El edificio Metrópolis, el más famoso de Madrid.

El edificio Metrópolis, el más famoso de Madrid. David Morales

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La doble 'Victoria' del edificio Metrópolis, el más famoso de Madrid: hotel, 7 restaurantes y club privado con lista de espera

Tras seis años de reforma, el grupo Paraguas reabre al público Club Metrópolis, uno de los iconos de Madrid. Cuatro de sus plantas serán solo para socios y la terraza se terminará en verano.

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Cuenta Sandro Silva que el renacimiento del edificio más conocido de Madrid, el Metrópolis, se lo deben al espíritu de la Victoria alada que corona su archifamosa cúpula afrancesada.

Para uno de los propietarios del Grupo Paraguas, que ha sido el mago que ha devuelto a la vida a este increíble edificio, la energía que se respira en todo este esquinazo tiene que ser cosa de diosas, como Marta Seco, su mujer y compañera en esta aventura.

"Sueña con Victoria", os lo juro, bromea ella sentada en uno de los salones del que tiene todos los ingredientes para convertirse en el club más deseado de todo Madrid "y del mundo entero, ¿por qué no?".

Han pasado seis años desde que el dueño del edificio, Javier Celma, les llamara para ofrecerles poner un restaurante en la planta baja. Pero ellos se miraron, lo pensaron medio segundo y apostaron a lo grande: "Queremos el edificio entero".

Sandro Silva y Marta Seco, los dueños del Grupo Paraguas que gestiona Metrópolis.

Sandro Silva y Marta Seco, los dueños del Grupo Paraguas que gestiona Metrópolis. David Morales

Desde ese día ha pasado de todo, una pandemia que hizo peligrar todo el proyecto, permisos de obras, licencias de Patrimonio, retrasos, pequeños inconvenientes que han acabado mejorando el resultado final y una doble victoria: el triunfo de abrir el edificio seis años después y las vistas debajo de una Victoria alada que, como Metrópolis, es el símbolo de Madrid que más ha dado la vuelta al mundo a través de las cámaras de millones de visitantes.

Claro que teniendo a Lázaro Rosa Violán a su lado, el éxito está asegurado para alimentar el alma de un edificio centenario, levantado en solo cuatro años por unos arquitectos franceses que ganaron un concurso allá por 1911, y que es, junto a la Puerta de Alcalá, un símbolo de Madrid.

"Intervenir un edificio tan representativo de Madrid ha sido como trabajar sobre una pieza casi sagrada. Metrópolis guarda muchas capas de historia que hemos querido respetar".

"Cuando entramos por la puerta no había nada, solo unos mostradores de mármol del antiguo Santander", explica el arquitecto e interiorista que se ha convertido en la varita mágica de los locales del Grupo Paraguas creando, como en esta ocasión, atmósferas mágicas y diversas según se asciende o se desciende por las escaleras.

La escalera que sube al club privado que se ha instalado en cuatro plantas del edificio.

La escalera que sube al club privado que se ha instalado en cuatro plantas del edificio. David Morales

"El edificio Metrópolis es como ganar la Champions con Messi, Beckham y Ronaldo Nazario juntos", bromea Sandro con una felicidad plena que se concentra en una frase: "Queremos que esto sea casa para todos".

Siete restaurantes

Conscientes de que Metrópolis siempre ha sido especial, el Grupo Paraguas, uno de los más solventes de España que convierte en oro todo lo que toca, ha querido tirar la casa por la ventana y crear hasta siete propuestas gastronómicas muy diferentes, aunque no todas están abiertas al público en general.

En la planta baja podemos encontrar Tasca Fina, un concepto de bar donde la carne y sus derivados tienen el protagonismo en un ambiente elegante y sofisticado y justo al final nos topamos con la Barra de Oricios, donde son los mariscos y el caviar quienes toman la palabra.

La Barra de Oricios, uno de los 7 restaurantes de Metrópolis.

La Barra de Oricios, uno de los 7 restaurantes de Metrópolis. David Morales

Lo increíble es que este delicado espacio donde se han mimado hasta las columnas, hay que tocarlas para sentir cosas, estará abierto desde las ocho de la mañana hasta las cuatro de la madrugada. Va a ser verdad que quiere convertirse en la casa de todos.

Si descendemos a la menos 1, que lejos de llevar al infierno te adentra en un mundo mágico, más nocturno, de esos que esperan a que caiga el sol para hacer todo lo prohibido-permitido, está Spa de Langostas y una zona de baile.

En este punto, se ha querido homenajear el universo poético de Dante donde la langosta es la gran protagonista de una cocina diferente que se sirve al ritmo de música y donde podemos encontrar hasta una sala donde parece que estás dentro de un submarino.

El Spa de Langostas, ubicado en la menos 1 del edificio.

El Spa de Langostas, ubicado en la menos 1 del edificio. David Morales

Tres experiencias gastro más estarán reservadas solo para los socios del Club Metrópolis que tienen que pagar una membresía anual para formar parte, además de cumplir otros requisitos. Antes incluso de que se abran las puertas del edificio, que se inaugura el 29 de enero, ya cuenta con 1.500 miembros que han desembolsado 2.000 euros por entrar y 3.500 euros como cuota anual. Y hay lista de espera.

La mayoría de los socios ahora mismo son españoles pero la aspiración es que este club se convierta en un deseo casi mundial que atraiga a gente internacional "muy interesante", que es uno de los requisitos que demanda este lujoso espacio.

Los miembros y sus amigos podrán disfrutar del restaurante Victoria, un homenaje al producto que te haga sentir en Madrid, con comida de aquí pero sofisticada; de La Sala del Tiempo, con los relojes recordando que lo importante es vivir, y el Lounge La Galería, un homenaje a la música y a la gastronomía tranquila.

La zona de la cúpula que aún no está terminada y que abrirá en primavera.

La zona de la cúpula que aún no está terminada y que abrirá en primavera. David Morales

Aún queda la joya de la corona, el Jardín y la Cúpula que cuenta con las mejores vistas de Madrid. Este espacio se abrirá para la primavera porque aún le quedan algunos retoques pero también va a ser coto privado para los socios.

El hotel

Donde sí podremos alojarnos, si encontramos un hueco, será en las 19 habitaciones que Lázaro Rosa Violán ha construido a base de lujo, sofisticación y arte. Todo está adaptado al espacio triangular de Metrópolis y hay cosas tan curiosas como una habitación que se entra por el baño (el efecto es increíble) o las llamadas Circulares, que ocupan la esquina entre Gran Vía y Arenal y que se van a convertir en la envidia de cualquier hotel cercano.

Una de las habitaciones Circulares, las más lujosas del hotel Metrópolis.

Una de las habitaciones Circulares, las más lujosas del hotel Metrópolis. David Morales

Además, el toque de creatividad de Rosa Violán no está solo en los materiales nobles y suaves o en las televisiones integradas como si fueran cuadros sobre caballetes, sino en los techos que homenajearán a artistas nacionales e internacionales.

Así que el plan es perfecto en este hotel: dormir como un lirón entre las mejores sábanas y almohadas que podemos elegir en una carta específica, seguir el latido de Madrid desde la ventana o quedarse mirando el techo para que el arte entre en nuestros sueños.

Lo que sí es seguro es que nadie podrá olvidar la estancia en el Club Metrópolis donde "descansar es un arte" o como el lema que han elegido: "El arte de vivir".