A finales de 2018, el chef gallego Iván Domínguez (A Coruña, 1979) dejaba la dirección gastronómica del grupo Amicalia en el que estaba al frente de las cocinas de Alborada (con una estrella Michelín y que cerró tras su marcha), Arallo, ambos en A Coruña, además de Alabaster y Arallo en Madrid, para emprender una nueva travesía en solitario.

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Semanas más tarde, recién estrenado el 2019 anunciaba la inminente apertura de NaDO y así, el 6 de febrero, el emblemático local del callejón de la Estacada, anteriormente ocupado durante más de sesenta años por el conocidísimo mesón Coral, uno de los históricos de la gastronomía coruñesa, abría de nuevo las puertas.

Una espectacular reforma para presentarse ante el comensal con una cocina abierta y completamente a la vista del público y una oferta gastronómica basada en esa impecable cocina de mercado que es toda una oda al producto de temporada y de proximidad a la que nos tiene acostumbrados Iván no tardaron en conseguir que el recién estrenado NaDo sea una referencia del buen comer en la ciudad herculina.

Un poco de historia

Nos cuenta el propio Iván Domínguez, con el que tuvimos oportunidad de charlar hace unos días, que ya desde su nacimiento, NaDo (que en gallego significa precisamente "nacido") llegó al mundo con intención de no quedarse como hijo único "desde que abrimos NaDo tuvimos intención de abrir en más sitios", nos explica Iván.

"En febrero de 2020 encontramos un local en la calle Prim que era lo que estábamos buscando para abrir en Madrid", continúa Iván, "pero la pandemia obligó a retrasarlo todo"

Días más tarde, se decretaba el estado de alarma y con él el cierre de la hostelería. Durante esta primera cuarentena, Iván, que se autodefine como una persona muy activa, cambió los fogones de su restaurante por los de las cocinas que World Central Kitchen, la ONG del chef José Andrés, habilitó en el hotel NH Collection Finisterre y desde la que, junto a otros tres chefs coruñeses y un buen número de voluntarios, hicieron todo lo posible para que a nadie le faltase un plato de comida caliente.

"Soy una persona muy activa y he tenido la suerte de juntarme con gente que ha tirado de mí en estos tiempos de la pandemia en los que uno está más bajito de moral y entre todos hemos sumado y nos hemos sentido útiles", nos explica.

En junio, veía por primera vez la luz #XeitoNaDo, el delivery de NaDo, que hace un par de días se relanzaba de nuevo en A Coruña, localidad en la que actualmente la hostelería se encuentra cerrada debido a la situación sanitaria y solo se permite el reparto de cocina a domicilio y la recogida en local.

NaDo Madrid, un proyecto que es todo ilusión

Y muy pronto, en este mismo mes, la cocina de Iván volverá a Madrid gracias a un restaurante que también se llamará NaDo, en el número 5 de la calle Prim -ve apuntando la dirección en los favoritos de tu GPS, porque va a ser de esos sitios en los que quieras repetir una y otra vez-.

Un proyecto que, aunque algunos podrían tacharlo de locura con la que nos está cayendo, es más bien todo lo contrario "hay que echarle valor en un momento raro y a mí me carga de ilusión porque esto está siendo un sube y baja, una montaña rusa y tener algo que te genere ilusión para los próximos meses parece que te llena, por lo menos a mí me llena de manera bestial" nos cuenta Iván.

En cuanto al nuevo NaDo, se sabe que tendrá una estética similar a la de su hermano coruñés y en cuanto a la carta, aparte de algunos platos que han triunfado en A Coruña, habrá nuevas propuestas inspiradas en la cocina gallega más de interior, rindiendo homenaje a productos como las castañas o las nabizas en platos contundentes y usando técnicas como el ahumado, las salazones o los escabeches que, aunque ahora parecen ser una moda, en realidad no son tal, pues son cosas que se han hecho siempre, pero que en los últimos años, la falta de tiempo para cocinar en el día a día estaba haciendo que se perdieran.