Nos encantan las fresas, pero a veces por muy buena pinta que tengan las que uno elige en la frutería es llegar a casa y encontrarse con la decepción de que o bien son demasiado ácidas para nuestro gusto, o no están tan maduras como parecía y no saben a nada.

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Luego las fresas acaban dando vueltas por la nevera, o se comen bien embadurnadas de nata convirtiendo nuestra golosina saludable en una bomba calórica.

Pues bien, para poder hacer frente a estos pequeños contratiempos y disfrutar igualmente de las fresas que nos hemos comprado os traemos algunos trucos para potenciar el sabor de las fresas que más de una vez os pueden sacar de un apuro.

Trucos para potenciar el sabor de las fresas

Vamos a distinguir dos casos, pues el truquito cambia según la situación.

Si las fresas son demasiado ácidas, conseguiremos potenciar el sabor dulce y equilibrar el exceso de acidez con una pizca de…. ¡pimienta negra molida! Y cuando digo una pizca es una cantidad pequeñísima, una o dos vueltas del pimentero para un plato de fresas, pues no se trata de que la pimienta se haga notar. Lo que buscamos es que las fresas sepan más a fresas.

Trucos para potenciar el sabor de las fresas

Si las fresas no están maduras y  son demasiado insípidas, en ese caso, pondremos una fina capa de sal en el fondo de un plato y la mezclaremos con la ralladura de medio limón o una lima, lavaremos las fresas con cuidado, las cortaremos por la mitad y las colocaremos con el corte tocando la sal durante unos 5 minutos. Luego las retiramos y sacudimos cualquier granito de sal que haya podido quedar. Y ya podremos comerlas o usarlas para lo que tuviéramos pensado. Esto funciona porque la sal es un potenciador de sabor que también funciona en las frutas y la ralladura de cítricos le aporta el punto ácido que le pueda faltar a las fresas.

Finalmente, si son fresas maduras pero que tampoco son demasiado sabrosas, una forma rápida de prepararlas es macerándolas en vinagre tal como os explicamos en este post.