Así es el mercado medieval a una hora de Madrid que ya puedes visitar: está en uno de los pueblos más bonitos

Así es el mercado medieval a una hora de Madrid que ya puedes visitar: está en uno de los pueblos más bonitos Imagen de archivo.

Ciencia

La feria medieval perfecta para visitar hasta el 23 de agosto: en un parque natural de glaciares y quebrantahuesos

Benasque viaja a la Edad Media este fin de semana entre casas de piedra, glaciares pirenaicos y vuelos de quebrantahuesos.

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Las claves

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Benasque, en Huesca, celebra su Mercado Medieval del 21 al 23 de agosto, en pleno Pirineo aragonés.

El casco antiguo de Benasque destaca por sus calles empedradas y edificios históricos como Casa Juste y el Palacio de los Condes de Ribagorza.

La localidad es puerta de entrada al Parque Natural Posets-Maladeta, hogar de glaciares, lagos de origen glaciar y fauna como el quebrantahuesos.

Existen rutas de montaña y transporte público en verano para acceder a enclaves naturales como La Besurta, Vallibierna y Espigantosa.

Todavía queda tiempo para aprovechar uno de los últimos fines de semana de agosto y combinar una escapada por la montaña con un viaje, al menos durante unas horas, varios siglos atrás. El escenario se encuentra en pleno corazón del Pirineo aragonés.

Benasque, en Huesca, celebra del 21 al 23 de agosto su Mercado Medieval, según recoge el calendario especializado de mercados y ferias históricas Zetan Medieval. Tres días que permiten añadir una parada cultural a uno de los destinos naturales más espectaculares del norte de España.

El lugar difícilmente podría resultar más apropiado. Las calles empedradas del casco antiguo conservan todavía numerosas construcciones históricas y casas de piedra que recuerdan el pasado de esta localidad del antiguo condado de Ribagorza.

Entre ellas se encuentran el Palacio de los Condes de Ribagorza, Casa Marcial del Río, Casa Faure, Casa Juste y la iglesia parroquial de Santa María, algunos de los principales elementos patrimoniales que Turismo de Aragón recomienda descubrir durante un paseo por la villa.

Casa Juste es quizá uno de los edificios más llamativos. Fue construida durante el siglo XVI y su puerta conserva la fecha de 1567. Su característica torre defensiva, levantada en piedra y rematada con almenas, forma parte actualmente de un inmueble reconocido como Bien de Interés Cultural.

El propio conjunto urbano de Benasque posee además reconocimiento patrimonial. El inventario del Parque Cultural Vall de Benás recoge tanto el núcleo histórico como Casa Juste, el Palacio de los Condes de Ribagorza y los restos del antiguo castillo entre los bienes protegidos de la localidad.

Pero el principal argumento para prolongar la escapada aparece al abandonar el pueblo. Benasque funciona como una de las grandes puertas de entrada al Parque Natural Posets-Maladeta, un enorme territorio de alta montaña que ocupa 33.440 hectáreas del Pirineo oscense.

Un parque donde todavía quedan glaciares

Más del 70% de este espacio protegido se encuentra por encima de los 1.800 metros. Su punto más elevado es además uno de los lugares más reconocibles de toda la cordillera: el Aneto, con 3.404 metros, techo de los Pirineos.

Aquí el término glaciar no se utiliza únicamente para describir cómo se formó el paisaje hace miles de años. Todavía sobreviven masas de hielo entre sus montañas, algo cada vez más excepcional en la Península Ibérica.

La Red Natural de Aragón destaca expresamente el glaciar del Aneto, dentro del macizo de la Maladeta, y el de Llardana, en el macizo de Posets, entre los restos glaciares que todavía pueden encontrarse en este espacio protegido.

Dentro de sus límites existen, de hecho, tres Monumentos Naturales de los Glaciares Pirenaicos: los correspondientes a los macizos de la Maladeta, Perdiguero y Posets. El hielo ha dejado además multitud de morrenas, circos y lagos de montaña conocidos en Aragón como ibones.

Turismo de Aragón contabiliza más de un centenar de estos lagos de origen glaciar en el parque, además de cascadas y heleros. Son una de las huellas más evidentes de los enormes glaciares que modelaron estos valles durante las fases frías del Cuaternario.

El paisaje puede recorrerse mediante numerosas rutas, aunque en verano existen restricciones de acceso en algunos de los lugares más visitados. Entre el 20 de junio y el 13 de septiembre de 2026 funciona transporte público para acceder a enclaves como La Besurta, Vallibierna o Espigantosa.

Uno de los recorridos más conocidos desde el sector de Benasque conduce precisamente hacia el Forau de Aigualluts, donde las aguas procedentes del macizo del Aneto desaparecen bajo tierra a través de un espectacular sistema kárstico.

La zona reúne además buena parte de la fauna característica de la alta montaña pirenaica. El Gobierno de Aragón cita allí especies como la perdiz nival, el treparriscos, el águila real y una de las grandes aves emblemáticas de estas montañas: el quebrantahuesos.

Este enorme buitre recibe su nombre de una de las conductas más peculiares entre las aves europeas. Su dieta está extraordinariamente especializada en huesos, que puede transportar hasta zonas rocosas para dejarlos caer y fragmentarlos cuando son demasiado grandes para ingerirlos.

Su presencia en Posets-Maladeta no es anecdótica. El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales identifica áreas del parque donde la conservación del quebrantahuesos exige una atención especial y lo incluye entre las especies que justifican medidas específicas de protección.

A él se suman sarrios —el nombre utilizado en Aragón para el rebeco—, marmotas, jabalíes, buitres leonados, águilas reales, tritones pirenaicos y otras especies adaptadas a unas condiciones que cambian radicalmente a medida que aumenta la altitud.

Benasque permite así plantear una escapada bastante diferente a la de otros mercados medievales del verano. El casco histórico aporta las casas fortificadas, callejuelas de piedra y edificios renacentistas; unos kilómetros más arriba comienza un territorio donde aparecen algunas de las montañas más altas de España.