Verduras

Pastel de puerros, ni tortilla ni quiche, sino lo mejor de ambas

Este pastel de puerros es un híbrido entre tortilla y quiche que junta lo mejor de ambas en una sola receta pero es más fácil de hacer que cualquiera de las dos.

De cara a las fiestas que se avecinan, no todo se resuelve con unos buenos asados. Tan importantes como ellos son los entrantes y aperitivos que sirven para ir abriendo boca y que los invitados se vayan animando según llegan a casa. Y, para eso, cuanto más agradecidas sean las recetas mejor, como este pastel de puerros, que puede servirse frío y hará las delicias de todos.

Ingredientes

  • Puerros, 6
  • Nata, 400 ml
  • Huevos, 6
  • Queso Parmesano o Grana Padano rallado, 2 cucharadas
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada
  • Aceite de oliva virgen extra, 3 cucharadas

Preparación del pastel de puerros

No puede ser más sencillo, pues es incluso más fácil que hacer una tortilla -porque no tenemos que darle la vuelta- y queda tan delicado como el relleno de una quiche.

Paso 1

Retiramos la capa exterior de los puerros, retiramos la raíz, los lavamos para retirar cualquier resto de tierra entre la parte verde de las capas y los cortamos en rodajas finas sin la parte verde, que retiraremos y guardaremos para usarla, por ejemplo, en un caldo. En ningún caso tiraremos la parte verde del puerro a excepción de las puntas que puedan presentar un aspecto seco o marchito, pues estas hojas contienen vitamina C, fibra y potasio.

Paso 2

En una sartén ponemos a calentar el aceite de oliva virgen extra y ponemos a pochar los puerros. Para ello los cocinamos a fuego lento removiendo de vez en cuando hasta que estén tiernos y ligeramente dorados. Si vemos que se empiezan a tostar porque se hayan quedado secos, pero vemos que aún están duros, lo que haremos será añadir una cucharada de agua y remover, así seguirán cocinándose sin necesidad de añadir más aceite.

Cuando los puerros estén listos los retiramos del fuego, los reservamos y los dejamos entibiar.

Paso 3

Precalentamos el horno a 180ºC y en su interior dejamos una bandeja grande con unos tres o cuatro centímetros de agua caliente, que utilizaremos para cocinar nuestro pastel de puerros al baño María.

En un bol mezclamos los puerros que acabamos de cocinar, con la nata y los huevos batidos. Salpimentamos a gusto y rallamos un poco de nuez moscada.

Preparamos un molde rectangular (el nuestro es de 25x12 cm y 1,3 litros de capacidad) forrándolo con papel de hornear.

Vertemos la mezcla de puerros en el molde, lo tapamos con papel de aluminio y lo introducimos en el baño María que tenemos preparado en el horno.

Paso 4

Lo dejamos hornear durante una hora a 180ºC. Pasado este tiempo, sin sacar el pastel del horno, retiramos el papel de aluminio con cuidado de no quemarnos y pinchamos con un palillo de brocheta o con un espagueti. Si sale limpio, podemos sacar nuestro pastel del horno. Si no es así, volvemos a tapar con el aluminio y lo dejamos otros 10 minutos, tras los que repetiremos de nuevo la comprobación.

Paso 5

Para servir el pastel, lo dejamos entibiar dentro del propio molde y desmoldamos con cuidado. Podemos servirlo templado y acompañado de alguna salsa caliente, por ejemplo de tomate o podemos servirlo frío, solo o acompañado de alguna salsa fría como la mayonesa.