Sopas y cremas

Crema de lechuga y pepino, un gazpacho verde muy veraniego

Es facilísima de hacer y muy refrescante. Esta crema de lechuga y pepino fría, similar a un gazpacho, será una opción perfecta para el verano. 

22 junio, 2020 09:49

Esta crema de lechuga y pepino, fría, es tan fácil de hacer como poner en una batidora todos los ingredientes y preocuparnos únicamente de que quede todo muy bien triturado, secreto que reside en dejar en la máquina todo el tiempo que sea necesario casi olvidándonos del que será nuestro gazpacho verde. 

Ingredientes

  • Pepino, 1 u
  • Lechuga Romana, 1 u
  • Diente de ajo, 1/4 u
  • Chalota, 1 u
  • Pan de miga, 100 g
  • Aceite de oliva, 80 ml
  • Yogur, 100 g
  • Vinagre de vino blanco, 1 cucharada
  • Sal, c/s

Paso 1

En el vaso de nuestra batidora o bien en un bol amplio si vamos a triturar con batidora de mano, colocar todos los ingredientes picados, lavados y troceados, sin piel el pepino. Lo mejor es picarlos lo más pequeño posible para que así el momento del triturado sea lo más sencillo. 

Paso 2

Si vemos que la crema de lechuga es muy densa podremos añadir un poco de agua e incluso podremos prescindir del pan si no queremos aportarle hidratos. Tendremos que triturar mucho, casi hasta aburrirnos, hasta que quede lisa y sedosa. Si vemos que tiene mucho grupo porque somos impacientes podremos colarla para quitar las impurezas. 

Paso 3

Añadir al final la sal y el vinagre, a punto de cada uno y por último y sin dejar de triturar el aceite de oliva a chorro fino para que la crema vaya emulsionando. Así conseguiremos que no se separe luego tampoco en la nevera cuando la dejemos enfriar. 

Paso 4

Es importante enfriar la crema en la nevera por lo menos 6 horas aunque siempre está mejor de un día para el otro. Luego, al servir, terminar con un poco más de yogur y unas hojitas de hierbabuena y unas gotas de aceite de oliva virgen extra. 

Trucos y sugerencias

Podemos añadir además, un poco de melón y también manzana, ambas frutas aportan un toque genial a esta crema o sopa de verano que podremos aligerar todo lo que queramos, perfecta para llevar a la playa, a la montaña, para un día de piscina o para tener siempre en la nevera y que sea casi nuestra bebida.