Aubameyang, en el partido liguero ante el Málaga.

Aubameyang, en el partido liguero ante el Málaga. Europa Press

Fútbol

Aubameyang, 37 años: "Mi padre era duro con sus palabras y muy exigente con nosotros porque quería que triunfáramos"

El futbolista del Deportivo de la Coruña tuvo en la figura de su padre y sus hermanos a sus referentes.

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Carlos Serrano
Publicada

Pierre-Emerick Aubameyang, a sus 37 años, afronta una nueva aventura en el Deportivo de La Coruña. Su llegada al conjunto gallego se produjo hace apenas unas semanas, pero el delantero ya ha dejado muestras de su importancia dentro del equipo.

Detrás de la carrera del gabonés hay una historia familiar que explica buena parte de su relación con el fútbol. Desde pequeño estuvo rodeado de este deporte y tuvo en su padre y en sus hermanos a sus primeros referentes.

En una entrevista concedida a SW, Aubameyang fue preguntado precisamente por el vínculo que mantiene con su padre y sus hermanos. Su respuesta fue contundente: "La relación que tengo con mi hermano y mi padre es muy especial".

Su padre tuvo un papel especialmente relevante durante sus primeros años. Aubameyang recuerda que era una persona exigente con sus hijos y que esa forma de educarlos terminó siendo fundamental para el futuro que les esperaba.

"Mi padre era exigente con nosotros porque quería que triunfáramos. Era duro con sus palabras; no le gustaba hablar mucho cuando éramos pequeños, pero cuando lo hacía, siempre era para velar por nosotros, pues quería lo mejor para todos", explicó.

Con el paso de los años, la relación entre ambos también fue evolucionando. Cuando Aubameyang comenzó a tomarse el fútbol de una manera más seria, descubrió una faceta diferente de su padre, mucho más cercana y abierta.

"Cuando empecé a jugar al fútbol, mi padre era diferente, pero en el buen sentido. Siempre fue muy positivo y empezó a hablarme más sobre la vida y todo lo demás", recordó el delantero del Deportivo.

Aquella transformación terminó fortaleciendo todavía más el vínculo entre ambos. Padre e hijo acabaron convirtiéndose también en grandes amigos, mientras que la importancia de permanecer unidos se convirtió en uno de los principios que marcaron la educación de la familia.

"Nos hicimos muy amigos, y él siempre decía que la unión hace la fuerza, por eso mis hermanos y yo somos así. No importa quién triunfe en la familia, siempre lo impulsamos hacia la cima; esa es nuestra educación", relató Aubameyang.

Sus hermanos mayores también tuvieron una influencia decisiva en su infancia. El delantero siempre ha hablado de ellos como referentes y reconoce que, incluso antes de convertirse en futbolista profesional, pudo aprender observándolos.

"Cuando tenía trece años, me fui de casa con mis hermanos a Milán, y fui muy feliz creciendo juntos, trabajando duro. Creo que mis dos hermanos mayores, Cati y Willy, tenían más talento que yo, pero yo tenía dos modelos a seguir increíbles", señaló.

El fútbol estaba presente constantemente en su entorno. Aubameyang creció viendo jugar a su padre y tratando de imitar lo que hacía, hasta el punto de practicar por su cuenta cuando todavía era un niño. Con el paso del tiempo, aquellas escenas terminaron convirtiéndose en una realidad que incluso hoy le cuesta creer.

En declaraciones recogidas por la web de la UEFA, el futbolista recordó aquellos primeros años: "Solía ver jugar a mi padre, lo cual era increíble… Practicaba tiros a puerta en mi habitación y ahora soy jugador profesional. Me cuesta asimilarlo".

Su padre, además, estuvo presente durante buena parte de ese proceso. No se limitó a ser una figura de referencia en casa, sino que acompañó a su hijo desde sus primeros pasos en el fútbol.

"Él siempre venía a todos mis partidos, desde que jugaba en mi primer club cerca de Laval, en Francia", contó Aubameyang.

El delantero también recordó que su deseo de empezar a jugar llegó mucho antes de que pudiera hacerlo oficialmente. "En realidad, quería empezar a jugar a los cuatro años, pero a esa edad en Francia se juega una versión diferente, así que tuve que esperar hasta los cinco", explicó.

Aquella espera terminó dando paso a una carrera que le llevó a recorrer algunos de los principales campeonatos europeos. Italia, Francia, Alemania, Inglaterra y España han formado parte del camino de Aubameyang, que ahora afronta un nuevo capítulo en Galicia.

A sus 37 años, el delantero vuelve a demostrar que sigue teniendo protagonismo sobre el terreno de juego. Pero detrás del futbolista que hoy defiende los colores del Deportivo permanece la misma historia de siempre: la de un niño que creció viendo jugar a su padre, aprendiendo de sus hermanos y encontrando en su familia el impulso necesario para convertir aquella pasión infantil en una profesión.