Me llamo Sonia y soy estudiante de Nutrición Humana y Dietética de la Universidad de Valladolid. En primer lugar quisiera dar las gracias a Cocinillas.es por dejarme colaborar con ellos escribiendo artículos sobre nutrición. Mi objetivo es aprender sobre cuestiones de nutrición y dietética a la vez que vosotros aprendéis. Obviamente, no conozco todos los aspectos sobre la nutrición y la dietética, pero a medida que vaya aprendiendo, podré ir ayudándoos mejor.

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Espero que si alguien tiene una duda sobre algún aspecto de la nutrición me la comente y yo intentaré en ayudar y aconsejar en todo lo posible. Sin alargarme más, doy paso al primer artículo que he preparado, el cual trata sobre la diabetes.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad muy conocida por todo el mundo. Cuando nos hacemos un análisis de sangre, nos miden la glucemia o nivel de glucosa en sangre. La diabetes es un nivel elevado de glucosa en sangre.

La glucosa es una molécula que forma parte de lo que conocemos como hidratos de carbono o glúcidos. La glucosa en nuestro cuerpo es vital, puesto que, en general, nuestros músculos, cerebro, órganos… obtienen energía a partir de la glucosa. Podemos obtener glucosa a partir de los alimentos que ingerimos o, en caso de un ayuno, nuestro cuerpo puede obtener glucosa a partir de los almacenes de energía de nuestro cuerpo que son los músculos y la grasa.

La diabetes está provocada por un fallo en la secrección de insulina. La insulina es una hormona que se segrega en el páncreas y, su misión, es hacer que las células de los tejidos de nuestro cuerpo recojan glucosa de la sangre para obtener energía o, si en ese momento no necesitan energía, almacenarla para cuando la necesiten.

Tipos de diabetes

Fundamentalmente podemos decir que existen dos tipos de diabetes que son:

–    Diabetes tipo I o insulinodependiente o juvenil.

–    Diabetes tipo II o no insulinodependiente.

Existiría otro tipo de diabetes que es la diabetes en el embarazo pero no lo tratamos aquí, puesto que las causas que la provocan son distintas a los otros dos tipos.

Empezamos por la diabetes tipo II. La diabetes tipo II suele aparecer en personas mayores y está relacionada con la obesidad. En este caso lo que ocurre es que el páncreas, que es el encargado de segregar insulina, no segrega la insulina suficiente. Debido a que en estos pacientes sí que segregan insulina, a este tipo de diabetes se le llama no insulinodependiente. Dependiendo de cada paciente, se les suele dar unos medicamentos u otros, aunque el mayor consejos que se les puede dar es hacer ejercicio e intentar bajar de peso para favorecer que los músculos gasten la glucosa de la sangre.

La diabetes tipo I está producida porque el páncreas es incapaz de segregar insulina, por eso los pacientes tienen que inyectarse insulina. En este tipo de diabetes, las personas que la sufren tienen mucha glucosa en sangre pero las células de sus tejidos no pueden recojerla debido a que no hay insulina. Es como si tengo mucho dinero pero no puedo gastarlo. Este tipo de diabetes, al contrario que la anterior, aparece en personas jóvenes y las consecuencias puede llegar a ser graves, en personas no tratadas: pueden sufrir lo que se conoce como acidosis, entrar en coma y producirles la muerte.

Consejos

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En el caso de personas diabéticas, además de llevar una alimentación equilibrada y hacer ejercicio, hay ciertos “trucos” que pueden llevarse a cabo. Si eres una persona golosa a la que le gusta mucho el dulce, en vez de usar azúcar hay otras alternativas, aunque si eres diabético a lo mejor ya las conoces. El azúcar está compuesto por glucosa, por lo que para una persona diabética no es muy recomendable. Hay otro tipo de azúcares que no llevan glucosa. Todos están dentro de la familia de los hidratos de carbono o glúcidos, al igual que la glucosa, pero no afectan a nuestro nivel de glucosa en sangre:

–    Fructosa: es un azúcar que lo encontramos en la fruta. Se vende fructosa como tal. Ofrece la ventaja de que da más dulzor que el propio azúcar, por lo que necesitamos menos cantidad para endulzar nuestro café 🙂 Para una diabétes tipo II, que esté asociada a obesidad puede llegar a no ser muy aconsejable debido a que da mucho dulzor.

–    Sorbitol: es otro tipo de azúcar que da menos dulzor que la fructosa, incluso que el azúcar que conocemos. Por ello, aunque para los diabéticos no es que sea aconsejable porque necesitamos más cantidad para poder endulzar nuestro café.

En conclusión, lo que hay que hacer es llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicio y, si eres diabético, puedes probar a usar fructosa en lugar del azúcar blanco que todos conocemos. Haciendo ejercicio y llevando una dieta equilibrada, siempre que no sea un caso grave de diabetes, puedes usar azúcar normal si no te convencen las alternativas y siempre y cuando no te excedas con el uso del azúcar.

Nota del Editor: Todos los integrantes del equipo de Cocinillas agradecemos enormemente este reportaje de Sonia, pues creemos que es necesario totalmente. Advertiros además que a partir de ahora veréis recetas de todo calado en Cocinillas para que todos podamos disfrutar de la cocina: diabéticos, celiacos, deportistas, personas con una dieta estricta… Vamos a disfrutar todos con la cocina, sí o sí. Salud y buenos alimentos, amigos