La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. Efe
Confirmado por ley: el trabajador tiene derecho a un permiso retribuido de 20 horas para formarse
El Estatuto de los Trabajadores contempla este derecho dentro de su artículo 23, que regula la promoción y la formación profesional.
Más información: Es oficial: la empresa tiene 5 días para abonar una indemnización por despido improcedente, según la Ley
En España, la formación continua no depende solo de la voluntad de la empresa. La ley reconoce expresamente que los trabajadores tienen derecho a seguir formándose sin perder salario ni días de descanso, aunque este permiso sigue siendo poco conocido y aún menos utilizado.
El Estatuto de los Trabajadores contempla este derecho dentro de su artículo 23, que regula la promoción y la formación profesional. En concreto, establece que los empleados pueden disfrutar de un permiso retribuido de 20 horas al año para mejorar su cualificación profesional.
Eso sí, para acceder a este beneficio es necesario haber cumplido al menos un año de antigüedad en la empresa. A partir de ese momento, las 20 horas anuales pueden acumularse durante un máximo de cinco años, lo que permite alcanzar hasta 100 horas de formación pagadas.
Estas horas cuentan como tiempo de trabajo efectivo, lo que significa que se remuneran igual que una jornada normal. Sin embargo, su disfrute no es totalmente libre: el calendario debe pactarse con la empresa o ajustarse a lo que establezca el convenio colectivo.
En cuanto al contenido de la formación, debe tener relación con la actividad profesional o el sector de la empresa, aunque no necesariamente con el puesto concreto del trabajador. Esto permite realizar cursos de idiomas, competencias digitales, especialización técnica o actualización normativa vinculada al ámbito laboral.
Quedan fuera de este permiso las formaciones obligatorias que la empresa debe impartir por ley, como las relacionadas con prevención de riesgos laborales. Estas ya se consideran tiempo de trabajo por defecto, por lo que no consumen las 20 horas disponibles.
Lo habitual es que el trabajador presente una solicitud por escrito indicando el curso, la entidad que lo imparte, las fechas y el número de horas que coincidirán con la jornada laboral. A partir de ahí, empresa y empleado deben buscar una solución que permita compatibilizar la actividad formativa con la organización del trabajo.
Si la empresa rechaza la petición sin una justificación razonable o no responde, el trabajador puede recurrir a la representación sindical, solicitar asesoramiento o incluso acudir a los tribunales para hacer valer su derecho.
En un mercado laboral cada vez más cambiante, este permiso se convierte en una herramienta útil para mantenerse actualizado sin renunciar al sueldo ni al tiempo libre.
Sin embargo, su uso sigue siendo limitado, especialmente en pequeñas empresas y sectores con mayor precariedad, donde muchas veces este derecho permanece en la práctica sin aprovechar.