El “oro verde” leonés, de un pasado prometedor a un futuro incierto

El “oro verde” leonés, de un pasado prometedor a un futuro incierto

Actualidad gastronómica

Qué es el "oro verde" leonés y por qué su producción está en peligro ahora mismo

En León también tienen su propio oro verde y no es líquido ni en aceite. Los agricultores están preocupados porque su producción está en jaque. 

27 septiembre, 2023 02:00
Natalia Martínez Agencias

Al contrario de los que muchos puedan pensar, este 'oro verde' ni es aceite ni procede de la oliva. Se trata del lúpulo, una planta que se produce en largas hileras que crecen de forma vertical y que en León, quinto productor de la Unión Europea, cuenta con un total de 575 hectáreas. Una producción ligada a regiones de clima fresco y seco, como podría considerarse León, que se enfrenta a un futuro incierto por la inestabilidad climática y una afectación de hongos que amenazan las raíces de su rentabilidad.

El cultivo de la planta del lúpulo se popularizó y se convirtió en el "oro verde" a finales de la década de los años 60 y durante todos los 70 gracias a su alta rentabilidad, especialmente en la Ribera del Órbigo.

En aquellos años, según recuerdan los productores, una hectárea de la producción de lúpulo "daba para comprarse una casa", ahora, la situación ha cambiado.

Lúpulo

Lúpulo Efeagro/Cerveceros de España

Frente a la entrada de la localidad leonesa de Villanueva de Carrizo, perteneciente al municipio de Carrizo de la Ribera, un cartel grande anclado en una rotonda en el que se puede leer la palabra "Lúpulo" advierte de la capacidad productiva de esta zona.

Para los más de 10.000 habitantes que viven en las 30 localidades donde se cultiva, este producto ha sido y es uno de los principales indicadores de desarrollo económico, aunque en el último año se ha notado un descenso en producción, con la bajada de las hectáreas cultivadas.

A nivel nacional, la superficie de cultivo en 2022 en España se ha situado en 579 hectáreas, con una producción de 1.000 toneladas y un rendimiento medio de 1,8 toneladas por hectárea y con la zona de Castilla y León como la que acumula un mayor nivel de producción, por encima del 95 %.

Este año, los datos de la asociación Cerveceros de España, principales consumidores del lúpulo, estiman que la superficie cultivada sea de 575 hectáreas: 495 corresponden a la variedad Nugget, 68 a Eureka! y Apollo, y 10 hectáreas para el resto de las variedades.

En León, las condiciones climáticas han propiciado que durante este año el hongo oídio haya afectado con mayor intensidad a las plantaciones, ya que las temperaturas más bajas en las noches y el calor del día han ayudado a su propagación.

Un proceso que necesita tiempo

Uno de los factores que determinan la rentabilidad de esta producción es su capacidad de adaptación a las condiciones climáticas variantes; por ello, la búsqueda de nuevas variedades se hace esencial para apostar por su crecimiento.

En este sentido, los productores advierten de que para obtener una variedad nueva hacen falta al menos unos diez años para desarrollo, por lo que es un proceso lento en el que las condiciones climáticas pueden haber cambiado ya.

Además, este cultivo es per se una producción que necesita tiempo, ya que su plantación, que se realiza en primavera y en un terreno profundo y permeable, no alcanza el nivel óptimo de producción hasta el tercer año de cultivo.