Más de 300.000 civiles participaron en la Marcha Verde, coordinada por Hassan II.
Ceuta fue capturada en 1415 por el rey Juan I de Portugal. En 1580, con la unión de las coronas portuguesa y española bajo Felipe II, pasó a formar parte de la Monarquía Española. En 1640, cuando Portugal se rebeló y recuperó su independencia, Ceuta fue el único territorio de todo el Imperio portugués que eligió seguir bajo soberanía española. Fue la propia guarnición de Ceuta, y sus habitantes, quienes juraron lealtad a Felipe IV. Ese acto voluntario y consciente de lealtad le valió a la ciudad el título de "Fidelísima", que aún aparece en su escudo de armas. El Tratado de Lisboa de 1688 selló esta situación.
Entretanto, al otro lado del Estrecho, la dinastía alauí, aún reinante en Marruecos hoy, llegó al poder en 1666. La soberanía de España sobre Ceuta es, en fin, más antigua que el propio Estado marroquí. Pero los alauíes la sitiaron sin descanso, empleando actualmente a masas de jóvenes instrumentalizados para ejercer presión sobre un Gobierno español ausente.
Ceuta no cayó jamás. Marruecos, sin embargo, ya se salió con la suya en 1975, en la decrepitud del franquismo, con la invasión de la Marcha Verde en el Sáhara Occidental. Los políticos marroquíes son taimados y persistentes.
Ceuta es España desde 1580 y una plaza geoestratégica en el Estrecho de Gibraltar con un potencial de desarrollo extraordinario. ¿La cederá el desvencijado Gobierno actual como ya se desentendió con grosera indiferencia y falta de visión del Sáhara? Sería gangrenar la política exterior además de la ya purulenta interior.
En el Sáhara España ha quedado fuera del fastuoso proyecto lanzado con visión estratégica hace 10 años por Marruecos para unir mediante un gasoducto costero de 6.000 Km de longitud Nigeria con su costa. Pero ¿con qué costa? ¿Dónde culminará el gasoducto marino? En Dakhla, lugar idóneo… del Sáhara Occidental. Unirá a 16 países, incluyendo tres del Sahel, y consolidará el papel de Marruecos como fuerza coordinadora de África Occidental así como de repartidor preferente de gas a Europa.
El acuerdo firmado el 19 julio en Freetown ha oficializado el megaproyecto. Marruecos sabe programar y esperar. El Gobierno de España ¿a qué espera para gobernar?