El chef David Guibert en un montaje de El Español

El chef David Guibert en un montaje de El Español caoyu36 iStock

Aprende a cocinar

David Guibert, chef: "Para que los huevos duros no se rompan al cocerlos, usa 15 g de vinagre y 10 g de sal por litro de agua"

El truco para no preocuparte nunca más por que se te rompan los huevos duros mientras se cuecen.

Más información: El sencillo truco para cocer huevos duros sin agua: quedan perfectos y duran una semana en la nevera

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El truco de este chef vasco para cocer huevos sin que se agrieten puede acabar con uno de los desastres más habituales de la cocina.

Porque la teoría parece sencilla, pero la práctica no siempre lo confirma. A veces, cuando suena el pitido del temporizador, la cáscara se ha abierto y la clara se ha escapado formando una masa blanca poco apetecible.

No es grave, pero sí bastante frustrante, sobre todo si queríamos unos huevos bonitos para una receta concreta. La buena noticia es que, de ahora en adelante, lo podemos evitar.

David Guibert, cocinero especializado en cocina plant based, ha compartido en Instagram una técnica para evitarlo. El chef, que es autor de varios libros de cocina, explica que, incluso una tarea tan básica como cocer huevos, tiene sus pequeños secretos.

¿Por qué se rompen los huevos durante la cocción?

Para encontrar la solución de un problema, el primer paso, y más importante, es conocer las causas que lo producen. En el caso que nos ocupa ahora, éstas pueden ser varias.

Los huevos pueden romperse durante la cocción debido a varios factores relacionados con la presión interna, el choque térmico y la agitación en el agua.

Dentro del huevo, en su extremo más ancho, hay una pequeña cámara de aire. Cuando se calienta rápidamente, el aire en su interior se expande ejerciendo presión sobre la cáscara.

Si esta presión se eleva hasta el punto de superar la que la cáscara puede resistir, ésta puede agrietarse permitiendo que parte de la clara fluya hacia el exterior del huevo, entre en contacto con el agua hirviendo y se coagule.

Otro factor a tener en cuenta es el movimiento del agua durante la cocción. Si el agua hierve de manera violenta, los huevos pueden chocar entre sí o contra las paredes de la olla y, como consecuencia de estos impactos, pueden aparecer fisuras en la cáscara.

En el vídeo, David Guibert (@davidguibertchef) da un repaso a todas estas causas y explica los tres pasos a seguir para evitar los daños que producen.

En primer lugar, debemos elegir un huevo fresco, pues cuanto más fresco sea el huevo, menor será la cámara de aire en su interior y menor será la probabilidad de que la presión supere el límite de rotura de la cáscara.

Para saber si el huevo está fresco, Guibert sugiere sumergirlo en agua fría para comprobar que no flote. Y, aun así, por seguridad, el chef hace un pequeño agujero en la base del huevo para que el aire pueda salir durante la cocción.

Además, como medida adicional, añade 15 gramos de vinagre y 10 gramos de sal por cada litro de agua de cocción "para que tenga sabor y si se rompe no se desparrame por todo el agua".

Para evitar el choque térmico, debemos sumergirlos en el agua "cuando veamos que se empiezan a formar pequeñas burbujas y antes de que empiece a hervir fuerte".

Si el agua hierve a borbotones, el huevo comenzará a botar y a chocar contra las paredes u otros huevos y será más fácil que se rompa.

A partir de ahí, el tiempo de cocción dependerá de lo cuajada que se quiera la yema. Desde 6 minutos para una yema muy cremosa hasta 10 minutos si lo que buscamos es una yema perfectamente cocida.

Para terminar, el último consejo del chef, fundamental para que el huevo duro quede perfecto, es enfriarlo rápidamente en un bol de agua con mucho hielo para que el agua se mantenga muy fría durante al menos 5 minutos.

Uno de los alimentos más nutritivos

Según la Fundación Española de la Nutrición, el huevo es un alimento de altísimo valor nutricional. No en vano, la Organización Mundial de la Salud lo considera una de las mejores fuentes de proteínas de alto valor biológico.

Además de aportar todos los aminoácidos esenciales, el huevo aporta vitaminas del grupo B, como la B12, B2 y ácido fólico, necesarias para el buen funcionamiento del metabolismo y del sistema nervioso.

También es fuente de vitamina D, importante para la salud ósea, y vitamina A, fundamental para la visión y la integridad de la piel y mucosas.

En cuanto a minerales, la yema de huevo es rica en hierro, fósforo, selenio y zinc, nutrientes esenciales para mantener la producción de energía, la función inmune y la formación de tejidos. También aporta colina, un nutriente clave para la salud cerebral y el desarrollo del sistema nervioso.

Aunque contiene colesterol, varios estudios recientes han demostrado que su consumo moderado no necesariamente incrementa el riesgo cardiovascular en personas sanas que lleven una dieta equilibrada.

Recetas con huevos para resolver una cena en un momento

Además, de ser un alimento muy conveniente desde el punto de vista nutricional, el huevo es un ingrediente con gran versatilidad en la cocina, perfecto para añadir una ración completa de proteína en cualquier plato y a un precio muy asequible.

Sirvan como ejemplos los que se detallan a continuación, perfectos para una cena rápida:

  • Ensalada de huevo duro y garbanzos. Pelamos los huevos duros y los cortamos en cuartos. Los mezclamos en un bol con garbanzos cocidos, pepino en dados, pimiento rojo picado y un poco de perejil fresco. Aliñamos con aceite de oliva, vinagre, sal y pimienta. Mezclamos suavemente y servimos fría.
  • Ensalada de patata, judías verdes y huevo. Cortamos unas patatas cocidas -pueden ser en conserva- en dados, mezclamos con judías verdes cocidas, huevo duro troceado, cebolleta y aceitunas negras. Aliñamos con aceite de oliva, vinagre y sal.
  • Tostas de huevo duro y queso fresco. Tostamos unas rebanadas de pan integral y colocamos encima queso fresco en láminas. Añadimos huevo duro rallado o en rodajas, unas hojas de rúcula y un chorrito de aceite de oliva. Terminamos con pimienta negra recién molida.
  • Crema fría de pepino con huevo duro. Trituramos pepino pelado con yogur natural, unas gotas de limón, aceite de oliva, sal y pimienta. Servimos la crema bien fría y añadimos por encima huevo duro picado, eneldo o perejil y un chorrito de aceite.
  • Cogollos con huevo duro y salmón. Separamos las hojas de unos cogollos y las usamos como base. Colocamos encima huevo duro picado, tiras de salmón ahumado, pepino en dados y una cucharadita de yogur con sal, pimienta y limón. Terminamos con eneldo o cebollino picado.