Un plato de pasta con carne de conejo.

Un plato de pasta con carne de conejo. Foto cedida

Recetas

Los abuelos 'influencers' coinciden: la pasta más proteica no lleva pollo; usa conejo, 200 g de tomates y 1 diente de ajo

Una receta saludable para poner en valor una carne a veces olvidada.

Más información: Conejo asado al horno, receta fácil y ligera para días de fiesta.

Adriana Calvo
Publicada

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¿Quién dice que los mayores no están dispuestos a reinventarse? Recetas virales como una pasta con carne de conejo, tomate asado y albahaca, una hamburguesa con carne de conejo, un timbal de arroz con carne de conejo o una cazuelita en freidora de aire, están conquistando las redes gracias a un grupo de creadores de contenido seniors que están convirtiendo a este producto tradicional europeo en protagonista de la gastronomía más actual.

Magra, con más de un 20% de proteínas de alto valor biológico y alto contenido en vitaminas del grupo B, la carne de conejo es perfecta para todas las edades, tanto por su perfil nutricional como por su sencillez y versatilidad en la cocina.

Los citados platos forman parte de una serie de recetas elaboradas por creadores como Lidia de la O Mancilla (@atrapadaenmicocina), Carlos de la Calle (@solteroenlacocina) o Damián Serrano (@estoyhechouncocinillas), en el marco del proyecto 'Abuelos Influencers', impulsado por la Organización Interprofesional de la carne de conejo, INTERCUN, y cofinanciado por la UE, que busca unir generaciones en la cocina.

¿Cómo? Transmitiendo y modernizando toda la herencia cultural asociada a esta carne blanca y saludable, que ha permitido a los mayores cuidarse y cuidar a los suyos desde siempre. Y el público está respondiendo con mucho interés: las recetas acumulan ya más de 160.000 reproducciones en Instagram.

Además, según un estudio realizado entre mayores de 55 años por la consultora Appinio, un 62% de los seniors estaría dispuesto a usar nuevos tipos de carne de conejo, como deshuesados y fileteados, y un 44% probaría formatos listos para cocinar. Lo que demuestra que estas generaciones están interesadas en perpetuar la tradición de formas más actuales y sencillas, adaptadas a los nuevos tiempos.

Pasta con carne de conejo, cherries asados y albahaca

Como decíamos, una de las recetas que proponen estos abuelos influencers es la pasta con carne de conejo, tomate asado y albahaca, una elaboración muy sencilla y rápida que puedes cocinar en casa sin muchas complicaciones y que gustará a casi todo el mundo. A continuación, os compartimos todos los detalles de este plato pensado para cuatro personas.

Ingredientes

  • Carne de conejo, 300 g
  • Pasta corta, 250 g
  • Tomates cherry, 200 g
  • Ajo, 1 diente
  • Aceite de oliva, al gusto
  • Albahaca fresca, un puñado
  • Queso rallado, al gusto
  • Sal y pimienta, al gusto

Paso 1

Asa los tomates cherry con el ajo y un chorrito de aceite de oliva (180º, 20 min).

Paso 2

Cuece la pasta en abundante agua con sal según las indicaciones del fabricante.

Paso 3

En una sartén con un poco de aceite, dora la carne de conejo en una sartén.

Paso 4

Escurre la pasta y mézclala en la sartén con la carne de conejo y los tomates.

Paso 5

Fuera del fuego, termina con unas hojas de albahaca y queso rallado al gusto.

Beneficios de la carne de conejo

La carne de conejo es una de las joyas ocultas de la nutrición. Aunque a menudo se la agrupa genéricamente con otras 'carnes blancas' o magras, lo cierto es que supera en varios aspectos clave al pollo, al pavo y, por supuesto, al cerdo.

Para empezar, ofrece una mayor densidad proteica. Mientras que el pollo o el cerdo rondan entre el 20% y el 22% de proteína, la carne de conejo alcanza aproximadamente un 23% de proteínas de alto valor biológico.

Por otra parte, tiene un menor contenido de grasa y calorías. Si comparamos las piezas promedio (no solo las pechugas aisladas), el conejo es una de las carnes más magras que existen: tiene menos del 5% de grasa en su composición total (alrededor de un 4,5%). El cerdo, incluso en sus cortes magros como el lomo, suele superarlo, y el pollo o pavo con piel duplican o triplican este porcentaje.

Asimismo, aporta apenas unas 130-135 kcal por cada 100 gramos, lo que la sitúa por debajo del pollo (muslos y contramuslos) y el cerdo, y a la par de la pechuga de pavo pura.

Además, la carne de conejo destaca por tener niveles de colesterol notablemente más bajos que la carne de cerdo y el pollo (especialmente la carne oscura de este último), y es una carne naturalmente baja en sodio, lo que la convierte en la aliada perfecta para personas con problemas de presión arterial alta, especialmente si se cocina con hierbas aromáticas para evitar añadir sal.

En conclusión, si el pavo destaca por ser el rey de la ligereza extrema (en su pechuga), el conejo gana el premio al equilibrio perfecto: te da más proteína neta, más vitaminas clave (B12) y una digestión impecable, superando cómodamente al pollo común y al cerdo en casi cualquier métrica de salud cardiovascular.