Sandra Moñino.

Sandra Moñino. E.E.

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Sandra Moñino, nutricionista: “La merienda perfecta cuando te apetece dulce no es bollería, sino este bizcocho”

Ni galletas ni magdalenas: Sandra Moñino propone un bizcocho de chocolate sin azúcar añadido en pocos minutos.

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Las claves
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Sandra Moñino propone un bizcocho casero de plátano, huevo, cacao puro, almendra y coco como alternativa saludable a la bollería industrial.

La receta no utiliza harina refinada, mantequilla ni azúcar de mesa; el plátano aporta el dulzor y la humedad necesarios.

El bizcocho se cocina en microondas en unos cuatro minutos y resulta más saciante que la bollería por su contenido en fibra, proteínas y grasas saludables.

Aunque es una opción más saludable, Moñino recuerda que la cantidad sigue siendo importante, ya que los ingredientes son energéticos.

El antojo de algo dulce suele resolverse con unas galletas, una magdalena o cualquier producto de bollería disponible en la despensa. Sin embargo, Sandra Moñino propone una alternativa casera que conserva el sabor del chocolate y puede prepararse en pocos minutos.

La dietista-nutricionista ha compartido una receta de bizcocho elaborada con plátano, huevo, cacao puro, almendra y coco. “La merienda perfecta cuando te apetece dulce no es bollería, sino este bizcocho”, explica la especialista en La Vanguardia al presentar esta preparación rápida.

La principal diferencia respecto a un bizcocho convencional se encuentra en sus ingredientes. La receta no utiliza harina refinada, mantequilla ni azúcar de mesa. El plátano maduro proporciona el dulzor y la humedad necesarios, mientras que el huevo ayuda a unir la masa.

Para prepararla, Moñino comienza triturando varios plátanos maduros. Después añade un huevo, levadura química, tres cucharadas de cacao puro, canela y esencia de vainilla. Finalmente incorpora coco rallado y almendra molida hasta obtener una mezcla homogénea.

La masa se coloca en un recipiente apto para microondas y se cocina aproximadamente durante cuatro minutos. El tiempo exacto puede cambiar según la potencia del aparato y el tamaño del molde, por lo que conviene comprobar el centro antes de prolongar la cocción.

El resultado es un bizcocho de chocolate esponjoso que puede tomarse en el desayuno, como postre o durante la merienda. La preparación completa requiere algo más de cinco minutos si se cuenta el tiempo necesario para triturar, mezclar y cocinar los ingredientes.

Por qué es diferente a la bollería

Que una receta no lleve azúcar de mesa no significa que carezca de azúcares. El plátano contiene glucosa, fructosa y sacarosa de forma natural, y su proporción aumenta conforme la fruta madura y parte del almidón se transforma.

La diferencia es que el plátano se incorpora entero. Además de azúcar, conserva agua, fibra, potasio y otros compuestos presentes en la fruta. Su sabor permite endulzar el bizcocho sin recurrir a una cantidad adicional de azúcar refinado.

El cacao debe ser puro y no un preparado soluble azucarado. Los productos utilizados habitualmente para preparar chocolate a la taza o bebidas infantiles pueden contener una elevada proporción de azúcar, lo que cambiaría considerablemente el perfil nutricional de la receta.

La almendra molida ocupa el lugar de la harina. Aporta proteínas vegetales, fibra y grasas principalmente insaturadas, además de minerales como magnesio. El coco rallado añade textura y sabor, aunque también contiene una proporción elevada de grasas saturadas.

El huevo aporta proteínas de alta calidad y facilita que el bizcocho adquiera consistencia durante la cocción. También proporciona colina, vitamina B12, selenio y carotenoides concentrados principalmente en la yema.

Esta combinación puede producir una merienda más saciante que una pieza de bollería fabricada con harina refinada y azúcar. La presencia de proteínas, grasas y fibra ralentiza la digestión y evita que el alimento esté compuesto casi exclusivamente por hidratos de carbono de rápida disponibilidad.

Sin embargo, denominarlo “saludable” no significa que pueda comerse sin considerar la cantidad. La almendra y el coco son alimentos energéticos, y varios plátanos concentran una cantidad apreciable de hidratos de carbono. El tamaño de la porción continúa siendo importante.

Tampoco es necesario sustituir siempre la bollería por una imitación casera. Una pieza de fruta acompañada de yogur natural o un puñado de frutos secos constituye una merienda más sencilla y no requiere ninguna preparación. El bizcocho puede reservarse para cuando se busca específicamente una textura y un sabor dulces.

La ventaja de cocinarlo en casa consiste también en conocer sus componentes. Buena parte de la bollería comercial combina harinas refinadas, azúcares añadidos, grasas y una elevada densidad energética, aunque la composición cambia notablemente de un producto a otro.

Un ensayo clínico dirigido por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos comprobó que una dieta basada en alimentos ultraprocesados llevó a los participantes a ingerir más calorías y ganar peso frente a otra basada en alimentos mínimamente procesados, pese a que ambas dietas se habían diseñado con una oferta semejante de macronutrientes.

Esto no permite afirmar que una magdalena aislada provoque un aumento de peso ni que todos los alimentos procesados sean equivalentes. El problema aparece cuando productos muy palatables, fáciles de comer y poco saciantes desplazan de manera habitual a frutas, frutos secos, lácteos naturales y otras opciones.