Molan las semanas que empiezan con festivo, el fin de semana es más largo, la semana que viene más corta y los lunes así molan. Y en festivo, con más tiempo, cuántas veces no os ha pasado de acordaros de esas patatas fritas de bolsa que tenéis aún en la alacena y que está abierta desde hace días y de repente se os antoja perfecta para picotear a la hora del aperitivo.

Noticias relacionadas

Y luego suele pasar que cuando te metes la primera en la boca, en vez de sentir el ansiado crujiente nos encontramos con que, a pesar de que la bolsa la hayamos cerrado bastante bien, la humedad ha hecho de las suyas y las patatas están revenidas, blandurrias o como sea que las llaméis vosotros. Aquí en Galicia, cuando pasa eso, decimos que están resesas y, aunque no soy gallegoparlante, es una palabra que no sabría como traducir.

Cómo hacer que unas patatas fritas de bolsa vuelvan a estar crujientes

El truco, que a decir verdad funciona igual si se trata de otro tipo de snacks crujientes ya sean fritos u horneados, no puede ser ni más rápido ni más sencillo, basta con poner un par de puñados de nuestras patatas fritas de bolsa en un plato sin amontonarlas demasiado y meterlas en el microondas un minuto a máxima potencia.

Sacarlas y dejarlas enfriar extendidas sobre un trozo de papel absorbente, vamos del papel de cocina de toda la vida. Como solo hay que calentar un minuto, aunque tuviésemos que calentar casi la bolsa entera se tarda muy poco tiempo y lo que es enfriarse se enfrían en nada.

Así que ya sabéis, si las patatas de bolsa se han puesto resesas, solo tenéis que hacer lo que nos enseñan en el vídeo que os dejo a continuación.

Vídeo | Cooking Stoned