Que se nos corte la nata cuando la estamos montando puede ser un visto y no visto. En un solo segundo podemos pasar de una nata perfectamente montada a una nata de textura granulosa en la que la grasa -mantequilla- comienza a separarse del suero y si eso sucede, aunque el primer impulso es el de jurar en arameo, la buena noticia es que no hay que alarmarse porque no hay que tirar la nata, pues siempre la vamos a poder aprovechar, así que vamos a ver qué hacer si se corta la nata al montarla.

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Si nos damos cuenta a tiempo, justo cuando empieza a ponerse granulosa podremos recuperarla inmediatamente y utilizarla para lo que hubiésemos previsto, pero si tardamos un poco más y ya han comenzado a aparecer los gránulos de mantequilla tampoco está todo perdido y aún así podremos usar esa nata.

Qué hacer si se corta la nata al montarla

En el primero de los casos, cuando nos hemos pasado de batido por segundos y la nata empieza a estar granulosa como en la imagen superior, una forma de mejorar esa textura para poder utilizar la nata montada es añadir una cucharada adicional de nata sin montar y mezclarla delicadamente con ayuda de una espátula tal como podéis ver en el vídeo que os dejo a continuación. Una buena idea es reservar siempre una cucharada de nata sin montar por si las moscas…

Pero también puede pasar que nos despistemos más de la cuenta y nuestra nata acabe con el aspecto de la imagen inferior, es decir, que veamos que el suero líquido se ha separado de la grasa.

nata-cortada-01

Y si llegamos a esta situación, hay dos posibles formas de aprovechar la nata, la primera es seguir batiendo hasta que se termine de separar por completo y así podremos aprovechar por un lado la mantequilla y por el otro el suero o buttermilk, que podremos guardar en el congelador para usarlo cuando nos lo pidan en alguna receta. Podéis ver el proceso completo de convertir la nata en mantequilla pinchando en este enlace.

Pero si lo que queremos es nata montada a toda costa, hay otro truco que, aunque no es inmediato ya que requiere calentar y enfriar la mezcla, sí es efectivo. En este caso lo que haremos es:

  1. Pasar la nata cortada a un recipiente apto para microondas y calentarla durante 30-40 segundos, el tiempo dependerá de la cantidad de nata que se haya cortado, pues lo que buscamos es simplemente que la grasa se funda y flote sobre la superficie en forma líquida.
  2. A continuación batimos muy bien con una batidora de brazo hasta conseguir emulsionar el suero con la grasa líquida.
  3. Llevamos a la nevera y dejamos durante unas horas hasta que esté bien fría.
  4. Montamos la nata de nuevo, pero esta vez intentamos estar más atentos para que no se nos corte de nuevo 😉

Y si vosotros tenéis algún otro truco, no dudéis en compartirlo 🙂 , que ya sabéis que nos encanta aprender de vuestras experiencias.