El chef Joan Roca

El chef Joan Roca

Restaurantes

Chef Joan Roca: 3 restaurantes 'sin lujos' imprescindibles donde come feliz uno de los mejores cocineros del mundo

Ni esferificaciones ni listas imposibles: descubre los tres restaurantes "alejados del foco" que recomienda Joan Roca para disfrutar de cocina auténtica.

Más información: Joan Roca (61), chef con 3 estrellas Michelin: "Mis hermanos y yo comemos cada día el menú en un bar de barrio"

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Cuando Joan Roca habla, sus palabras inspiran siempre a cualquier amante de la cocina, pero esta vez no ha hablado de cocinar, sino de comer.

El chef de El Celler de Can Roca -ese templo de tres estrellas Michelin que ha posicionado a Girona en el epicentro de la gastronomía mundial- no ha hablado de esferificaciones, ni de destilados de tierra, ni de la compleja maquinaria que mueve a las 320 personas que trabajan en su particular ecosistema gastronómico.

En su reciente paso por el podcast La Prórroga, Roca ha hecho algo mucho más valioso para el comensal de a pie, ha abierto su agenda personal para revelar dónde va él cuando busca, simplemente, comer bien y sin postureo.

Lejos de la rigidez de las guías y los rankings, Roca advierte que su selección no busca sentar cátedra sobre "los mejores", pues hay muchos y muy buenos, sino compartir aquellos lugares que visita con frecuencia y en los que se siente feliz.

Su selección está compuesta por locales que son una oda a la cocina honesta que respeta el producto sin artificios innecesarios.

Desde la Costa Brava hasta París, pasando por el Eixample barcelonés, estos son los tres restaurantes que recomienda el mayor de los hermanos Roca.

Entrevista a Joan Roca en el podcast La Pròrroga

Ca la Pepa: un tesoro escondido de la Costa Brava

La primera parada nos lleva a Platja d'Aro, un destino conocido por su bullicio turístico y su fachada marítima. Sin embargo, fiel a su estilo discreto, Roca no nos envía al paseo marítimo ni a los grandes hoteles. Su elección es Ca la Pepa.

Roca describe este establecimiento con un cariño especial hacia su ubicación estratégica, lejos del ruido: "Es un restaurante que no está en primera línea de mar, ni en el paseo marítimo, sino que está más resguardado".

Para el chef, el encanto de este lugar reside en su falta de pretensiones, y lo define como "un local aparentemente muy sencillo y humilde", pero que esconde un secreto a voces entre los gourmets locales: "tienen una buena carta y cocinan muy bien".

Este local, situado en la Avenida S'Agaró, se ha ganado la reputación de ofrecer un producto de primera -desde tatakis de atún hasta arroces de gambas de Palamós- en un ambiente familiar que recuerda a las tabernas de tapas de calidad, donde el trato cercano es tan importante como el plato.

Le Baratin: un bistró de culto en París

Para su segunda recomendación, Joan Roca cruza la frontera y nos transporta al barrio de Belleville, en el noreste de París. Allí se encuentra Le Baratin, un bistró que es toda una institución para los amantes del vino natural y la cocina con alma.

Roca se deshace en elogios hacia la responsable de los fogones, la argentina Raquel Carena, una figura clave en el movimiento de la bistronomía. "Es un bistró informal con una señora que cocina maravillosamente bien", asegura el chef catalán.

El chef de Girona insiste en que "no es un restaurante de alta cocina, es un bistró, pero con una cocina excelente".

Le Baratin es famoso por el menú anotado a mano en una pizarra que cambia diariamente, sus platos de casquería delicada y una bodega de vinos naturales elegidos con pasión, elementos que lo convierten en un peregrinaje obligatorio para chefs de todo el mundo cuando visitan la capital francesa.

Gresca: una apuesta segura en Barcelona

La última recomendación aterriza en la calle Provença de Barcelona. Se trata de Gresca, el aclamado restaurante del chef Rafa Peña. Para Joan Roca, este es el lugar de confianza, ese sitio al que uno vuelve una y otra vez porque nunca falla.

"Es un lugar al que suelo ir al mediodía y donde siempre como muy muy bien", confiesa Roca. Lo que destaca de Gresca es su capacidad para ofrecer una gastronomía de altísimo nivel sin el encorsetamiento de los galardones oficiales. Como subraya el propio Joan: "No tiene estrella Michelin, pero es una casa muy recomendable".

Además de la sólida propuesta culinaria -conocida por su cocina abierta, sus platillos para compartir y su maestría con las carnes y la casquería-, Roca pone también el foco en la bebida: "Tienen también una muy buena carta de vinos", recalca.

Gresca representa esa Barcelona moderna y vibrante, donde la creatividad fluye en un espacio ruidoso y vivo que lo convierte en una referencia indispensable para los foodies y para los propios cocineros.