Es cierto que en algunas recetas anteriores con estos moluscos os hemos explicado por encima cómo cocer mejillones, pero ya se sabe lo que ocurre cuando uno va con prisas y necesita refrescar la memoria para recordar cómo se hace, que de lo que menos tiempo hay es de acordarse de cuál era la receta en la que lo había visto.

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Así que, tal como hicimos hace unos meses cuando dedicamos un post solo a explicar cómo cocer marisco para que quede en su punto, hoy vamos a recordar cómo cocer mejillones para poder utilizarlos frescos siempre que nos hagan falta en una receta que, además, este “marisco de pobres” es muy habitual en platos veraniegos.

Así que, ¡vamos allá!

Cómo cocer mejillones paso a paso

Aparte de los mejillones, obviamente, necesitamos 4 cosas más:

  • Vino blanco, que sea rico, perfecto un Albariño o Txacolí.
  • Un cuchillo pequeño bien afilado (puntilla).
  • Una olla grande y, a ser posible alta.
  • Un colador o escurridor grande.

Mejillones sin limpiar

Los mejillones vendrán tal que así, con restos de cuerda y con algunas conchas adheridas a la cáscara que tenemos que retirar.

Limpiar mejillones

Lo más cómodo es limpiarlos en el fregadero -limpio- rascando con un cuchillo pequeño afilado y con punta -una puntilla, vamos- y lavándolos bien bajo un chorro de agua fría.

Mejillones limpios

Y aquí están limpitos y relucientes. Si durante la limpieza encontramos alguno con la concha rota o deforme, lo desechamos.

Cómo cocer mejillones

Ponemos la olla al fuego (12/12) y cuando notemos que desprende calor al acercar la mano al fondo, echamos los mejillones. En ese momento se formará vapor, es normal. Inmediatamente añadimos medio vaso de vino blanco -lo suficiente para cubrir el fondo de la olla- y vigilamos hasta que veamos que se empiezan a abrir.

Mejillones abiertos

Tranquilos que no tardan ni dos minutos. Si los vamos a usar en una preparación en la que se vayan a seguir cocinando, los retiramos ya, si los vamos a comer simplemente cocidos, los dejamos un par de minutos después de que se hayan abierto.

Mejillones escurriendo

Una vez abiertos los escurrimos en un colador. Si alguno no se abre, a la basura con él. El caldo de cocción se puede reservar para sopas o guisos.

Mejillones con limón

Simplemente cocidos con limón son una delicia, pero se pueden preparar de muchas formas. Se pueden servir con la concha completa o con media concha. El color más o menos anaranjado no es indicativo de la calidad de los mejillones, sino del sexo. Las hembras son de un color anaranjado intenso y los machos color amarillo pálido.

Y a vosotros, ¿cómo os gustan más los mejillones?