Pepi junto a la ministra Margarita Robles, este miércoles en Ceuta.

Pepi junto a la ministra Margarita Robles, este miércoles en Ceuta. J.I.M.

Política

Robles rompe el cordón de seguridad y consuela a Pepi, una vecina de Ceuta con un ataque de ansiedad por la invasión

"Gracias, estoy muy nerviosa, tengo miedo, vivo sola y nunca me he visto así, esta noche he cogido un cuchillo", le ha contado la mujer a la ministra.

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Íñigo Zulet
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Las claves

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Margarita Robles rompió el cordón de seguridad en Ceuta para consolar a Pepi, una vecina que sufría un ataque de ansiedad por la invasión migratoria.

Pepi expresó su miedo y sensación de abandono a la ministra, relatando que vive sola y ha llegado a dormir con un cuchillo por temor.

Robles dialogó con la vecina y la tranquilizó, comprometiéndose a mantener el contacto y a recibirla en futuras visitas a Ceuta.

La actitud cercana de Robles contrasta con la de otros miembros del Gobierno, quienes realizaron visitas más protocolarias y alejadas de los vecinos.

Margarita Robles ha roto este miércoles en Ceuta el cordón de seguridad para acercarse a una mujer que estaba sufriendo un ataque de ansiedad.

"Me da pena de Ceuta, porque nosotros somos españoles como los que más. Y yo la tenía en estima, señora, y la tengo en estima, pero no se puede abandonar Ceuta, por favor se lo pido", le ha dicho llorando Pepi, nombre de la vecina, a la ministra de Defensa.

Robles acababa de llegar a Ceuta y, minutos antes de mantener un encuentro con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, ha reparado en la mujer, visiblemente nerviosa. En lugar de continuar con el dispositivo de seguridad, se ha acercado a ella y ha comenzado a atenderla.

"Tranquilícese", le ha pedido Robles. "Venga conmigo, a ver si se tranquiliza un poco".

Pepi, según ha contado, vive sola en Ceuta, está viuda y se encontraba fuera de la ciudad cuando tuvo lugar la invasión migratoria el pasado 30 de julio. "Me vine corriendo", le ha explicado a la ministra.

La escena de Robles marca una diferencia respecto a las visitas de otros miembros del Gobierno a Ceuta. Pedro Sánchez, Fernando Grande-Marlaska, Ángel Víctor Torres, José Manuel Albares o Sira Rego, que también han visitado la ciudad, han realizado sus intervenciones ante los medios en actos muy perimetrados y sin saludar a los vecinos.

Durante su diálogo con Robles, Pepi le ha trasladado a "el miedo" con el que está viviendo en los últimos días. "¿Qué normalidad hay? No puedes ir a la playa, no puedes salir a la calle sin miedo", le ha dicho.

"He cogido un cuchillo"

"Estoy muy nerviosa, tengo miedo, vivo sola y nunca me he visto así. Cerrando la ventana, la puerta, esta noche apenas he descansado, he cogido un cuchillo", ha continuado.

"Lo importante es que se sienta protegida. Véngase con nosotros", le ha respondido Robles. Poco a poco, la mujer ha comenzado a serenarse. "Ya me estoy tranquilizando. A mí no me gusta perder las formas, ni me gusta insultar", se ha disculpado.

Minutos antes, Pepi había increpado al delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez.

Robles le ha quitado hierro al asunto diciendo que "a todos nos pasa" porque "cuando uno está enfadado, a veces es mejor descargarse".

Pepi, ya algo más calmada, le ha explicado a Robles que detrás de su reacción había un "sentimiento de abandono". "Nos han dejado a nuestra suerte, maltratados", le ha reprochado.

La ministra se ha despedido comprometiéndose a recibirla cuando vuelva a Ceuta: "Pepi, me alegro de haberla conocido, aunque sea así. La invitamos la próxima vez que venga a Ceuta, la invitamos a tomar algo. Estamos en contacto".

"Le tomo la palabra", le ha respondido Pepi.