Asier, propietario de Cardzone.

Asier, propietario de Cardzone. Foto cedida

Sociedad

Asier, propietario de una tienda de cartas Pokémon: "Son como criptomonedas, el que quiera hacer dinero con ellas, puede"

Las cartas Pokémon han dejado de ser un simple juego a un verdadero activo de inversión donde una carta puede llegar a valer casi 14 millones de euros.

Más información: Mercedes, vecina en el centro de Madrid: "¿Por qué tengo que irme de mi barrio? No lo haré aunque nos han devaluado la vida"

Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores
LO ESENCIAL
Generado con IA

Asier, coleccionista y dueño de CardZone, compara las cartas Pokémon con las criptomonedas por su elevada volatilidad y su potencial para generar beneficios.

El valor de una carta depende de factores como el personaje, su escasez, antigüedad, estado de conservación y arte; el Pikachu Illustrator alcanza los 13,91 millones de euros.

La entrada de especuladores y tiendas que retienen producto agrava la escasez y eleva precios: CardZone agotó su colección del 30 aniversario en dos minutos, con más de 1.500 pedidos.

Aunque prevé que algunas colecciones exigirán sobrepagar, Asier confía en que los coleccionistas conservarán opciones asequibles y que el interés por Pokémon seguirá renovándose.

Las cartas Pokémon han sido históricamente conocidas por ser un simple juego. 'Para niños pequeños', dirían algunos inocentemente sin saber que una carta de estas puede llegar a suponer cifras millonarias. La más cara del mundo, el Pikachu Illustrator, se sitúa en los 13,91 millones de euros y fue adquirida por 5 millones de euros por el creador de contenido estadounidense Logan Paul.

Asier es parte de la 'vieja escuela' y colecciona cartas Pokémon desde pequeño; sin embargo, no fue hasta los años de la pandemia de la Covid-19 que volvió a sentir el 'gusanillo' por este mundo en el que realmente entró de lleno, recuperando toda su colección y volviéndose viral en redes sociales bajo el nombre de PokePacks.

Ahora, a sus 31 años, invirtió una gran parte de su colección en su propia tienda de cartas Pokémon: CardZone. Sin embargo, sí le confesó a EL ESPAÑOL que "tengo una colección personal de cartas gradeadas de Articuno, mi Pokémon favorito".

CardZone comenzó como una tienda de una persona; hoy en día, son al menos 10 personas que manejan un local online de coleccionables y realizan envíos a toda España y se encuentran en proceso de abrir su primera tienda física en Bilbao. No obstante, se enfrentan a un nuevo desafío: un cambio importante en el mercado.

El mercado de las cartas Pokémon ha dejado de ser uno formado por nostálgicos como Asier para estar lleno de especuladores que "buscan comprar todo lo que puedan para revender más adelante".

De mercado nicho a activo financiero

No todas las cartas valen millones de euros. El valor de una carta depende de muchos factores: "El Pokémon que aparece, la exclusividad o poca impresión que haya tenido esa carta, la antigüedad, el estado en el que se encuentra la carta y el arte de la carta. Esto hace que las cartas más caras sean una mezcla de todas estas", señaló Asier.

Como propietario de una tienda de cartas Pokémon, Asier ha visto de primera mano cómo han cambiado sus clientes con el 'boom' de este nuevo activo de inversión: "Existen colecciones que solo los más fieles las compran y las quieren y hay otras que se acaban en cuestión de minutos con la entrada de especuladores. Para una tienda no es bueno ni lo uno ni lo otro; lo mejor es encontrar un equilibrio en el cual se mantenga el interés y la expectación".

La locura por este mercado ha evolucionado tanto que tiene un índice bursátil, el Pokemon Card Index (PV100), basado en el S&P 500 y que permite ver el valor de las cartas en tiempo real. "Esto facilita la especulación e inversión en cartas Pokémon", comentó el coleccionista.

No obstante, Asier confesó que "se asemejarían más las cartas Pokémon a las criptomonedas que a un fondo de inversión tradicional en bolsa, debido a su altísima volatilidad. Es por esto que la persona que quiera hacer dinero con las cartas Pokémon puede hacerlo".

Más que coleccionistas nostálgicos, parece que el mercado de estas cartas se ha convertido en uno lleno de brókers que buscan descifrar si el valor del activo subirá o bajará y vender en el momento exacto.

"¿Creo que los precios actuales están desbocados? Sí, ¿creo que dentro de cinco años valdrán más de lo que valen ahora mismo? También", reveló el dueño de Cardzone.

Sin embargo, explicó que el verdadero problema no es que "muchos inversores o especuladores que no tienen relación estén especulando", sino más bien que "existen tiendas especializadas las cuales guardan material y venden a precios desorbitados, sabiendo que habrá gente desesperada por conseguir una caja dispuesta a pagar esa cantidad".

Para Asier, los especuladores "son la mayor lacra que existe en el mundo de las cartas Pokémon". Según el coleccionista, estas personas no solo compran grandes cantidades de cartas para venderlas al doble de su precio, sino que hay algunos que "simplemente guardan la carta sellada como inversión para venderla en unos años".

'Pikachu Illustrator', la carta de Pokémon más cara del mundo, vendida por 13,9 millones de euros.

'Pikachu Illustrator', la carta de Pokémon más cara del mundo, vendida por 13,9 millones de euros. E.E

"Esto hace que haya más escasez de producto y que, por lo tanto, el precio suba incluso más, debido a lo difícil que se vuelve comprar este producto", expresó el coleccionista, agregando que para tiendas que buscan evitar este comportamiento, esto supone un problema a nivel de clientela.

Además, expresó que resulta casi inevitable que el producto acabe agotándose: "Por ejemplo, para el 30 aniversario, nosotros decidimos limitar la compra a una unidad de cada producto por cliente con la intención de que el máximo número de personas tuviesen acceso a la colección. Hicimos sold out en apenas dos minutos con más de 1.500 pedidos. Aún recibiendo mucho material, la demanda supera de forma abismal a la oferta", manifestó.

¿Es el fin del coleccionista?

A pesar de las predicciones, Asier no se muestra negativo frente al futuro y cree firmemente que los nostálgicos siempre tendrán colecciones de las que comprar, probablemente con menos interés mediático y que todavía se mantengan a precios asumibles.

No obstante, los pequeños coleccionistas deben acostumbrarse a que "para acceder a ciertas colecciones, tienen que estar preparados para sobrepagar en muchas ocasiones, ya sea por escasez de producto o por especulación en mercados secundarios", expresó.

Sin embargo, hay ciertas tiendas como Cardzone que buscan siempre mantener sus productos a precios accesibles, aunque en ocasiones se agoten en cuestión de minutos.

¿Y el futuro del mercado? Está en manos de sus propios creadores: "Pokémon ha encontrado la fórmula para crear un interés masivo, tranquilizar el mercado y volver a generar este interés masivo más adelante", explicó.

Según Asier, el mundo del Pokémon todavía tiene mucho recorrido: "Ahora mismo jugadores y coleccionistas compran Pokémon, inversores y especuladores compran Pokémon, nostálgicos de la época de los 90 compran Pokémon y los niños pequeños compran Pokémon. Cuando estos niños crezcan, se convertirán en nostálgicos, creando una rueda que dudo que termine a corto plazo", concluyó el nostálgico coleccionista su diagnóstico de este curioso mercado con un futuro incierto.