Entre los trucos de cocina podemos distinguir varios grupos, primero están los de la abuela, que suelen ser supersecretos y consiguen que algunas recetas le salgan mejor que a nadie. Solo ella sabe darle ese toque especial a las croquetas, la tortilla o los callos y, en la mayoría de los casos, se llevarán el secreto a la tumba.

Luego están los trucos de cocina que nos dejan boquiabiertos cuando nos los cuentan, pero que a la hora de la verdad nunca llegan a funcionar tan bien como parece.

Finalmente, están los trucos de cocina que se pueden explicar desde un punto de vista científico y que son utilizados por muchos chefs. Son de estos de los que te vamos a hablar hoy.

Evitar que se resequen las verduras hervidas

Las verduras hervidas son muy sanas, pero hay que cocinarlas con cariño y mimarlas hasta que llegan al plato. En cuanto sacamos las verduras de la olla están humeantes, pero este aparente "humo" no es más que vapor y eso quiere decir que las que iban a ser unas deliciosas verduras hervidas están perdiendo humedad y, por tanto, resecándose.

Para evitarlo, bastará con rociarlas con un poco de aceite o mantequilla fundida nada más sacarlas del agua. Así se formará una película que retendrá la humedad y evitará que las verduras pierdan su textura.

Evitar que se corten las salsas con lácteos

Añadir leche es una práctica habitual para dar un plus de cremosidad a muchas salsas, pero si la salsa tiene también algún ingrediente ácido como puede ser limón, vinagre o incluso vino, la leche se cortará formando coágulos y dejando nuestra salsa con un aspecto lamentable.

Esto es debido a la caseína que contiene la leche y la forma de evitarlo es utilizar lácteos cuyo contenido en caseína sea mínimo, como sucede con la nata o la crema fresca. Estas últimas podrás añadirlas sin riesgo de arruinar la salsa, pero eso sí, siempre al final y a fuego lento para evitar que se quemen.

Para que las fresas duren más

Las fresas, y los frutos rojos en general, tienen el problema de que duran muy poco tiempo en buenas condiciones. Da igual que separemos las que puedan estar un poco pochas de las sanas y que las guardemos en la nevera, que prácticamente en 24 horas tendrán un aspecto poco apetecible.

Para evitarlo, basta con poner a calentar agua hasta que alcance una temperatura de 65ºC, no hace falta que hierva, sumergir los frutos durante un par de segundos, retirarlos del agua, escurrirlos y guardarlos en la nevera. Con eso será suficiente para matar cualquier moho que pueda haber en la superficie de la fruta y esta tardará más en estropearse.

Filetes de pescado jugosos con la piel crujiente

pixabay

Un buen filete de pescado con la carne jugosa y la piel crujiente es una verdadera delicia, pero muchas veces nos encontramos con el pescado seco o la piel semicocida.

Para conseguir lo que buscamos al cocinar filetes de pescado a la plancha lo que debemos hacer es evitar los filetes demasiado finos -esos serán perfectos para rebozados-, cocinar el filete solo por el lado de la piel y evitar el exceso de aceite. De hecho, nunca pondremos aceite en la sartén, sino que nos limitaremos a untar la piel del pescado con aceite ayudándonos de un pincel de silicona.

Pelar huevos duros de forma fácil

Pelar un huevo duro no es algo que entrañe demasiada dificultad en ningún caso, pero cuando tenemos que pelar gran cantidad, cualquier cosa que nos facilite la tarea y nos permita ir más rápido siempre será bienvenida.

En este caso, los huevos duros se pelarán más fácilmente si añadimos bicarbonato al agua de cocción -media cucharadita por litro de agua- y los dejamos enfriar completamente en la nevera antes de pelarlos.

Noticias relacionadas