Una gran presa romana Assut Argamasa.
La ciudad Patrimonio de la Humanidad en España con una presa romana de 4 metros y más de 2.000 años de antigüedad
La aplicación de nuevas técnicas científicas permite revisar la datación de infraestructuras antiguas en toda la península ibérica.
Más información: La ciudad española con Patrimonio de la Humanidad que puedes recorrer a pie: tiene 80 km2 de agua subterránea
El Imperio romano no solo dejó huella en forma de calzadas o templos monumentales, también desarrolló complejas infraestructuras hidráulicas que permitieron aprovechar territorios áridos. Un ejemplo destacado acaba de ser reinterpretado en el sureste español.
A pocos kilómetros de la antigua colonia de Ilici, en la actual provincia de Alicante, se alza l’Assut de l’Argamassa, una presa de más de 130 metros de longitud y más de cuatro metros de altura. Durante décadas se creyó que era de origen islámico.
Sin embargo, una investigación liderada por el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología y Patrimonio Histórico (INAPH) de la Universidad de Alicante ha desmontado esa teoría. Gracias a técnicas avanzadas, han logrado determinar su verdadera antigüedad.
La clave ha estado en el uso de la luminiscencia ópticamente estimulada (OSL), un método que permite fechar materiales constructivos con gran precisión. Los resultados sitúan la construcción entre finales del siglo I a.C. y comienzos del I d.C.
Jaime Molina Vidal, catedrático de Historia Antigua y responsable del estudio, explica que la atribución islámica carecía de base sólida. Se trataba de una suposición heredada, repetida durante años sin pruebas materiales que la confirmaran.
Riego de tierras
Esta nueva datación encaja con el momento de fundación de Ilici y el desarrollo del llamado ager ilicitano, el territorio agrícola vinculado a la colonia. Todo apunta a una planificación romana desde los primeros momentos de ocupación.
Lejos de ser un simple muro, l’Assut de l’Argamassa formaba parte de un sistema hidráulico complejo. Su función principal era regular el caudal del río Vinalopó, conocido en época romana como Alebus, optimizando el uso del agua.
Además, los investigadores consideran que también pudo servir para el riego de las tierras cercanas, especialmente en la margen derecha del río. Esto habría permitido aumentar la productividad en una zona caracterizada por la escasez hídrica.
La magnitud de la obra y su ubicación estratégica reflejan una planificación técnica avanzada. Los romanos no solo buscaban abastecer a la población, sino estructurar el territorio con una visión productiva y sostenible a largo plazo.
El estudio ha requerido más de diez años de trabajo, condicionados por el desarrollo de nuevas técnicas de datación y la obtención de financiación. Una vez aplicadas las pruebas, los resultados han sido concluyentes y sin margen de duda.
Este hallazgo obliga ahora a revisar otras infraestructuras hidráulicas del sur peninsular, muchas de ellas datadas sin análisis científicos. La combinación de arqueología tradicional y nuevas tecnologías abre una nueva etapa en la investigación histórica.
La presa de l’Assut de l’Argamassa se consolida así como una de las obras más relevantes de la ingeniería romana en Hispania. Lo que parecía medieval resulta ser un testimonio directo de la planificación imperial en el territorio.