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Mujeres en la trinchera: el coraje de denunciar

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La denuncia por violencia de género siempre está en manos de mujeres muy valientes. Los abogados solo prestamos la ayuda que necesitan para poder defenderse técnicamente. Somos su espada y ellas son el brazo que mete en la cárcel a un maltratador. Si hay algún tipo de juicio hoy que genere un carrusel de emociones, ese es el juicio de violencia de género, o violencia machista. Este tipo de procedimiento se convierte en la trinchera que defienden las mujeres más valientes que tenemos. Me refiero, naturalmente, a las que tienen el coraje de denunciar a sus parejas cuando las maltratan, abusan de ellas, las agreden sexualmente, o, en términos generales, atentan contra su dignidad y contra su libertad e integridad física, que son derechos fundamentales protegidos especialmente en nuestra Constitución de 1978.

Se nos olvida que su lucha beneficia no solo a ellas mismas, sino, en general, valga la redundancia, a todo el género femenino. Como letrado especializado en el turno de violencia contra la mujer, he tenido la oportunidad de defender las posiciones de defensa de muchas mujeres, algunas de las cuales me han mostrado luego su cariño y agradecimiento.

Si eres mujer, debes saber que todo un equipo altamente especializado de operadores jurídicos está a tu disposición para proteger tu libertad, tu dignidad y tu integridad física. Algunos de estos juzgados trabajan de sol a sol (guardo especial memoria por el juzgado de violencia de Vila-real (Castellón), que todos los días trabajan gratis cuatro horas por encima de su jornada laboral e incluso comen en el propio juzgado a base de tupperwares. Jueces que se van sucediendo por el juzgado de Vila-real, fiscales habituales como Carlos y Elena, letrado judicial y funcionarios (Sonia, Carolina, en fin, todas..) Junto a los operadores jurídicos adscritos al propio juzgado (juez, fiscales, letrados judiciales, forenses, guardia civil (uno de los cuerpos profesionales más valiosos que tenemos en el país) y policía nacional, los letrados de violencia contra la mujer también estamos allí para acompañarte en esa batalla amarga de denunciar a alguien al que quieres o has querido, a alguien que, incluso, puede ser el padre de tus hijos.

Todos sabemos la valentía que hay que tener para luchar esa batalla desde el principio hasta el final. Es tan intensa esta lucha que, la misma mañana de la denuncia, muchas de las mujeres que se acercan a ella abandonan. Algunas siguen y lo dejan más tarde. Otras llegan al juicio y consiguen condena, ganan las batallas, pero muchas de las triunfadoras quieren volver con sus parejas, se arrepienten, se unen a ellas y pasan de la orden de alejamiento. Todo lo que hacemos los juristas y demás personal al servicio de la Administración de Justicia, no vale para nada si los machistas ganan la batalla y te hacen dependiente de ellos. Muchas mujeres creen estar enamoradas cuando solo tienen dependencia, y este es un problema. Mi experiencia me dice que después de una sentencia y condena del maltratador, es recomendable curarse el síndrome postraumático. Una lucha deja secuelas, que hay que curar. Por lo demás confía en nosotros. El derecho consiste en explicar bien lo que ha pasado, aportar las pruebas y proporciónanoslas para introducirlas en el juicio y hacer valer tu derecho. Eso es lo más importante, que tengas valor, coraje, que sepas contar tu historia y que la podamos probar. Eso es lo que esperan jueces y fiscales para condenar y que tus letrados esperamos tener para aportar un grano en esta guerra que tenemos abierta contra los bárbaros.