Pizarra de un bar con información sobre el menú

Pizarra de un bar con información sobre el menú iStock

Reportajes gastronómicos

Esta es la provincia más cara para comer fuera: gastas el doble que en el resto de España y no es Madrid ni Barcelona

Un informe de TheFork sobre las reservas en restaurantes en 2025 señala a una provincia vasca como la más cara para comer a la carta en España, con un ticket medio de 42 euros por comensal.

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En un contexto en el que salir a comer fuera un día puede suponer un desequilibrio en el presupuesto familiar del mes, conocer dónde se paga más por sentarse en un restaurante resulta más útil que nunca.

Los datos de la plataforma de reservas TheFork correspondientes a 2025 confirman lo que muchos vascos ya intuían: Bizkaia es la provincia española donde comer a la carta sale más caro, con un ticket medio de 42 euros por persona, frente a los 27 euros de promedio estatal.

La citada plataforma califica este precio como "muy por encima" del conjunto del Estado, una etiqueta que no suele emplear con frecuencia y que nos permite hacernos una idea de la brecha existente entre la oferta vasca y la del resto de comunidades.

Esta enorme diferencia, según los analistas del sector, responde a una combinación de factores: producto local de alta calidad, una tradición culinaria que apuesta por la elaboración y un nivel adquisitivo por encima de la media del país.

Bilbao, capital de la provincia, concentra nada menos que el 72 % de todas las reservas realizadas en restaurantes vizcaínos, lo que da una idea del peso que la ciudad tiene en el panorama gastronómico nacional.

El menú del día: Baleares y País Vasco, los más caros

Si el indicador que se toma como referencia no es la carta sino el menú del día, el mapa cambia ligeramente, aunque las primeras posiciones siguen ocupadas por territorios con un fuerte componente turístico o una arraigada cultura gastronómica.

Según los datos de la encuesta anual publicada a finales de 2025 por Hostelería de España y Edenred, por comunidades autónomas, Baleares encabeza la clasificación con un precio medio de 16 euros, seguida del País Vasco con 15,8 euros y Cataluña con 15,4 euros.

Si se analiza por ciudades, Bilbao vuelve a situarse en lo más alto con 15,50 euros de media, por delante de Barcelona (15,10 euros) y Madrid (14,80 euros).

La media nacional del menú del día se situó en 14,2 euros en 2025, un 1,5 % más que el año anterior, un incremento moderado, pero que confirma una tendencia al alza sostenida durante los últimos ejercicios.

En el caso de Baleares, el impacto del turismo extranjero durante los meses de temporada alta empuja los precios de forma notable.

La isla recibe cada verano millones de visitantes con un poder adquisitivo elevado, lo que permite a los restauradores fijar precios superiores a los del resto del país sin que eso penalice la ocupación de sus locales.

Las provincias más baratas: Canarias, Asturias y el sur

En el extremo opuesto del ranking, las provincias más asequibles para comer fuera se encuentran en Canarias, con una media de 13 euros por menú del día, seguida de Asturias (13,2 euros) y de Andalucía y Murcia, ambas empatadas a 13,4 euros.

Las Palmas y Valencia son las capitales de provincia donde el menú del día resulta más económico, con un precio medio de 13 euros.

La diferencia entre la ciudad más cara (Bilbao, 15,50 euros) y la más barata (Las Palmas o Valencia, 13 euros) puede parecer modesta en términos absolutos, apenas dos euros y medio.

Sin embargo, para quien come fuera de casa a diario por motivos laborales, esa diferencia se traduce en más de 50 euros al mes, una cifra nada despreciable cuando se acumula a lo largo de un año.

Qué hay detrás de las diferencias de precio

Según los expertos en restauración, el coste de la materia prima, el alquiler de los locales, los salarios del personal y la presión fiscal local son los cuatro factores que más inciden en el precio final que paga el cliente.

En ciudades como Bilbao o Barcelona, el metro cuadrado comercial en zonas céntricas puede multiplicar por tres o por cuatro el de capitales del sur, un sobrecoste que inevitablemente se traslada a la cuenta.

A ello se suma un componente cultural difícil de cuantificar: en el País Vasco, la gastronomía ocupa un lugar central en la vida social, y el público local está dispuesto a pagar más por una experiencia culinaria de calidad.

Esa disposición también ayuda a elevar el listón del sector en su conjunto, desde las barras de pintxos hasta los restaurantes con estrella Michelin.