Antonio Banderas en Tony, la película que retrata la vida de Anthony Bourdain.

Antonio Banderas en Tony, la película que retrata la vida de Anthony Bourdain.

Actualidad gastronómica

Así es el papel de Antonio Banderas en 'Tony', la película sobre el chef Anthony Bourdain, que se quitó la vida hace 8 años

El actor malagueño se encarna en el chef brasileño que acompaña a Bourdain en sus primeros pasos en la cocina.

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Entre todas las figuras que han dejado huella en la historia de la cocina contemporánea, pocas figuras resultaban tan urgentes de retratar como Anthony Bourdain.

No por su celebridad, sino por lo que representó. Se trataba de un cronista visceral que entendió la cocina como lenguaje universal.

Ahora, ese vacío que dejó hace casi ocho años, tras su suicidio el 8 de junio de 2018 a los 61 años en Francia, empieza a llenarse con Tony, la nueva película de A24 , cuyo primer tráiler acaba de ver la luz y ya despierta conversación tanto en el cine como en la gastronomía.

Un viaje antes de la fama

Lejos de los fogones mediáticos o de las cocinas icónicas de Nueva York, Tony se sumerge en un territorio menos explorado: la juventud errática de Bourdain en los años 70. Ambientada en Provincetown, la historia captura ese momento incierto —1976— en el que un joven sin rumbo encuentra, casi por accidente, su lugar entre ollas, cuchillos y jerarquías de cocina.

El tráiler, acompañado por “Wild” de Spoon, marca el tono: crudo, eléctrico, con esa mezcla de caos y descubrimiento que definió al propio Bourdain. Aquí no hay glamour, sino aprendizaje desde abajo —literalmente fregando platos— hasta descubrir que la cocina puede ser una forma de contar historias.

El peso del relato recae en Dominic Sessa, quien encarna a un Bourdain joven, impulsivo y en construcción. Tras su irrupción en The Holdovers, Sessa se enfrenta aquí a un reto mayor: dar vida a una figura profundamente querida y compleja.

A su lado, destaca la presencia de Antonio Banderas, en un papel clave como chef brasileño y mentor. No es un detalle menor: su personaje funciona como catalizador, una figura que introduce a Bourdain en la disciplina —y la poesía— de la cocina profesional. Más que un secundario, es el puente entre el caos juvenil y la vocación.

El reparto se completa con nombres como Emilia Jones, Dagmara Domińczyk y Leo Woodall, bajo la dirección de Matt Johnson (BlackBerry, The Dirties), quien apuesta por una narrativa íntima más que por el espectáculo biográfico tradicional.

La cocina como relato cultural

Hablar de Bourdain es hablar de una revolución silenciosa: la de entender la gastronomía como herramienta de intercambio cultural. Años después de los hechos narrados en la película, su libro Kitchen Confidential abriría las puertas de las cocinas profesionales al gran público, mientras programas como Parts Unknown redefinirían la televisión culinaria.

Tony parece apuntar precisamente a ese origen: el instante en que un joven descubre que cocinar no es solo alimentar, sino narrar el mundo.

En tiempos donde la gastronomía audiovisual tiende al espectáculo, esta película propone lo contrario: volver a la raíz. No busca mitificar al personaje, sino entenderlo. Y ahí reside su mayor valor.

Porque antes del chef mediático, del viajero incansable, del narrador global, hubo un joven perdido en una cocina ajena. Y es en ese espacio —caliente, caótico, humano— donde comienza realmente la historia que cambió la forma en que miramos la comida.

Con Tony, el cine no solo recupera a Bourdain; recupera también la esencia de la cocina como experiencia vital. Y eso, para cualquier amante de la gastronomía, es una historia que merece ser contada.