Imágenes de linces en el centro de  cría de Lince Ibérico.

Imágenes de linces en el centro de cría de Lince Ibérico. Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Ciencia

El pueblo español que se ha convertido en el nuevo refugio del lince ibérico y apenas supera los 700 habitantes

2.401 linces en 2024: el crecimiento nacional pone contexto a la historia local y explica por qué Castilla-La Mancha aparece como territorio decisivo.

Más información: Ni Doñana ni Sierra Morena: el lince ibérico logra superar los 2.400 ejemplares y conquista España

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Las claves

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Almuradiel, en Ciudad Real, se ha convertido en un nuevo refugio para el lince ibérico, pese a tener solo 758 habitantes.

El municipio forma parte de Sierra Morena Oriental, uno de los principales núcleos de expansión del lince en Castilla-La Mancha.

Desde 2014, Almuradiel es zona de presencia estable y reproductora del lince, lo que implica asentamiento y cría de la especie.

El crecimiento del lince ibérico ha sido notable, con un 19% más de ejemplares en 2024, y Castilla-La Mancha es clave en su recuperación.

Algunos lugares en España por tamaño parecen condenados a pasar desapercibidos. Almuradiel, en Ciudad Real, es uno de esos municipios pequeños que no suelen entrar en el gran escaparate turístico. Y, sin embargo, se ha ido abriendo paso como uno de los nombres propios en la recuperación del lince ibérico.

El INE sitúa su población en 758 habitantes, una cifra que refuerza esa imagen de pueblo diminuto con un peso ecológico cada vez mayor. La clave no está en una foto aislada ni en la aparición esporádica de algún ejemplar. Almuradiel forma parte de Sierra Morena Oriental, uno de los grandes núcleos de expansión reciente del felino en Castilla-La Mancha.

La revista ambiental oficial de la Junta recuerda, además, que una de las primeras grandes sueltas en la región se produjo precisamente en la finca Navarredonda, en Almuradiel, en 2014. Por eso, Almuradiel no funciona como reclamo por ser un santuario clásico del lince, como podrían ser Doñana o Sierra de Andújar, sino porque representa esa nueva fase en la que la especie deja de depender solo de sus bastiones históricos y empieza a consolidar territorios menos conocidos para el gran público.

La Junta de Castilla-La Mancha lo incluye dentro de las áreas de presencia estable y reproductora del lince ibérico. Ese matiz es importante porque implica que el lince no solo pasa por allí: también se asienta y cría.

La orden publicada en el DOCM en mayo de 2025 vuelve a reconocer esos municipios como zonas de presencia estable y reproductora, una categoría administrativa que refleja un grado real de consolidación sobre el terreno. Almuradiel aparece dentro de ese mapa junto a otros términos de Ciudad Real y Toledo donde la especie ya no es una rareza ocasional.

El contexto general ayuda a entender por qué esto importa tanto. El censo oficial de 2024 del lince ibérico en España y Portugal elevó la población total a 2.401 individuos, un 19% más que el año anterior. El mismo informe registra 470 hembras reproductoras en la Península, una cifra que refleja hasta qué punto la especie ha pasado del rescate de emergencia a una expansión mucho más sólida.

Dentro de ese crecimiento, Castilla-La Mancha pesa mucho. La comunidad se ha consolidado como uno de los grandes territorios linceros de la Península y, en el caso de Ciudad Real, Sierra Morena Oriental lleva años apareciendo como uno de los focos más productivos. Lanza recogía ya en 2023 que este núcleo superaba los doscientos ejemplares censados y sumaba decenas de hembras reproductoras, algo que ayuda a explicar el papel que gana Almuradiel dentro del conjunto.

También hay una razón territorial de fondo. Se sitúa en una zona de monte mediterráneo, corredores ecológicos y abundancia relativa de hábitat favorable, justo el tipo de paisaje que encaja con las necesidades del lince cuando existe conejo suficiente, conectividad y seguimiento técnico continuado. El proyecto LIFE LynxConnect, en el que participa Castilla-La Mancha, forma parte de ese marco más amplio orientado a conectar poblaciones y reforzar su viabilidad genética y demográfica.