Una piscina comunitaria.

Una piscina comunitaria. IStock

Ciencia

Juan Antonio, político en España: "Esta infracción en una piscina puede costarte 5.000 euros y una denuncia penal"

El refuerzo de policías y cámaras en las piscinas busca evitar cierres temporales y proteger la salud de todos los bañistas este verano.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

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El Ayuntamiento de Paterna refuerza la vigilancia en piscinas municipales para evitar conductas incívicas tras los incidentes del verano pasado.

El alcalde Juan Antonio Sagredo advierte que defecar deliberadamente en la piscina puede conllevar sanciones de hasta 5.000 euros y una posible denuncia penal.

Más de 300 piscinas españolas tuvieron que cerrar temporalmente el año pasado por un reto viral que obligó a protocolos especiales de limpieza.

Estas conductas no solo generan pérdidas económicas y molestias, sino que también pueden favorecer la transmisión de virus y bacterias.

Con la llegada del verano y la apertura de las piscinas municipales, algunos ayuntamientos han decidido reforzar la vigilancia para evitar conductas incívicas que el pasado año obligaron a cerrar numerosas instalaciones. Paterna ha anunciado una batería de medidas para impedir que se repitan estos episodios.

El alcalde de Paterna, Juan Antonio Sagredo, ha publicado un vídeo en redes sociales en el que advierte de las consecuencias para quienes provoquen este tipo de incidentes en las piscinas públicas. Su mensaje pretende disuadir a quienes puedan plantearse imitar una práctica que ganó notoriedad durante el verano anterior.

Sagredo recuerda que en 2025 se popularizó un reto viral que consistía en defecar deliberadamente en el agua de las piscinas, obligando a desalojar a los usuarios y a suspender temporalmente la actividad. Según explica, el consistorio no permitirá que esa situación vuelva a repetirse este verano.

Para evitarlo, el Ayuntamiento de Paterna incrementará la presencia policial en las instalaciones municipales y reforzará los sistemas de videovigilancia. El objetivo es detectar con rapidez cualquier comportamiento incívico y proteger el uso normal de las piscinas durante toda la temporada estival.

Sanciones altas

El alcalde asegura que cualquier persona sorprendida realizando este tipo de actos se enfrentará a una sanción económica de hasta 5.000 euros. Además, advierte de que los hechos también podrían derivar en una denuncia por la vía penal, en función de las circunstancias de cada caso.

En su intervención, Sagredo insiste en que el mensaje busca ser claro para que todos los vecinos comprendan la gravedad del problema. Después de explicar las nuevas medidas, anima a los ciudadanos a disfrutar de las piscinas municipales con responsabilidad y respeto hacia el resto de usuarios.

La decisión llega después de que el verano pasado más de 300 piscinas españolas tuvieran que cerrar temporalmente como consecuencia de un reto difundido en redes sociales. En distintas localidades, especialmente de la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, varias instalaciones se vieron afectadas por estos comportamientos.

Cuando se produce un episodio de este tipo, las piscinas deben interrumpir inmediatamente el baño y someter el agua a un protocolo especial de limpieza y desinfección. El tratamiento requiere aumentar los niveles de cloro y verificar posteriormente que la calidad del agua vuelve a ser apta para los bañistas.

Los especialistas también recuerdan que estas conductas no solo generan molestias y pérdidas económicas para las instalaciones, sino que pueden favorecer la transmisión de virus y bacterias. Por ello, además de las posibles sanciones administrativas o penales, insisten en la importancia de mantener un comportamiento responsable en los espacios públicos.