El uso de pantallas en la infancia se ha relacionado con déficits en las habilidades de lectura.

El uso de pantallas en la infancia se ha relacionado con déficits en las habilidades de lectura.

Ciencia

Los psicólogos están de acuerdo: los padres no deben prohibir el móvil a los hijos, sino acompañarlos en su uso

Expertos recomiendan crear zonas sin pantallas en casa para reducir la ansiedad y mejorar la comunicación familiar.

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J. Rodríguez
Publicada
Las claves

Las claves

Psicólogos aconsejan acompañar a los menores en el uso del móvil en vez de prohibírselo, fomentando la supervisión y el diálogo familiar.

Expertos alertan sobre el diseño adictivo de plataformas como Facebook, Instagram y TikTok, que buscan captar la atención de los jóvenes mediante estímulos inmediatos.

En España, el 68% de los menores pasa más de tres horas diarias en redes sociales y uno de cada cuatro muestra síntomas de adicción digital.

Se recomienda establecer horarios, espacios libres de móviles y dar ejemplo desde los adultos, además de promover alternativas saludables y alfabetización digital en las escuelas.

Las familias españolas se enfrentan a un desafío cada vez más complejo: educar a menores rodeados de plataformas digitales diseñadas para captar su atención durante horas. Psicólogos y expertos en salud mental insisten en que prohibir el móvil no resuelve el problema si no existe acompañamiento familiar.

La preocupación ha crecido tras la histórica demanda presentada en Nueva York contra gigantes tecnológicos como Facebook, Instagram, TikTok, Snapchat, Google y YouTube. Las autoridades estadounidenses acusan a estas plataformas de fomentar conductas adictivas entre niños y adolescentes mediante sistemas basados en recompensa inmediata y validación social.

El proceso judicial sostiene que estas aplicaciones explotan la vulnerabilidad emocional de los menores para aumentar el tiempo de consumo y maximizar beneficios económicos. La iniciativa pretende obligar a las empresas tecnológicas a financiar programas de prevención y salud mental juvenil frente a la llamada "epidemia digital".

En España, aunque todavía no existen acciones legales similares, los datos también preocupan. Según cifras de Fundación ANAR y el Ministerio de Sanidad, el 68% de los menores pasa más de tres horas diarias conectado a redes sociales y uno de cada cuatro presenta síntomas compatibles con adicción digital.

La psicóloga Noelia de la Paz, especialista del centro Esvidas Montealto, advierte de que muchos padres afrontan el problema desde la prohibición en lugar del acompañamiento. A su juicio, los menores necesitan supervisión, conversación y herramientas emocionales para aprender a relacionarse con la tecnología de manera saludable.

Atención y pantallas

La experta explica que las aplicaciones están diseñadas por ingenieros cuyo objetivo principal es captar atención mediante estímulos inmediatos relacionados con dopamina, reconocimiento social y entretenimiento constante. Por ello, considera imprescindible fortalecer los vínculos familiares y crear rutinas donde las pantallas no ocupen el centro de la vida cotidiana.

Entre las recomendaciones más importantes aparecen establecer horarios claros, limitar determinadas aplicaciones y crear espacios libres de móviles dentro del hogar, especialmente durante las comidas o actividades familiares. Además, insiste en promover alternativas que generen satisfacción sin inmediatez, como el deporte, la lectura o el contacto con la naturaleza.

Otro de los puntos clave señalados por la psicóloga es el ejemplo que ofrecen los adultos. Considera contradictorio exigir moderación a los hijos mientras los propios padres permanecen constantemente pendientes del teléfono móvil o de las redes sociales durante gran parte del día.

Los expertos también reclaman una mayor implicación de las escuelas y las administraciones públicas. Defienden programas de alfabetización emocional y digital que ayuden a los menores a comprender cómo funcionan los algoritmos y de qué forma influyen sobre sus emociones y comportamientos.

De prosperar una iniciativa judicial similar en España, los especialistas creen que podría enviarse un mensaje contundente: la salud mental infantil debe situarse por encima de cualquier interés económico. Además, las plataformas podrían verse obligadas a rediseñar sus sistemas para reducir riesgos asociados a ansiedad, trastornos del sueño y dependencia tecnológica.