Un joven se relaja mirando al horizonte.

Un joven se relaja mirando al horizonte. Gtres.

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Los ocho 'secretos' para alargar la vida: más allá del tabaco y la dieta

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Un estudio publicado este mismo año en Circulation, la revista de la Asociación Estadounidense del Corazón, definía los cinco hábitos de vida saludable ideales para alargar la vida. Sin embargo, más allá de estos consejos, que incluían algunos tan conocidos como no fumar, comer mejor o hacer ejercicio, existen otras formas de alargar la vida del ser humano basadas en nuestro comportamiento.

A esto se suma que existen muchos otros hábitos que se han vendido como perjudiciales, cuando en realidad son buenos para la salud, como es el caso del consumo de café o el consumo de un huevo al día, entre otros. Así, siguiendo ciertas recomendaciones, se puede no sólo alargar la vida, sino hacerlo en una cantidad nada despreciable, hasta de diez años. Estos son los hábitos que pueden ayudarte a conseguirlo. 

Sentirse joven alarga la vida

Para ser joven, hay que sentirse joven, y eso a su vez alarga los años de vida. Al menos así lo sugiere un trabajo con 660 individuos de 50 años o más, en el cual se detectó que aquellos que tenían percepciones más positivas sobre su propio envejecimiento vivían hasta siete años más de promedio, incluso teniendo en cuenta algunos factores como la edad previa, las salud o el nivel socioeconómico.

De hecho, en cuanto al envejecimiento se refiere, tan solo se debería en un 10% a la genética y hasta un 90% al estilo de vida, según un estudio publicado en Genetics. En general, mantenerse positivo respecto a la vida, ser sociable y mantenerse ocupado tras la jubilación serían los puntos clave para alargar la vida, dado que se reduciría el estrés general y mejorarían la activación del sistema inmune.

Retrasa un poco la jubilación

Según un trabajo publicado en el Journal of Epidemiology & Community Health en 2016 por investigadores de la Universidad Estatal de Oregón, retrasar la jubilación puede alargar la vida, aunque suene paradójico. Ésta fue la conclusión tras analizar a 2956 individuos, detectando que los adultos sanos que se jubilaban a los 66 años en lugar de a los 65 tenían hasta un 11% menos de riesgo de muerte por todas las causas respecto a los que se habían jubilado tan solo un año antes.

De hecho, incluso los trabajadores que no tenían hábitos saludables cuando se jubilaban, igualmente reducían su riesgo hasta un 9% respecto a los que se jubilaron un año antes. Según los investigadores, estos hallazgos indicarían que el mero hecho de permanecer activo y comprometido puede alargar la esperanza de vida.

Ser padre alarga la vida

Según otro estudio publicado en el Journal of Epidemiology & Community Health durante el pasado año 2017, el simple hecho de tener hijos podría alargar la vida hasta dos años más respecto a los individuos sin hijos.

Esa fue la conclusión de un grupo de investigadores suecos que analizaron a 704.481 hombres y 725.290 mujeres nacidos entre 1911 y 1925, detectando que su riesgo de muerte aumentaba si no tenían hijos. Según los mismos investigadores, es posible que el hecho de no tener hijos dejaría a los individuos sin algunas redes de apoyo necesarias, lo cual les haría vulnerables.

Evitar los hospitales reduce el riesgo de muerte

Según otro estudio, publicado en octubre de 2018 en el Journal of Epidemiology & Community Health, los ingresos hospitalarios que requieren largos periodos de tiempo, por el motivo que sea, aumentan el riesgo de muerte, independientemente de la causa por la que se produjo el ingreso.

Así lo sugiere este trabajo tras estudiar 7.800 muertes ocurridas entre julio de 2014 y junio de 2015 en Inglaterra y Gales, donde los individuos más frágiles o de edad más avanzada permanecieron más tiempo del necesario en el hospital. Según los expertos, esto se debería en parte a las infecciones hospitalarias por parte de superbacterias resistentes a los antibióticos. Por ello, los mejores hospitales suelen intentar dar las altas tan pronto como sea posible, pues los ingresos también tienen letales desventajas.

Salir a caminar alarga la vida

Realizar actividad física no siempre tiene que ser agotador o llevar a la extenuación. De hecho, al menos en los individuos mayores de 40 años, realizar una actividad física moderada pero regular aumentaría la esperanza de vida hasta cuatro años y medio más de vida.

Este beneficio también lo corrobora la misma Organización Mundial de la Salud, la cual aconseja realizar hasta 150 minutos de caminata enérgica a la semana para aumentar la esperanza de vida. Y, si se caminan al menos 75 minutos, también es posible aumentar dicha esperanza de vida, aunque "solo" dos años más.

Pero, por otro lado, no hay que olvidar la publicación de las Nuevas Guías del Ejercicio Físico por parte del HHS de los Estados Unidos, en las cuales se llega a recomendar realizar hasta 300 minutos de actividad física semanal, e incluir un par de días de ejercicios de fuerza.

Una vida sexual activa

Según un trabajo publicado en 1997 en la revista British Medical Journal, gracias a los datos del famoso Estudio de Caerphilly, tener sexo al menos dos veces por semana reduciría hasta un 50% el riesgo de muerte respecto a los individuos que tenían relaciones solo una vez al mes.

Así lo sugirió este trabajo tras analizar a 918 hombres de la ciudad galesa de Caerphilly entre los años 1979 y 1993, detectando que los hombres que obtenían alrededor de 350 orgasmos anuales vivían un promedio de cuatro años más que los hombres que tenían solo una cuarta parte de los mismos.

Por su parte, se sabe que las mujeres que tienen más relaciones sexuales de forma regular tienen telómeros más largos, un componente del ADN ligado a la esperanza de vida: cuanto más largo es un telómero, más vida útil tiene un individuo. Asimismo, se sabe que el sexo aumenta los niveles de hormonas como la oxitocina o la dihidroepiandrosterona, lo cual reduce el estrés y mejora los niveles de inmunoglobulinas, estos últimos componentes fundamentales para un buen funcionamiento del sistema inmune.

El café alarga la vida, y no al revés

Tomar café intenso puede ser un secreto bien guardado para lograr la eterna juventud. Al menos así se desprende de un estudio realizado en la isla griega de Ikaria, la cual tiene la tasa de longevidad más elevada del mundo: hasta el 1% de los habitantes vive hasta los 90 años, en comparación al 0,1% promedio en Europa.

En este caso, los investigadores analizaron el consumo de café en 673 individuos mayores de 65 años que habitaban en esta isla, descubriendo que hasta el 87% consumía café griego, finamente molido y hervido en una olla alta y estrecha. Y, los que lo hacían diariamente, eran los que mejor salud cardiovascular tenían, respecto a los que no tomaban esta sustancia por las mañanas.

Este tipo de café es rico en polifenoles, una sustancia antioxidante que ha demostrado colaborar en la eliminación de radicales libres sanguíneos. Además, el café griego es bajo en cafeína en comparación al típico café instantáneo occidental.

Dormir y descansar lo justo

Se sabe que no dormir suficiente puede diezmar la esperanza de vida en comparación con aquellos individuos que sí descansan. Entre los diversos estudios que han llegado a una conclusión similar, destaca un trabajo publicado en 2010 en la revista Sleep, en el cual se incluyó a más de un millón de individuos de 16 estudios diferentes.

Según sus conclusiones, dormir menos de seis horas cada noche aumentaría hasta un 12% las probabilidades de sufrir una muerte prematura. Pero, por otro lado, dormir más de nueve horas sería peor, aumentando hasta un 30% las probabilidades de morir prematuramente.

Cómo calcular la esperanza de vida

Para finalizar, la CNN ha ideado una aplicación web capaz para calcular aproximadamente cuál sería la esperanza de vida de un individuo a partir de algunos datos básicos: edad, peso, actividad física, dieta, consumo de alcohol y/o tabaco, entre otros.

En base a una pequeña encuesta, la aplicación es capaz de dar valores aproximados y aconsejar sobre potenciales mejoras en el estilo de vida para cambiar la esperanza de vida a largo plazo. Porque, como ya están empezando a concluir los estudios, alargar la vida depende en un 90% del estilo de vida, y tan solo en un 10% de la "buena genética".

[Más información: Estos son los cinco hábitos saludables que te darán diez años más de vida]