La nutricionista Blanca García-Orea.

La nutricionista Blanca García-Orea. María Novo

Ciencia

Los expertos coinciden: "El desayuno es lo más importante pero no puedes tomar solo un huevo, se puede meter fruta"

El objetivo no debe ser únicamente alimentarse más, sino distribuir de una mejor forma los nutrientes que se toman desde primera hora del día.

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P. G. Santos
Publicada
Las claves
Las claves

Expertos recomiendan un desayuno rico en proteínas para mantener la energía y evitar el hambre constante.

Un solo huevo aporta unos 6 gramos de proteína, insuficiente para alcanzar los 20-30 gramos aconsejados en el desayuno.

Se sugiere combinar varias fuentes de proteína como huevos, jamón, pavo, caballa o queso, y complementar con fruta y yogur.

El objetivo es lograr un desayuno saciante, variado y con una mejor distribución de nutrientes desde la primera comida del día.

El desayuno vuelve a diario con una pregunta recurrente: qué comer para mantener la energía y evitar el hambre constante. Para la nutricionista Blanca García-Orea, la respuesta pasa por cambiar el enfoque y apostar por una comida rica en proteína.

En su opinión, desayunar no debería consistir simplemente en tomar cualquier alimento antes de comenzar la jornada. La especialista defiende una combinación capaz de aportar saciedad durante horas, reducir el picoteo y proporcionar nutrientes suficientes para afrontar las exigencias.

"El desayuno es lo más importante. Hay que hacer un desayuno salado", ha explicado García-Orea en El podcast de Endor (El Secreto de la Vida). Y precisa que salado significa priorizar alimentos que permitan alcanzar una cantidad adecuada de proteína.

Su referencia se sitúa entre los 20 y los 30 gramos de proteína durante la primera comida. Una cifra que puede quedar lejos cuando se utiliza el huevo como principal fuente proteica, especialmente si solamente se consume una unidad.

Qué cantidad se recomienda

La razón es sencilla: un huevo aporta aproximadamente seis gramos de proteína. Por tanto, aunque sea un alimento interesante dentro de un desayuno equilibrado, un único huevo difícilmente permite alcanzar por sí solo la cantidad que plantea la nutricionista.

"¿Cuántos huevos comes?", cuenta que pregunta a quienes aseguran desayunar proteína pero continúan teniendo hambre poco después. Cuando la respuesta es "uno", su explicación resulta directa: esos seis gramos quedan lejos del objetivo de entre 20 y 30 gramos.

Por eso, García-Orea propone que el desayuno pueda incluir "por lo menos dos huevos", aunque no necesariamente tengan que convertirse en el único alimento proteico. La variedad permite construir una comida más completa y adaptada a los gustos personales.

Entre las alternativas que menciona aparecen el jamón, el pavo, la caballa, las anchoas y los boquerones en vinagre. Son opciones que pueden combinarse con el huevo para elevar el aporte proteico sin convertir el desayuno en una comida.

El resto del plato también puede incorporar alimentos con interés nutricional. La nutricionista cita el aguacate y recuerda el papel del queso, que puede aportar alrededor de siete gramos de proteína por cada 70 gramos, según el ejemplo ofrecido.

El yogur constituye otra buena posibilidad para completar esta primera ingesta. García-Orea señala que aporta aproximadamente cuatro gramos de proteína por cada 100 gramos, por lo que puede funcionar como complemento dentro de un desayuno que busque mayor saciedad.

Pero la propuesta no termina en los alimentos proteicos. La especialista también contempla incorporar fruta, un elemento que permite ampliar la variedad del desayuno y sumar otros nutrientes, evitando que la búsqueda de proteína desplace el resto de componentes.

El objetivo, en definitiva, no consiste únicamente en comer más, sino en distribuir mejor los nutrientes desde primera hora. La proteína adquiere protagonismo porque ayuda a construir un desayuno más saciante, mientras otros muchos alimentos completan una ingesta variada.

Así, la recomendación de García-Orea plantea una idea sencilla para quienes desayunan un solo huevo y vuelven a tener hambre poco después: aumentar la cantidad de proteína, combinar fuentes y añadir fruta puede transformar esta comida cotidiana diaria saludable.