La tienda A Loja Do Vino, en Funchal.
La tienda de Funchal donde comprar vinos de Madeira para llevar a casa sin necesidad de facturar
Situada en el corazón de Funchal, A Loja do Vinho, la tienda de vinos que custodia la bodega Blandy's ofrece más de 500 referencias de bodegas de Madeira, Portugal y de todo el mundo y un 'salvoconducto' para poder llevarte los mejores vinos fortificados de la isla sin tener que facturar.
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Si hay un nombre que resuena dentro y fuera de la isla portuguesa de Madeira es el de Blandy's, la única familia fundadora del comercio vinícola de Madeira que aún posee y gestiona su empresa original desde 1811.
Lo hace desde el centro histórico de Funchal, entre calles empedradas, fachadas coloniales y el aroma salino del Atlántico, donde el vino también forma parte del paisaje cotidiano. El archipiélago portugués lleva siglos exportando uno de los vinos fortificados más singulares del mundo, el célebre Vino de Madeira y visitar la isla no puede dejar de incluir una visita a alguna de sus bodegas elaboradoras, ni volver a casa sin alguna de sus botellas como souvenir.
Sin embargo, el 'viajar ligero' no siempre permite al viajero llevarse según qué recuerdos del destino que visita y los líquidos suelen presentar siempre los mayores impedimentos.
Blandy's que lleva algo de tiempo ya en esto dio con una solución al problema para todo aquel que quiera llevarse una botella en la maleta de mano, sin pasar por el trámite de facturar equipaje.
Contigua a la puerta principal de la bodega, dirigen también A Loja do Vinho, una tienda especializada que para muchos visitantes se ha convertido en la parada ideal antes de regresar a casa: un espacio donde elegir con calma, recibir asesoramiento experto y comprar vinos preparados para viajar en el equipaje de cabina.
La fachada principal de A Loja Do Vinho.
Un escaparate del vino de Madeira
Con más de 500 referencias en sus estanterías, la tienda funciona como una auténtica ventana al mundo vinícola de la isla y de Portugal. Desde vinos locales hasta etiquetas internacionales, el catálogo permite descubrir estilos muy distintos, aunque la estrella indiscutible sigue siendo el vino de Madeira.
El equipo de la tienda —formado por Linda, Karina y Diogo— ejerce un papel fundamental. Su conocimiento permite orientar tanto al aficionado ocasional como al coleccionista. Preguntar por un vino para acompañar pescado, carne o postre suele terminar en una conversación que acaba con una botella perfectamente elegida… y a menudo con una breve lección sobre la historia vinícola de la isla.
Los vinos fortificados de Madeira conviven con un amplio repertorio de referencias que recorren otras regiones de Portugal y más allá
Lo mejor que ofrece la tienda, además de su curada selección de vinos, y que muchos desconocen, es su acuerdo con el aeropuerto de Funchal para poder pasar con las compras por el control de seguridad sin necesidad de facturar. Éste solo es válido para los vinos de Madeira fortificados de la casa.
Una vez hecha la selección de las botellas, al pasar por caja, el equipo se encargará de hacer una factura con el nombre del cliente que sirva como salvoconducto para atravesar el escáner sin problema alguno.
El vino de Madeira creado para celebrar el 600 aniversario de la isla.
La experiencia completa: del viñedo a la copa
Comprar vino en Funchal también invita a entender de dónde viene. A apenas unos pasos de la tienda se encuentra uno de los lugares clave para comprender esta tradición: Blandy’s Wine Lodge.
Este histórico complejo —situado en un edificio protegido del centro— es el corazón del negocio vinícola de la familia Blandy desde hace más de dos siglos y siete generaciones. Allí envejecen más de 650 barricas y cubas siguiendo el método tradicional canteiro, un sistema en el que el vino madura lentamente en barricas expuestas al calor natural.
Las bodegas, conocidas también como Adegas de São Francisco, ocupan parte de antiguos edificios de los siglos XVII y XVIII vinculados al antiguo convento de San Francisco. En sus salas se puede recorrer la historia completa del vino de Madeira: desde la vendimia hasta las variedades clásicas como Sercial, Bual o Malvasía.
La visita a Blandy’s culmina con degustaciones guiadas que permiten apreciar la complejidad del vino de Madeira. Entre las experiencias más populares destaca la cata de Blandy’s Madeira de 10 años, acompañada de chocolates gourmet que resaltan los matices de estos vinos oxidados y longevos.
Para los amantes del vino más curiosos, el recorrido incluye espacios como la Sala Max Römer, decorada con murales del artista alemán, y la bodega histórica donde se conservan auténticas reliquias enológicas, algunas de principios del siglo XX.