La situación del viñedo de San Cobate es única en la Ribera del Duero.

La situación del viñedo de San Cobate es única en la Ribera del Duero. L. Sánchez

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San Cobate, el vino tinto que es Ribera del Duero en estado puro

Nacido en bancales como los del Douro portugués y con un acento distinto al de la Ribera del Duero, San Cobate es un ‘vino vertical’ que reivindica la singularidad de su origen.

15 abril, 2021 10:22
  • Nombre: San Cobate
  • Bodega: San Cobate
  • Añada: 2017
  • Tipo de vino: Tinto
  • Variedad: Tempranillo
  • Región (D. O.): Ribera del Duero
  • Crianza: 16-18 meses en barricas usadas.
  • Alcohol: 14 %Vol
  • Formato: 750 ml
  • Cata: Ligero, varietal, fácil de beber pero a la vez complejo y diferente.
  • Precio: 17 €
  • Punto de venta: www.sancobate.com
Vino tinto de Ribera del Duero San Cobate.

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Vino tinto de Ribera del Duero San Cobate.

Dicen algunos que la Ribera del Duero un día quiso ser Rioja y que en ese afán por llegar a grandes cantidades y exportar a medio mundo olvidó en parte su esencia. Esencia que se ha propuesto recuperar San Cobate.

Esta bodega ‘joven’ situada en el triángulo de oro formado por Gumiel de Mercado, La Horra y La Aguilera, en la provincia de Burgos, debe su nombre al monasterio benedictino de San Cucufate (cosas de la lengua popular) que se instaló a mediados del siglo XI en las inmediaciones de la finca, muy próximo a unas parcelas privilegiadas para el viñedo.

Y es que lo que más llama la atención de San Cobate, antes de probar el vino, es la situación de las viñas, plantadas en forma de bancales que sortean la ladera. Cuando uno visita este terreno tiene la sensación de que ahí abajo, en algún lugar más allá del viñedo, va a encontrarse con un meandro del Douro portugués.

San Cobate está considerado como uno de los viñedos más singulares y mágicos de la Ribera del Duero. No es para menos. Con una superficie de 80 hectáreas, 20 de ellas en bancales, cepas de una edad media de 40 años y suelos arcillosos y calizos que cambian por momentos, la finca está rodeada de monte bajo, plantas aromáticas, encinas y pinos. A una altitud de unos 900 metros y con parcelas de diferentes orientaciones, lo que permite una expresión de la uva especialmente variable en muy poco espacio de terreno.

Vista aérea del viñedo en bancales de la finca San Cobate.

Vista aérea del viñedo en bancales de la finca San Cobate. San Cobate

“Esto es como un lunar dentro de la Ribera”, dice Antonio Vázquez Muñoz-Calero, consejero delegado de la bodega y hostelero en León y en Madrid, que emprendió en 2016 el ilusionante proyecto de San Cobate con el objetivo de elaborar vinos que respeten al máximo la personalidad de sus viñedos, con sus diferentes suelos y orientaciones, así como el carácter más varietal de la tempranillo. Se trata de que la fruta sea la protagonista y, para lograrlo, la clave es un uso discreto de la barrica. “Hubo un momento en que no se sabía qué era qué con tanta madera; nosotros queremos que el vino nos lleve de vuelta al origen, a lo de antes, al valor de la tierra”.

En este huir de esa Ribera ‘maderizada’, surgen unos vinos ligeros y muy ‘bebibles’ (fáciles de beber, se entiende), que reflejen la singularidad de esta finca. San Cobate es el máximo exponente en su versión tinta. Un vino mimado del que tan sólo se elaboran unas 40.000 botellas con el asesoramiento del enólogo Iñaki Otegi, y en cuya vendimia el objetivo es obtener mostos con un carácter especial. También existe otra versión blanca, de verdejo, pero esa se elabora en Rueda.

San Cobate, bienvenidos a un viñedo singular.

San Cobate, bienvenidos a un viñedo singular. L. Sánchez

Las uvas fermentan y permanecen 4 meses en depósitos de cemento tradicionales de la zona, para después iniciar una crianza corta en barricas usadas y continuar envejeciendo en tanques de mayor tamaño. En total, el vino pasa en contacto con la madera de 16 a 18 meses, a los que hay que sumar otros 6-12 meses en botella. “Intentamos conseguir una evolución sutil y respetuosa con la variedad”.

A San Cobate le siguen de cerca los ‘sancucufates’ (San Cucufate Monasterio, San Cucufate Bancales del Jalón y San Cucufate Altos del Viso), tres vinos de finca con muy poca producción (de 900 a 2000 botellas) pero mucha demanda, que pasan de 18 a 24 meses en botella antes de salir al mercado y que, como si de la paleta de un pintor se tratase, recogen la orografía de suelos verticales del paraje en una suerte de síntesis de las diferentes exposiciones.

A la añada 2018 de San Cucufate aún le queda un año y medio de botella.

A la añada 2018 de San Cucufate aún le queda un año y medio de botella. L. Sánchez

Todos ellos, desde San Cobate al trío San Cucufate, son vinos entendidos desde el compromiso, que se acercan al concepto de ‘clos’ de la Champagne: vinos que exaltan la individualidad, la pureza y la intensidad de una única parcela de viñas, una única variedad de uva y una única añada.

Maridajes recomendados para San Cobate

Sin duda, un lechazo, un asado al horno tradicional o una buena morcilla de Burgos, son los mejores platos para armonizar con este tinto de la Ribera del Duero, sobre todo si buscamos un maridaje por proximidad. Pero su sutileza, su cuerpo medio y su elegancia innata, sin un excesivo recuerdo de madera, hacen que sea un vino versátil y divertido para acompañar otras comidas. Te proponemos abrir una botella de San Cobate con carnes frías o embutido, platos especiados, legumbres, pescados azules y también arroces, sobre todo los melosos.

Recetas para acompañar este vino de Ribera del Duero