Un futuro más caluroso.
Los meteorólogos coinciden: el umbral de los 45 ºC se desplazará hacia el norte de España antes de 2040
El cambio climático está provocando cambios importantes en el país y las zonas norteñas verán una subida de las temperaturas.
Más información: Los meteorólogos lo confirman: los termómetros en España antes de 2099 pulverizarán los récords y se superarán los 50 ºC.
El panorama meteorológico en España está experimentando un cambio importante debido al cambio climático. Los expertos confirman que el umbral de los 45 ºC se desplazará hacia el norte del país antes de 2040, un fenómeno que históricamente estaba confinado casi en exclusiva al suroeste.
Las proyecciones de la AEMET y diversos modelos climáticos europeos advierten de que la llegada de masas de aire de origen sahariano, combinada con suelos cada vez más secos, propiciará picos térmicos sin precedentes en la mitad norte del país.
El ascenso de las temperaturas máximas extremas ya ha comenzado a manifestarse en regiones de la cornisa cantábrica, Galicia y el valle del Ebro, zonas caracterizadas tradicionalmente por un clima oceánico y templado.
De hecho, estudios recientes de instituciones como la Universitat Autònoma de Barcelona alertan de que ciudades costeras y del noreste, como Barcelona, se exponen a escenarios futuros con veranos que superarán esos 45 ºC durante los siguientes años.
El debilitamiento de los vientos atlánticos reguladores y la persistencia de las altas presiones bloquean el aire fresco, lo que resulta en anomalías térmicas extremas también en zonas septentrionales.
Un futuro más caluroso
Todo ello, por supuesto, afectará al día a día de los ciudadanos y hará que las ciudades sean verdaderos hervideros durante cada jornada. Las noches tropicales, como se ha mencionado en varias ocasiones, van también a incrementarse y eso dificultará el descanso de la población, sobre todo norteña.
Los meteorólogos confirman que la falta de "refugios climáticos" adecuados en las grandes ciudades del norte podría elevar las tasas de mortalidad y hospitalizaciones vinculadas a golpes de calor antes de lo previsto para mediados de siglo, según las últimas estimaciones.
Además, los cultivos tradicionales de secano y los viñedos de la mitad norte sufrirán graves problemas de estrés hídrico, obligando a los productores a reubicar sus plantaciones a mayor altitud o a modificar las variedades agrícolas para garantizar la supervivencia del sector agrario.
El cambio climático es un proceso irreversible y casi imposible de combatir, pero se están empezando a trazar planes y estrategias para poder mitigar el impacto de las olas de calor que están por llegar, que desde luego van a sacudir a la población.
Los veranos cada vez van a durar más, haciendo que el resto de estaciones, salvo el invierno, queden reducidas a la nada, con cambios drásticos entre calor y frío en un espacio de tiempo muy reducido.