La periodista Amal Khalil, muerta en un bombardeo de Israel.

La periodista Amal Khalil, muerta en un bombardeo de Israel. REUTERS TV/Al-Akhbar

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La hermana de Amal Khalil, la periodista a la que mató Israel en Líbano: "Lo último que nos dijo fue 'estoy bien'. Era mentira"

"Nos enteramos de que estaba amenazada por la televisión. No nos contó nada para que no nos preocupásemos"/ Siempre decía: 'No puedo escribir sobre el sur de Líbano y su gente sin estar allí'"/ "Le pregunté si el ejército libanés y la Cruz Roja podían salvarla. Contestaba que llegarían, pero no era verdad".

Más información: Israel mata a la periodista libanesa Amal Khalil: pasó seis horas bajo los escombros sin que permitieran su rescate

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Las claves

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Amal Khalil, periodista libanesa conocida como "la reina del sur", fue asesinada por Israel durante un ataque en At Tiri el 22 de abril.

El ejército israelí atacó el coche en el que viajaba Amal y posteriormente el edificio donde se refugió, impidiendo durante seis horas el acceso de los servicios de rescate.

La familia de Amal revela que ella recibió amenazas de muerte desde un número israelí en 2024, pero nunca dejó de informar sobre el sur de Líbano.

El Gobierno libanés ha calificado el asesinato como crimen de guerra y llevará el caso a foros internacionales para denunciar los ataques contra periodistas.

El sol brilla radiante en Sidón, a una hora al sur desde Beirut y a 15 minutos de Basariye, pueblo natal de Amal Khalil y de su hermana, Zeinab, con la que me encuentro en una cafetería cerca del zoco.

Junto con dos de sus sobrinas y un par de amigas, me reciben llamándome habibti ("cariño", en árabe). Todas visten de negro, en señal de luto.

Lucen sendos pines con la imagen de Amal vestida con la equipación que usaba para ir a hacer su trabajo durante la guerra: el chaleco que pone "PRESS" y el casco que la distinguían como periodista.

El asesinato de Amal Khalil, apodada "la reina del sur" por sus compañeros de oficio, fue la crónica de una muerte anunciada.

Pasaron casi dos años desde que Amal, en la anterior escalada bélica entre Israel y Líbano de otoño de 2024 —iniciada con la explosión de los buscas el 17 de septiembre—, recibiera amenazas de muerte desde un número de teléfono israelí y el fin de su vida en At Tiri el pasado 22 de abril.

Aquel miércoles, el ejército israelí atacó primero al coche que iba delante de ellas, matando a dos personas. Después alcanzaron al que llevaba a Amal y a Zeinab Faraj, fotógrafa freelance que viajaba con ella. Cuando se refugiaron en un edificio cercano, este fue también atacado.

Después, impidieron la labor de los servicios de rescate. Siguieron lanzando ataques e incluso dispararon a las ambulancias.

Finalmente y seis horas después del ataque que hizo derrumbarse el edificio donde las periodistas buscaron refugio, el ejército libanés y los servicios de emergencia recuperaron el cuerpo sin vida de la periodista.

Según la versión de Tel Aviv, recogida por el diario The Times of Israel, los coches que fueron atacados habían "sobrepasado la línea de defensa avanzada y se acercaban a las fuerzas israelíes de una manera que constituía una amenaza de muerte". Además, "provenían de un edificio que es utilizado por Hezbolá en la zona de At-Tiri".

En Líbano, las circunstancias de su muerte han provocado la condena no sólo de la sociedad libanesa, sino también de su Gobierno. Así, Beirut afirmó que acudirá a "foros internacionales" para denunciar los crímenes "de lesa humanidad" y "de guerra" cometidos por Israel.

Zeinab Khalil, hermana de la periodista libanesa asesinada por Israel.

Zeinab Khalil, hermana de la periodista libanesa asesinada por Israel. María Inmaculada Balbás

Me gustaría saber más de la persona que hay detrás del símbolo en que se ha convertido Amal. Háblame de vuestro pueblo natal, y de vuestra vida allí.

Vivimos en un pueblo llamado Basariye. Está en el sur de Líbano, en el distrito de Sidón, y estamos muy cerca de la costa.

De alguna forma, estamos lejos de la frontera con Israel —una hora, u hora y media, dependiendo de qué camino se tome o a qué pueblo se vaya—, pero, sin embargo, cerca de todo lo demás. Cerca de Nabatieh, Tiro, e incluso de Beirut. Todo es cercano.

En nuestra casa vivimos toda la familia unida, y Amal solía cuidar del jardín que está en la parte de atrás.

Amal era conocida como la "reina" o la "mariposa" del sur. ¿Cómo se ganó ese apodo?

La gente le dio ese apodo porque ella era una mujer muy guapa y alegre. Siempre veías una sonrisa en su cara. Amal estaba muy conectada con el sur, cada detalle tenía una conexión con él. Además, gran parte de su carrera se desarrolló en el sur.

Le gustaba ser una más, vivir entre la gente, y sentir su dolor. Siempre decía: "No puedo estar sentada en un despacho en Beirut y escribir sobre el sur de Líbano y su gente sin estar allí". Así que siempre estuvo en el sur de Líbano, incluso durante la guerra, nunca abandonó el sur. Se quedó, y sus artículos y su trabajo siempre estuvieron enfocados en las personas, y en problemas sociales.

Su base estaba entonces en Basariye.

Sí. Aunque cuando comenzó, trabajó durante un tiempo en Beirut. Pero su base siempre fue Basariye, ya que prefería trabajar sobre el terreno, sobre todo cuando comenzó la guerra de 2006. Iba y venía del pueblo a donde fuera que estuvieran las noticias.

¿Siempre tuvo clara su vocación?

Sí, desde el primer momento siempre lo tuvo muy claro. Comenzó, de hecho, cuando tenía 18 años, mientras estaba estudiando. Amal empezó a trabajar de forma voluntaria, hablando de temas sociales, algo que era recurrente en su carrera. Siempre quiso que la verdad fuera contada.

En el caso de que recibiera cualquier tipo de noticia, la distribuía directamente entre sus compañeros, no era egoísta. Se sentía responsable de que todo el mundo supiese lo que estaba pasando en el sur de Líbano.

Amal reconoció en una entrevista que durante la escalada del conflicto en 2024 recibió amenazas de muerte desde un número de teléfono israelí. ¿Vosotros, la familia cercana, teníais conocimiento de esto?

Nosotros supimos de estas amenazas dos meses más tarde de que se produjeran, a través de la entrevista que dio en la televisión. No nos contó nada para que no nos preocupásemos.

¿Estas amenazas continuaron en el tiempo o fueron sólo durante ese período?

Fueron básicamente durante ese periodo, en 2024, y fueron diferentes amenazas. Recibió diferentes mensajes que decían que si no paraba su trabajo habría consecuencias. Sin embargo, no dejó de trabajar, por lo que llamaron al periódico para el que trabajaba, Al-Akhbar, y les dijeron que si no la hacían parar, el periódico sería también objetivo.

¿Desde el periódico tomaron alguna medida?

Dejó de viajar tanto a la frontera con Israel en aquel tiempo, porque era muy peligroso. Bajó el ritmo de trabajo. Era muy responsable. No iba a ningún sitio si era demasiado peligroso o suponía una amenaza a su vida. Incluso en el día de su muerte, sentía que de alguna forma estaría a salvo. Sabía que el ejército libanés estaría allí, que había civiles que iban y venían. Por eso fue.

Pero por otro lado, y a pesar de las amenazas, siguió haciendo su trabajo. Dijo que nadie la iba a frenar de hacer su trabajo y contar la verdad, y de decir la verdad a pesar de las consecuencias.

Un colega de la periodista Amal Khalil coloca un micrófono sobre un periódico con la imagen de Amal durante una vigilia para condenar el asesinato de periodistas, en la Plaza de los Mártires de Beirut.

Un colega de la periodista Amal Khalil coloca un micrófono sobre un periódico con la imagen de Amal durante una vigilia para condenar el asesinato de periodistas, en la Plaza de los Mártires de Beirut. Marko Djurica Reuters

El Gobierno libanés ha calificado el asesinato como un crimen de guerra, y llevarán el caso a los tribunales internacionales. ¿Qué medidas deben tomarse para evitar que más periodistas sean asesinados en Líbano?

Por supuesto que el Gobierno necesita tomar acciones para evitar que Israel mate a más periodistas. Están documentando lo que ha pasado no sólo con Amal, sino con otros periodistas.

Lo que le pasó a Amal fue un crimen de guerra. No sólo la mataron, ellos insistieron en matarla. Impidiendo que la Cruz Roja y la defensa civil pudieran acceder al lugar donde se encontraba. Incluso amenazaron a la Cruz Roja, disparando a la ambulancia.

También atacaron el coche que iba delante de Amal. Después su coche, y después la casa donde buscó refugio. La atacaron y mataron en diferentes fases. Es por eso que todos están tan enfadados y tristes con esta situación.

¿Recuerdas lo último que te dijo cuando hablaste con ella?

La última vez, le pregunté si el ejército libanés y la Cruz Roja estaban en disposición de salvarla. Y Amal contestaba que estaban en camino. Que faltaba poco tiempo para que llegaran.

Pero no estaba diciendo la verdad.

El Ejército y la Cruz Roja estaban esperando el permiso del ejército de Israel para acudir en su ayuda. Lo último que me dijo fue: "Estoy bien y estoy esperando al ejército libanés".

¿Qué te gustaría que el mundo sepa sobre ella? ¿Cómo le gustaría ser recordada?

Amal siempre trabajó bajo la premisa de que hay que contar siempre la verdad, sin importar las consecuencias. Nosotros siempre la recordaremos, y su forma de trabajar. Siempre debemos recordarla, la forma en la que trabajaba y cómo lo hacía. Todo el mundo debería ser como ella y contar siempre la verdad.