El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y la Gobernadora de Nueva York,

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y la Gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul

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Polémico 25 aniversario del 11-S en Nueva York: familiares de víctimas piden que Mamdani no vaya y Trump no acudirá

El alcalde Zohran Mamdani ha sido acusado de tener posiciones "hostiles" a las víctimas.

El presidente Donald Trump se ausentará presuntamente por no poder dar un discurso en el acto.

Más información: Trump revive la islamofobia del 11-S y el anticomunismo de la Guerra Fría ante el auge político de musulmanes y socialistas

Nora Quintanilla
Publicada
Las claves

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El 25 aniversario del 11-S en Nueva York genera polémica por la presencia del alcalde Zohran Mamdani, criticado por familiares de víctimas debido a su fe musulmana y posturas propalestinas.

Donald Trump será el primer presidente en activo que no asista a la ceremonia en la Zona Cero, enviando en su lugar al vicepresidente JD Vance y participando en los actos del Pentágono.

La ceremonia mantiene un carácter no partidista y prohíbe intervenciones políticas desde 2012; los familiares de las víctimas son los encargados de leer los nombres de los fallecidos.

La asistencia de Mamdani ha generado reacciones encontradas, con recogida de firmas en su contra y apoyos de figuras locales, mientras él reafirma su compromiso con las víctimas del 11-S.

El 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York contará con una nutrida representación institucional en la que chocan la presencia del alcalde, Zohran Mamdani, que resulta polémica para muchos por su fe musulmana y posturas propalestinas, y la ausencia del presidente, Donald Trump.

En los actos anuales del 11-S, que se celebran en la Zona Cero, donde se alzaban las Torres Gemelas, es habitual ver a figuras políticas de los dos partidos, en activo o retiradas, y este año se ha confirmado la asistencia de los expresidentes demócratas Joe Biden, Bill Clinton y Barack Obama, y del republicano George W. Bush, según NewsNation.

También suelen asistir el alcalde y sus predecesores. Mamdani confirmó su asistencia en julio, sin mencionar a la recolecta de firmas iniciada por el familiar de una víctima pidiéndole que no asista, y a la que posteriormente se unieron otras llamadas similares de oposición.

La ceremonia, no obstante, tiene un carácter no partidista y prohíbe desde 2012 cualquier intervención de los políticos, que son meros testigos del homenaje. Los familiares leen los nombres de los fallecidos y se guardan siete momentos de silencio: seis por los ataques y un último por los fallecidos por enfermedades relacionadas con el 11-S.

"Hemos trabajado intencionalmente para mantener la conmemoración libre de política, porque recordar a quienes perdimos el 11 de septiembre nunca debe ser una cuestión partidista", dijo a EFE un portavoz del Memorial y Museo del 11-S. El centro organiza el acto y se ubica entre los dos monumentales estanques con cascadas de agua que toman el lugar de las Torres Gemelas.

Añadió que funcionarios gubernamentales de todo el espectro político, "incluidos todos los presidentes, gobernadores y alcaldes en ejercicio desde el 11-S", han asistido siempre a la ceremonia "simplemente para rendir testimonio". "No ofrecen comentarios y se les pide que permanezcan en un área designada", precisó.

Entre "honrar" y "desviar la atención"

La presencia de Mamdani ha generado oposición entre algunos familiares y grupos de supervivientes. La Asociación de Policías Retirados de la Autoridad Portuaria ha pedido tanto al alcalde como a la gobernadora Kathy Hochul que se abstengan, mientras que su presidente, John McDevitt, ha advertido de que su presencia puede causar "dolor" a las víctimas y "desviar la atención".

Memorial y Museo del 11-S en Manhattan.

Memorial y Museo del 11-S en Manhattan. REUTERS/Brendan McDermid

La recolecta de firmas de Giovanni Galante, viudo de una víctima, suma casi 100.000 y cuestiona "posiciones" de Mamdani consideradas "hostiles", como su "halago" al imán Siraj Wahhajm -"vinculado al islamismo radical"-, su contratación como asesor legal local de Ramzi Kassem -un abogado que defendió a un terrorista de Al-Qaeda- o su falta de condena de la frase "globalizar la intifada".

El exgobernador republicano George Pataki y Bruce Blakeman, líder del condado de Nassau y candidato a gobernador cuyo sobrino murió en los atentados, también han expresado su rechazo.

En defensa de la presencia del alcalde se han pronunciado, entre otros, la portavoz del Concejo local, Julie Menin, y el excandidato republicano a alcalde Curtis Sliwa.

"Ha habido alcaldes y gobernadores durante los últimos 25 años que realmente no hicieron nada para ayudar a las familias del 11-S. Nunca se les prohibió asistir", dijo Dennis McKeon, organizador de un grupo de supervivientes en Staten Island.

Parte de la exposición en el Memorial y Museo del 11-S en Nueva York.

Parte de la exposición en el Memorial y Museo del 11-S en Nueva York. REUTERS/Brendan McDermid

El alcalde, por su parte, ha reivindicado su asistencia y su compromiso con las víctimas. "Honraré con orgullo a las familias, los supervivientes y los socorristas y reafirmaré que nunca olvidaremos aquel día", dijo el pasado julio.

Trump, la ausencia confirmada

Mientras tanto, también resulta polémica la ausencia de Trump, que será el primer presidente en activo que no asiste a la conmemoración en Nueva York, y enviará en su lugar al vicepresidente JD Vance.

El mandatario ha decidido asistir a los actos del 11-S en otro de los escenarios de los atentados, el Pentágono, porque quería dar un discurso en la Zona Cero pero no podía hacerlo debido a las normas de la organización, según informó The New York Times citando fuentes propias.

Trump intentó desmentir la información en su red social Truth Social, donde aseguró que ha estado en Nueva York "muchas veces" a lo largo de los años y que en la ceremonia "nadie habla" porque es "solemne", y arremetió contra la autora de la información, insultando su trabajo y su físico.

Vance, por su parte, destacó en una rueda de prensa en la Casa Blanca la unión del país en torno a los atentados, aunque aprovechó para criticar al expresidente Biden, ironizando con que tendrá "muchas conversaciones intelectuales intensas" y "lo pasarán genial".