mantener sus pies firmes en la tierra. "Él siempre estaba ahí para decirme: 'Charles, solo tienes seis años, la Fórmula 1 está muy lejos, así que tienes que seguir trabajando y mantenerte humilde'", rememoró.

Este valioso legado de humildad y profunda gratitud sigue siendo hoy su mayor brújula en el automovilismo mundial.