Recreación del 'Dasosaurus tocantinensis' elaborada con inteligencia artificial.

Recreación del 'Dasosaurus tocantinensis' elaborada con inteligencia artificial.

Ciencia

Brasil descubre una nueva especie: científicos hallan un fósil de 120 millones de años que conecta dos continentes

Un dinosaurio recién descubierto en Brasil nos daría nuevos datos sobre antiguas rutas migratorias entre Europa y América del Sur.

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Las claves

Científicos en Brasil han descubierto el Dasosaurus tocantinensis, un dinosaurio saurópodo de 120 millones de años.

El fósil presenta características anatómicas únicas, como vértebras caudales con tres crestas y un fémur con protuberancia lateral pronunciada.

El hallazgo revela conexiones biogeográficas antiguas entre Sudamérica, Europa y otras zonas de Gondwana, sugiriendo migraciones intercontinentales.

Dasosaurus tocantinensis representa un linaje anterior a los titanosaurios dominantes, aportando nuevos datos sobre la evolución de los saurópodos.

El Dasosaurus tocantinensis, un dinosaurio saurópodo recién descubierto por parte de un grupo de paleontólogos en Brasil, habría vivido hace unos 120 millones de años durante el periodo Cretácico Inferior.

El hallazgo, sin embargo, no solo revelaría una nueva especie jamás estudiada, sino que también daría explicación a algunas conexiones muy antiguas entre Sudamérica y partes del supercontinente Gondwana, especialmente Europa.

Esas serían las conclusiones del nuevo estudio publicado en el Journal of Systematic Palaeontology, donde hablan de un titanosaurio de al menos 20 metros de largo que habría habitado nuestro planeta entre la era del Jurásico Tardío y el Cretácico, y que poseería unas características anatómicas únicas, además de destacar su hábitat, inviable hoy en día.

Posee rasgos anatómicos distintos

Según explican los investigadores en su nuevo trabajo, el Dasosaurus tocantinensis habría pertenecido al grupo Somphospondyli, que se caracteriza por saurópodos titanosauriformes.

Esta especie en especial, cuyo esqueleto parcial se encontró en el noreste de Brasil, destacaría por poseer rasgos anatómicos distintivos: sus vértebras de la cola poseyeron un conjunto de tres crestas y surcos alargados, y su fémur exhibía una protuberancia lateral pronunciada.

Se trataría de características nunca antes vistas en un saurópodo, lo que lo haría único en su grupo.

Aunque sus parientes posteriores evolucionaron para convertirse en titanosaurios dominantes en Sudamérica, Dasosaurus tocantinensis estaría más emparentado con Garumbatitan morellensis, una especie de saurópodo que se ha detectado en España y no tanto en el continente sudamericano.

De hecho, esta conexión es clave, dado que tendría implicaciones en la comprensión por parte de los paleontólogos sobre cómo se expandieron las diferentes especies de dinosaurios a través de los continentes.

Como explica el Dr. Max Langer, de la Universidad de Sao Paulo, y autor principal del estudio: "Además de ampliar la diversidad conocida de saurópodos del Cretácico Temprano en la parte norte de Sudamérica, este descubrimiento resalta las conexiones biogeográficas con áreas más septentrionales de Gondwana, así como con Europa".

En este aspecto, este estudio sugeriría que el linaje de la nueva especie, junto con lo que se sabe sobre sus parientes europeos, se habría originado de forma común en Europa, aunque hoy en día se trate de continentes totalmente distintos.

Los análisis biogeográficos numéricos sugieren que el clado formado por Danosaurus tocantinensis y Garumbatitan morellensis tuvo un origen europeo.

Además, el linaje que incluye a Dasosaurus tocantinensis se dispersó hacia Sudamérica a través del norte de África en algún momento entre el Valanginiano (hace 137-133 millones de años) y el Aptiano (hace 121-113 millones de años)".

Hasta ahora, tradicionalmente se había pensado que América del Sur habría estado aislada durante el periodo Cretácico Temprano. Sin embargo, estos hallazgos sugerirían que Sudamérica no era una masa de tierra aislada.

Aún formaba parte de un mundo interconectado donde los dinosaurios migraban entre continentes. Esto implicaría que Sudamérica en realidad estaba conectada con Europa y otras partes de Gondwana a través de una serie de puentes terrestres y corredores migratorios.

De hecho, los autores señalan que esta antigua red de conexiones habría permitido a especies como Dasosaurus tocantinensis migrar a través de vastas distancias, mucho antes de que el Océano Atlántico se abriese por completo, dando lugar a la división de masas continentales que conocemos hoy en día.

Además, este nuevo descubrimiento añadiría un capítulo significativo a los conocimientos disponibles sobre los saurópodos: hasta el momento, gran parte de los registros fósiles del periodo procedían de titanosaurios, un grupo de saurópodos que dominó de forma extensa el hemisferio sur.

Sin embargo, Dasosaurus tocantinensis pertenece a un linaje anterior y menos comprendido, lo que proporciona nuevos conocimientos evolutivos al respecto.