Luis Alberto Calvo, presidente de la Organización Colegial Veterinaria Española, en una imagen de archivo.

Luis Alberto Calvo, presidente de la Organización Colegial Veterinaria Española, en una imagen de archivo.

Ciencia

Luis A. Calvo es funcionario y trabaja como veterinario: "Hay animales muy fuertes que te pueden matar incluso jugando"

El expresidente de la Organización Colegial Veterinaria Española lamenta que haya instituciones que olviden su profesión cuando se dan crisis sanitarias.

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P. G. Santos
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Las claves

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Luis Alberto Calvo, expresidente de la OCV, destaca la presión constante sobre los veterinarios desde la pandemia y reclama mayor protagonismo en el ámbito sanitario.

Calvo denuncia que muchas instituciones ignoraron la experiencia y recursos ofrecidos por los veterinarios durante la crisis de la Covid, dificultando el control de la pandemia.

El veterinario subraya los riesgos físicos de la profesión y lamenta la falta de reconocimiento institucional y la precariedad laboral en el sector.

Advierte sobre la aparición de nuevas enfermedades transmisibles, la resistencia antimicrobiana y la necesidad de fortalecer la colaboración entre salud humana, animal y medioambiental.

La veterinaria española afronta uno de sus momentos más delicados tras varios años marcados por crisis sanitarias, tensiones institucionales y reclamaciones. Sin embargo, el expresidente de la Organización Colegial Veterinaria Española (OCV), Luis Alberto Calvo, sostiene que saldrá fortalecido pronto.

El veterinario defiende que los veterinarios han trabajado bajo una presión constante desde la irrupción de la pandemia. Aun así, considera que la profesión ha ganado visibilidad pública y reclama protagonismo dentro del ámbito sanitario.

Calvo ha recordado, en una entrevista que ha concedido recientemente, que durante los momentos más críticos de la Covid, el colectivo ofreció laboratorios, experiencia epidemiológica y capacidad logística para colaborar con las administraciones. Según denuncia, muchas instituciones ignoraron aquellas propuestas pese al conocimiento acumulado durante décadas.

Insiste especialmente en la dimensión preventiva de la veterinaria. A su juicio, España concentró demasiados esfuerzos en la atención hospitalaria mientras descuidaba mecanismos básicos de anticipación. Esa estrategia, sostiene, dificultó contener la expansión del virus y agravó la emergencia.

Una preocupación creciente

El presidente de la OCV reivindica el concepto One Health que vincula la salud humana, animal y medioambiental. Para Calvo, la pandemia confirmó que las enfermedades emergentes requieren respuestas coordinadas entre médicos, veterinarios, y políticos.

En la mencionada entrevista Calvo también lamentó la pérdida de su compañero de profesión Jesús Deiros, el cual falleció tras haber sido golpeado por una vaca mientras realizaba un saneamiento ganadero.

Él, que ha trabajado con vacuno y también en équidos y porcino, ha vivido esta desgracia de cerca: "Trabajamos con animales muy fuertes, que incluso jugando te pueden matar. Si un animal te golpea, te están golpeando 500 kilos con muchísima fuerza".

El veterinario lamenta que la profesión continúe arrastrando problemas estructurales relacionados con el reconocimiento institucional. Entre ellos, menciona la ausencia de especialidades integradas dentro del Sistema Nacional de Salud y las dificultades burocráticas derivadas del ámbito clínico.

Calvo considera que los veterinarios han demostrado una enorme capacidad de adaptación. La organización colegial, explica, reforzó programas formativos, coordinó actuaciones entre colegios autonómicos y mantuvo abiertas líneas reivindicativas incluso durante los confinamientos.

El responsable veterinario subraya además que la salud pública no puede entenderse únicamente desde los hospitales. La vigilancia alimentaria, el control epidemiológico en granjas y la prevención de zoonosis forman parte, según explica, de una misma red sanitaria invisibilizada.

Esa reivindicación conecta con una preocupación creciente dentro del sector: el avance de nuevas enfermedades transmisibles y la resistencia antimicrobiana. Calvo alerta de que los próximos años estarán marcados por amenazas sanitarias complejas, capaces de afectar a personas y animales.

En paralelo, la Organización Colegial Veterinaria mantiene abiertas negociaciones con diferentes ministerios para reclamar mejoras laborales y regulatorias. El objetivo pasa por reducir la precariedad, ampliar competencias profesionales y consolidar una presencia estable dentro de las estructuras públicas sanitarias.

El discurso de Calvo evita, sin embargo, cualquier triunfalismo. El presidente reconoce que muchos veterinarios continúan soportando elevados niveles de incertidumbre psicológica y presión profesional. También advierte sobre las consecuencias económicas derivadas de futuras crisis sanitarias o alimentarias imprevisibles.

A pesar de ello, el dirigente cree que la pandemia modificó la percepción ciudadana sobre el trabajo veterinario. Conceptos antes desconocidos, como inmunidad colectiva, bioseguridad o zoonosis, comenzaron a formar parte del debate gracias a una emergencia sin precedentes.