El candidato satírico 'Count Binface' (Conde Carapapelera) y el líder de Reform UK, Nigel Farage.

El candidato satírico 'Count Binface' (Conde Carapapelera) y el líder de Reform UK, Nigel Farage. REUTERS/Jack Taylor

Europa

La 'jugada' electoral de Farage se vuelve en su contra: su rival será el 'Conde Carapapelera' tras el boicot de laboristas y 'tories'

El líder de Reform UK se verá obligado a hacer campaña contra el candidato satírico, que puede aglutinar el voto en su contra.

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P. Fava
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Las claves

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Nigel Farage, líder de Reform UK, se enfrenta a un candidato satírico, el Conde Carapapelera, tras el boicot de los principales partidos británicos en una elección parcial en Clacton-on-Sea.

El Conde Carapapelera es un personaje cómico que utiliza su candidatura para criticar el sistema político y celebrar la democracia, siendo conocido por participar disfrazado en elecciones contra figuras destacadas.

Farage está envuelto en un escándalo por no declarar donaciones millonarias de un empresario de criptomonedas y enfrenta investigaciones parlamentarias por presuntas irregularidades financieras.

Una encuesta de YouGov revela que el 65% de los británicos tiene una opinión negativa de Farage, y existe la posibilidad de que el voto de protesta favorezca al candidato satírico.

Nigel Farage, líder del partido populista y antiinmigración Reform UK, contaba con salir absuelto por las urnas del escándalo por no haber declarado la donación de cinco millones de libras por un empresario 'cripto'. Sin embargo, un candidato satírico, un protector vigilante, un caballero oscuro, se cruza en su camino: el Conde Carapapelera (Count Binface).

Tras dimitir de su cargo como diputado en protesta, según declaró, por la "cacería" en su contra, Farage forzó una nueva elección parcial por su mismo escaño en la circunscripción de Clacton-on-Sea. Lo presentó como un gesto para que "la gente de Clacton", quienes le eligieron por primera vez, se pronuncie en las urnas sobre su gestión, en lugar del "poder establecido".

Sin embargo, los principales partidos británicos -Conservador, Laborista, Liberal Demócrata y Verde- ya han confirmado que no presentarán candidatos a esos comicios. Los han calificado como "un montaje" que Farage, 'padre del Brexit', ha urdido para tapar con su popularidad en las encuestas las presuntas irregularidades financieras.

Este boicot implica que Farage tendrá que hacer campaña contra el aspirante satírico, Count Binface, que concurre a múltiples citas electorales disfrazado de personaje espacial con la cabeza tapada con un cubo de basura a modo de casco.

La tradición de los candidatos satíricos está arraigada en Reino Unido. Aunque no tengan esperanzas -ni realmente intención- de salir elegidos, concurren a las elecciones por las circunscripciones en las que se registran y esperan tras los comicios la publicación de los resultados en fila junto a los representantes de los partidos mayoritarios, como manda la tradición electoral británica.

Esto da lugar a fotografías imposibles de entender en otros sistemas, como ocurrió en las elecciones parciales de Makerfield en las que el alcalde de Mánchester, Andy Burnham, ganó su escaño. El potencial próximo primer ministro de Reino Unido tuvo que posar hombro con hombro con una persona vestida de zorro y el propio Conde Carapapelera.

El hombre bajo la papelera no es otro que el cómico Jonathan Harvey, que creó el personaje para enfrentarse a hasta tres primeros ministros en la última década. La única intención de su performance, explica, es "celebrar la democracia".

Sin embargo, el decoro electoral británico obliga a la prensa a dedicar una atención proporcional a estos personajes. ¿Cuál es la principal baza que presenta Binface a los electores de Clacton-on-Sea? "Que no soy Nigel Farage", responde.

El personaje, no obstante, no se arredra frente al debate. Cuando le reprochan que las normas del Parlamento prohíben cubrirse la cara, él recuerda que también establecen que donaciones como la que disfrutó Farage tampoco están permitidas.

El candidato de Reform UK parte en cualquier caso como favorito, con el partido liderando las encuestas tras su triunfo en las municipales y regionales de la pasada primavera. Sin embargo, la figura de Farage sigue siendo controvertida.

Una encuesta de YouGov muestra que el político es considerado de forma negativa por un 65% de los británicos, frente a un 25% que lo prefiere. Además, una mayoría considera que Farage "carece de principios".

La posibilidad de que el voto de rechazo al líder populista acabe dando la victoria al candidato satírico no puede descartarse. Por de pronto, la Cámara de los Comunes ya ha advertido que, en caso de ganar, el Conde Carapapelera tendrá que desenmascararse si pretende ocupar su escaño.

"Estos candidatos existen únicamente para permitir al electorado que exprese cuán inadecuadas consideran que son las demás opciones", escribe The New Statesman en un editorial. "Antes que votar en blanco o hacerlo por alguien al que no querrían otorgar el poder, pueden mandar el mensaje de que prefieren votar por un hombre con una papelera en la cabeza".

El escándalo Farage

El veterano político, conocido por su retórica eurófoba y contraria a la inmigración, afronta varias investigaciones del Parlamento y la Comisión Electoral por presuntas infracciones de las normas sobre conflictos de interés y financiación de partidos.

El Comisionado de estándares parlamentarios, Daniel Greenberg, investiga si Farage violó las reglas al no declarar los cinco millones de libras (5,8 millones de euros) que aceptó como "regalo" durante la campaña de 2024 del millonario Christopher Harborne, inversor en criptomonedas y principal benefactor de Reform UK.

Count Binface conversa con otros candidatos satíricos del Partido Lunático en Makerfield.

Count Binface conversa con otros candidatos satíricos del Partido Lunático en Makerfield. REUTERS/Temilade Adelaja

Además, el Partido Laborista solicitó a la Comisión Electoral investigar los donativos financieros y en especie recibidos y no declarados del aristócrata inglés George Cottrell, un colaborador que cumplió condena en Estados Unidos y actualmente reside en el extranjero.

El Banco de Inglaterra declaró a preguntas de los investigadores que Farage defendió en una reunión en 2025 opiniones favorables a las criptomonedas que, según los laboristas, pretendían beneficiar a Harborne. La institución financiera aclara, no obstante, que el líder populista no les hizo cambiar de posición.

La investigación parlamentaria del dirigente populista se suspenderá hasta que se elija otra vez su escaño, pero se retomará después. Independientemente del resultado electoral, si los investigadores concluyen que el político infringió las normas, podrá ser sancionado.