La primera ministra italiana, Giorgia Meloni.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Reuters

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Italia matiza su "suspensión" de Schengen con España: controles aleatorios en aeropuertos y puertos a viajeros no europeos

Albares exige al Gobierno italiano que detenga la "confusión interesada" y recuerda que no es posible ir de Ceuta y Melilla a la Península sin identificarse.

Italia ya introdujo en el pasado controles en su frontera con Eslovenia, para tratar de contener las llegadas de inmigrantes por la ruta balcánica.

Más información: Italia o Finlandia no podrán expulsar a España de Schengen pero sí imponer controles fronterizos sobre el país

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Las claves

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Italia ha matizado que los controles en aeropuertos y puertos solo serán aleatorios y para viajeros no europeos procedentes de España.

La medida responde a la llegada masiva de migrantes a Ceuta y no afectará a ciudadanos españoles ni comunitarios.

El Gobierno italiano ha reforzado los controles fronterizos con Francia y ha contado con el apoyo de otros países europeos.

El Código de Fronteras Schengen permite restaurar controles internos de manera excepcional, pero no contempla la expulsión de un Estado miembro.

El Gobierno de Giorgia Meloni se vio obligado a matizar este viernes su anuncio de que suspendía de manera temporal el acuerdo de libre circulación de la UE en el espacio Schengen con España, en respuesta a la llegada masiva de miles de migrantes a Ceuta procedentes de Marruecos.

Tras la confusión inicial por la decisión anunciada por el Ministerio del Interior italiano en un comunicado, el Ejecutivo de Meloni explicó posteriormente que estos controles aeroportuarios y portuarios a viajeros llegados de España serán aleatorios y solo afectarán a ciudadanos que no pertenezcan a la UE.

"El restablecimiento de los controles de acceso en las fronteras aéreas y marítimas con España no supondrá ningún cambio para los viajeros españoles y europeos hacia Italia, que seguirán pudiendo entrar en nuestro país, como de costumbre, sin ningún trámite burocrático adicional", informaron fuentes gubernamentales.

El Ministerio del Interior italiano declaró además en su comunicado que también había acordado con París reforzar los controles a lo largo de la frontera terrestre franco-italiana.

En concreto, el Ministerio del Interior italiano declaró que la policía de fronteras llevaría a cabo "controles selectivos y específicos" a los nacionales de terceros países que llegaran procedentes de España para verificar que disponían de la documentación necesaria para viajar dentro de la Unión Europea.

En el pasado Italia introdujo controles temporales en su frontera con Eslovenia, para tratar de contener las llegadas de inmigrantes por la ruta balcánica.

El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, contestó al Gobierno de Meloni. "Basta de confusión interesada", advirtió el jefe de la diplomacia italiana en un mensaje en X.

·"No es posible trasladarse de Ceuta y Melilla a la Península sin identificarse en un control de policía. La integridad del espacio Schengen está absolutamente garantizada", añadió.

Horas antes, la propia Meloni expresó que las imágenes que llegaban desde Ceuta eran "impactantes" y a su juicio demuestran que "la inmigración ilegal descontrolada supone una amenaza real para la seguridad de las fronteras de Europa".

Pedro Sánchez replicó a las críticas vertidas por el Gobierno de Meloni respecto a la crisis migratoria de Ceuta, señalando que Italia recibe más del doble de llegadas de inmigrantes irregulares que España.

"La solidaridad y la empatía son opcionales. El respeto a los tratados europeos y a los datos no", ha señalado en un mensaje en redes sociales, en el que expone las cifras de entradas irregulares de inmigrantes según Frontex, entre los años 2021 y 2026.

El jefe del Ejecutivo señala que, en este periodo por Italia han entrado 478.600 inmigrantes irregulares; por los Balcanes occidentales 340.600; por Grecia 259.800 mientras que por España han accedido 234.760 y por la frontera oriental solo 48.000.

"No es tiempo de dividir, es tiempo de seguir construyendo una UE fuerte y unida", subrayó.

El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, convocó el jueves al embajador de Italia en España para protestar por la propuesta de excluir a España del espacio común europeo.

Y durante su intervención desde la ciudad autónoma, Sánchez ha defendido su política migratoria que, según recalcó, ha logrado reducir las llegadas de migrantes irregulares en los últimos años.

Sin embargo, otros socios europeos han respaldado la propuesta italiana contra España, como la primera ministra de Dinamarca, la socialista Mette Frederiksen que instó a la Unión Europea a "valorar todas las opciones, incluida la suspensión de la cooperación de Schengen".

En la misma línea, Francia decidió reforzar los controles en la frontera con España "ante la situación constatada en el enclave de Ceuta", según ordenó el ministro del Interior, Laurent Nuñez y el canciller austriaco, Christian Stocker, reclamó a España que no permita que "un solo migrante ilegal llegue al continente europeo", incidiendo en que la regularización de extranjeros ha resultado un "incentivo" a la migración ilegal.

El Código de fronteras Schengen

Aunque el código de fronteras Schengen no contempla la expulsión de ningún Estado miembro, sí prevé un mecanismo de emergencia para restablecer los controles en las fronteras interiores cuando un país no protege adecuadamente la frontera exterior de la Unión. En la práctica, esa medida supondría aislarlo del resto de socios del espacio de libre circulación.

Este mecanismo de emergencia figura en el artículo 29 del Código de Fronteras Schengen y está previsto para "circunstancias excepcionales" en las que el funcionamiento del espacio de libre circulación quede en riesgo por "deficiencias graves y persistentes" en el control de las fronteras exteriores que supongan una amenaza para el orden público o la seguridad interior.

En un escenario como el que podría derivarse de la crisis de Ceuta, el Consejo de la UE, a propuesta de la Comisión de Ursula von der Leyen, puede recomendar a uno o varios Estados miembros que restablezcan los controles en todas o en parte de sus fronteras interiores.

La medida se adoptaría inicialmente por un máximo de seis meses y podría prorrogarse hasta alcanzar un límite de dos años si persisten las circunstancias excepcionales.

Tras el anuncio de Italia, la Comisión Europea ha recordado que el Código de Fronteras Schengen permite a los Estados miembro restablecer de forma excepcional y temporal los controles en las fronteras interiores, aunque únicamente como "último recurso" ante una amenaza grave para el orden público o la seguridad interior y con la obligación de notificar la medida a las instituciones europeas y al resto de socios comunitarios.

"Las normas prevén que los Estados miembros puedan reintroducir excepcional y temporalmente controles en las fronteras interiores como último recurso para hacer frente a amenazas graves para el orden público o la seguridad interior", ha señalado un portavoz comunitario, quien ha añadido que, cuando ese riesgo sea "imprevisible" y requiera una actuación inmediata, se podrán aplicar esas medidas.

En cualquier caso, el Ejecutivo comunitario ha precisado que el país que adopte esta decisión deberá informar a la Comisión Europea, al Consejo, al Parlamento Europeo y al resto de Estados miembro, además de justificar que concurren las circunstancias previstas en la normativa para activar este mecanismo.

En cuanto al cierre de las conexiones marítimas anunciado por Italia, el Ejecutivo comunitario ha precisado que, aunque el Código de Fronteras Schengen permite restablecer de forma excepcional la vigilancia en las fronteras marítimas interiores, Ceuta y Melilla ya están sujetas al régimen específico previsto en el artículo 41, por lo que quienes salen de ambas ciudades autónomas con destino al resto del espacio europeo deben someterse a las verificaciones correspondientes.

"En estos momentos no se están produciendo desplazamientos posteriores desde Ceuta. La prioridad es controlar la situación y garantizar el retorno de las personas a Marruecos. Ceuta y Melilla están sujetas a un régimen especial", ha añadido el portavoz, quien ha insistido en que la respuesta inmediata pasa por estabilizar la crisis sobre el terreno y asegurar el regreso de quienes han cruzado irregularmente desde el país magrebí.