Imagen de de archivo de la bahía de la Marina en Singapur.

Imagen de de archivo de la bahía de la Marina en Singapur. EFE/EPA/Wallace Woon

Ciencia

Singapur da una lección a España: crea el mayor puerto automatizado del mundo con 227 bloques de hormigón

En Europa, una ampliación portuaria implica un debate burocrático de años, pero en Singapur ha comenzado la construcción de uno automatizado.

Más información: La isla española perfecta para el verano: playas vírgenes, cientos de dunas y humedales protegidos por la UNESCO

Publicada
Las claves

Las claves

Singapur está construyendo el mayor puerto automatizado del mundo, Tuas Mega Port, con 227 bloques de hormigón del tamaño de edificios de diez plantas.

El puerto contará con una muralla marítima de 9,1 kilómetros y tendrá capacidad para mover hasta 65 millones de contenedores al año en 1.337 hectáreas.

El proyecto destaca por su alto grado de automatización, con operaciones gestionadas por inteligencia artificial, vehículos autónomos y control remoto.

Singapur busca concentrar todas sus operaciones portuarias en Tuas para liberar suelo urbano y aumentar la eficiencia logística, consolidándose como líder global en comercio marítimo.

Se suele criticar el exceso de restricciones y limitaciones burocráticas características de la política europea, en todos sus ámbitos, incluyendo la construcción en general, o las ampliaciones portuarias en particular.

Si bien el objetivo de estas limitaciones se suele basar en la seguridad, la realidad es que países como Singapur han pisado el acelerador en este aspecto: están empezando la construcción del puerto automatizado más grande del planeta, a una escala difícil de imaginar.

El proyecto, conocido como Tuas Mega Port, ha implicado el hundimiento de 227 gigantescos bloques de hormigón del tamaño de edificios de diez plantas en el mar. No se trata de un simple puerto más, sino de una infraestructura pensada para dominar el comercio marítimo mundial de las próximas décadas.

Uno de los aspectos más llamativos de la construcción es su localización. Recordemos que Singapur, con apenas 728 kilómetros cuadrados de superficie, es una ciudad-Estado de menor tamaño que muchos de nuestros municipios españoles.

Un coloso marítimo sumergido

Y, a pesar de su escasa envergadura, ha entendido las reglas del juego: quien controle la logística global, controlará la economía del futuro.

En cuanto a la construcción se refiere, precisamente su parte más espectacular ni siquiera será visible desde la superficie.

Bajo el agua se está levantando una gigantesca muralla marítima de 9,1 kilómetros, formada por 227 "caissons", enormes cajones huecos de hormigón armado de 15.000 toneladas de peso cada uno y cuya altura equivale a un edificio de diez plantas.

Se trata de estructuras fabricadas de forma conjunta que, posteriormente, son remolcadas y posicionadas en su localización final; en este caso, hundiéndose sobre el lecho marino.

La función de estos bloques es doble. Por un lado, actuar como gigantescos muros de contención frente al océano; por otro lado, permitir ganar terreno al mar para crear nuevas superficies portuarias.

De hecho, el resultado final será descomunal, logrando que el puerto llegue a ocupar unas 1.337 hectáreas al finalizar su construcción hacia el año 2040. Contará con 66 atraques y podrá mover hasta 65 millones de contenedores al año.

Para que nos hagamos una idea, esta cifra equivale al doble de la capacidad que manejaba la pequeña ciudad-Estado hace tan solo unos años. Pero, además, otra de las características de este coloso también será su enorme salto tecnológico: la automatización.

Tuas será un puerto donde la mayor parte de las operaciones se gestionarán mediante inteligencia artificial, software predictivo y vehículos autónomos.

Sus grúas funcionarán de manera automatizada, sus camiones no necesitarán conductor y muchas de sus operaciones podrán supervisarse de forma remota desde centros de control digital.

Además, Singapur no contempla esta estructura como una obra pública sin más, sino como parte de su estrategia nacional. Actualmente, las operaciones portuarias del país están repartidas entre diferentes terminales.

El objetivo final será concentrar todas las operaciones, de forma progresiva, en Tuas, con el objetivo de liberar suelo urbano cuyo valor económico es enorme, y mejorando así la eficiencia logística.

Se trata de una visión a largo plazo que contrasta significativamente con la planificación fragmentada habitual de muchos países occidentales.

Como contraste, es conocido el hecho de que muchos proyectos estratégicos de Europa sufren retrasos durante años a raíz de cambios políticos o burocráticos, mientras que Singapur diseña infraestructuras pensando en un horizonte temporal que abarcará varias décadas.

Y tiene todo el sentido, especialmente si recordamos que aproximadamente el 90% del comercio mundial sigue moviéndose por el mar, por lo que reducir tiempos de carga, costes logísticos y congestión da lugar a una enorme ventaja competitiva.

Por lo que resta a España en particular, aunque posee algunos de los puertos más importantes del Mediterráneo y una posición geográfica privilegiada entre Europa, África y América, su localización no es suficiente para potenciar su competitividad.

Muchos expertos llevan años advirtiendo de que la competencia internacional ya no depende solo del tamaño, sino de la automatización, eficiencia energética y digitalización.

En este aspecto, Singapur ha entendido que los puertos del siglo XXI no serán solo lugares para cargar y descargar mercancías, sino más bien grandes centros tecnológicos capaces de coordinar miles de movimientos por minuto con una precisión quirúrgica.