El interior del restaurante Finca Nebot.

El interior del restaurante Finca Nebot.

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Finca Nebot, la casa de comidas 'con más de 60 años' que aterriza en Poblenou: ahora cocina catalana moderna

Finca Nebot, lo nuevo del Grupo No Hay Mañana, ocupa el espacio que hace más de seis décadas ya funcionaba la casa de comidas de la familia Nebot.

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Finca Nebot, la nueva apertura del Grupo No Hay Mañana en Poblenou, es un restaurante que no solo recupera el espíritu de las antiguas casas de comidas catalanas, sino que lo reinterpreta desde una mirada contemporánea, elegante y profundamente emocional.

El proyecto aterriza en una ubicación cargada de memoria. Mucho antes de convertirse en uno de los barrios más codiciados de Barcelona, Poblenou ya era territorio de fábricas, talleres y familias obreras.

Y en esa misma finca donde hoy abre sus puertas Finca Nebot, hace más de seis décadas ya funcionaba la casa de comidas de la familia Nebot. El regreso no es casual: es un ejercicio de arqueología culinaria convertido en restaurante.

Rafa Mimoso, Leo Chechelnitskiy y Alfredo Samaniego.

Rafa Mimoso, Leo Chechelnitskiy y Alfredo Samaniego.

Detrás del concepto está Leo Chechelnitskiy, alma del Grupo No Hay Mañana, responsable de espacios que han sabido construir identidad propia en la escena barcelonesa.

Pero aquí el discurso va un paso más allá. Finca Nebot no busca replicar recetas tradicionales tal y como las recordamos, sino rescatar platos, sabores y gestos gastronómicos que han ido desapareciendo de las cartas y de las mesas familiares.

Para ello, el chef ejecutivo Alfredo Samaniego y Josué Dávila de León han trabajado casi como investigadores culinarios.

Han buceado en recetarios históricos de la cocina catalana y francesa, desde la Marquesa de Parabere hasta Josep Rondissoni o Ignasi Domènech, figuras esenciales para entender la evolución de la cocina doméstica catalana del siglo XX. El resultado es una carta que mezcla memoria y refinamiento con notable inteligencia.

La coca de escalivada de Finca Nebot.

La coca de escalivada de Finca Nebot.

Hay platos que apelan directamente al imaginario colectivo barcelonés: la coca escalivada, los huevos mimosa o la sarsuela de pescado y marisco, ese monumento marinero nacido entre los antiguos chiringuitos de La Barceloneta.

Pero también aparecen reinterpretaciones inesperadas como el canelón Rossini “tradicionalizado”, un fricandó a la muda o un mollete de calamar a la romana que parece salido de una merienda de infancia idealizada.

El (doble) mollete de calamares.

El (doble) mollete de calamares.

El interiorismo, desarrollado por Genialidades, se inspira en el pasado indiano y en la transformación industrial de Poblenou, con un gran salón cálido, estanterías llenas de objetos, arte, chimenea y una atmósfera que invita a quedarse. Más que un restaurante de tendencia, parece la casa de alguien que cocina excepcionalmente bien.

La sala juega también un papel decisivo. Rafa Mimoso, veterano profesional formado en instituciones barcelonesas como 7 Portes o Botafumeiro, dirige un servicio donde la elegancia clásica recupera protagonismo.

Otro de los rincones de Finca Nebot y su bodega con más de 100 referencias.

Otro de los rincones de Finca Nebot y su bodega con más de 100 referencias.

En tiempos de informalidad impostada, Finca Nebot reivindica el valor de los pequeños detalles: la atención pausada, el conocimiento del producto, la hospitalidad sin artificios.

La cocina abierta termina de cerrar el círculo. Allí, Josué Dávila de León lidera el día a día junto a Samaniego en una propuesta que se declara viva y cambiante. “La carta está en constante evolución”, explican desde el grupo, conscientes de que el comensal contemporáneo ya no solo busca comer bien, sino reencontrarse con sabores capaces de activar recuerdos.

La bodega, con más de cien referencias y vocación de seguir creciendo, refuerza la idea de restaurante de largo recorrido. Y como guiño final, el espacio esconde una mesa privada dentro de la propia cava, concebida para futuras experiencias gastronómicas exclusivas.