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Así trucaron un tuit de Pablo Iglesias como cebo para periodistas críticos con Podemos

En la jungla. Un "experimento social" difundió un mensaje adulterado del líder de Podemos pidiendo "cerrar OKDiario".

La cuenta que difundió el tuit trucado.

La cuenta que difundió el tuit trucado. Twitter

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Los montajes en las redes sociales, coloquialmente conocidos como fakes, en los que se atribuyen palabras a políticos que nunca han dicho, no son una novedad en las redes sociales. La confusión que propician la acumulación de fuentes y mensajes llega incluso al extremo contrario, a que declaraciones incómodas sean declaradas falsas por sus seguidores cuando ocurrieron en realidad.

Hasta ahora se requerían un mínimo de conocimientos de diseño para falsificar uno de estos mensajes. Pero el blog politicahora ha divulgado en formato de tutorial una manera sencilla de adulterar un tuit y lo han puesto en práctica con lo que han definido como un "experimento social", pero que a todas luces se puede entender como una trampa para ver si determinados medios muy críticos en su línea editorial con Podemos picaban.

El momento elegido fue la retransmisión del programa La Sexta Noche el sábado. En un debate especialmente tenso, el director de OKDiario Eduardo Inda, defendía la información que vinculaba a Podemos con una financiación irregular por parte de Venezuela a través de un paraíso fiscal. Otros periodistas, como el director de ElDiario.es Ignacio Escolar, mantenían que el documento que presentaban como prueba era falso, y el propio partido había anunciado una querella.

"No entiendo cómo los medios pueden dar cobertura a Inda, deberían cerrar OKDiario" rezaba el tuit de Pablo Iglesias, que a todas luces pertenecía a su cuenta oficial. El blog lo había fabricado de este modo: usando la opción 'Inspeccionar' del navegador Chrome, pudieron cambiar libremente el texto del tuit, que originalmente no tenía nada que ver, desde su código html.

Lo que obtuvieron sin embargo solo era una imagen, ya que evidentemente el tuit original en la cuenta de Iglesias no puede ser modificado desde fuera. Esa imagen fue distribuida por otra cuenta, que aseguraba que había sacado el pantallazo antes de que Pablo Iglesias lo borrase. Además citaban a OKDiario y etiquetaban a otros medios como Libertad Digital e Intereconomía para asegurarse de que les llegaba el tuit. La trampa estaba plantada.

Aunque losmedios en general no lo dieron por bueno, periodistas como Sandra Hernandez, directora de nacional de OKDiario, Hermann Tertsch o Alfredo Urdaci sí que se hicieron eco antes de caer en que era un montaje.

A Pablo Iglesias le divierte

Desde el blog han pedido disculpas a los medios víctimas del engaño con no poca retranca: "En ningún momento consideramos que gente ligada directamente con el periodismo habría difundido esta información sin contrastarla", aseguran. También han pedido disculpas a Pablo Iglesias por usar su imagen y su cuenta para el "experimento", pero el líder de Podemos se ha mostrado indulgente, por no decir cómplice. Incluso se ha animado a probar el truco para falsificar tuits.

El debate estriba en plantearse hasta qué punto se puede confirmar esta clase de información que busca deliberadamente engañar a la prensa. Si un político decide borrar un tuit comprometedor, no queda más rastro que los pantallazos que hayan sacado otros usuarios de las redes sociales como prueba. Sucedió con el concejal de Ahora Madrid Guillermo Zapata, que borró la cuenta personal en la que publicó los chistes que le han llevado ante la justicia pero que perviven como imágenes.

En el caso del tuit falso de Pablo Iglesias, las víctimas del engaño hubieran podido sospechar del hecho de que fuera una única cuenta la que hubiera captado el presunto mensaje pidiendo el cierre de OKDiario. Alguien bajo tanto escrutinio como el líder de Podemos no podría publicar un mensaje de ese tipo y borrarlo a continuación sin dejar un rastro mayor. 

Por su parte OKDiario afrima que, pese a que politicahora asegura haber "introducido una noticia falsa" en el medio, nunca la llegaron a publicar. "No dudamos de que el falso tuit de Pablo Iglesias fabricado por su entorno reflejaba uno de sus deseos más sinceros: acabar con los medios de comunicación libres que hemos desvelado la turbia financiación de su partido por parte de Venezuela", escriben.