Jóvenes pasean en bicicleta y en patinete este martes en el barrio de Cap Pont, Lleida.

Jóvenes pasean en bicicleta y en patinete este martes en el barrio de Cap Pont, Lleida.

Política REBROTE EN CATALUÑA

Torra recula en Lérida y Hospitalet tras desafiar a la Justicia: no habrá multas ni imposiciones

El decreto ley del 'Govern' se limita a hablar de "recomendaciones" pese a las soflamas de "desobediencia" de Quim Torra. 

15 julio, 2020 03:26

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El decreto ley aprobado por el Gobierno de la Generalitat para afrontar la propagación del Covid-19 en la región ha rebajado las aspiraciones y llamadas a la desobediencia lanzadas por Quim Torra antes de su aprobación. El nuevo texto legal ya no prevé confinamiento domiciliarios y solo se basa en “recomendaciones”.

El Ejecutivo catalán recurrió la resolución judicial que suspendió el encierro domiciliario, pero el decreto que entrará en vigor la medianoche de este miércoles 15 de julio para todo el territorio catalán también omite la orden de encierro domiciliario. Como explicó este diario, el hecho de que se vulnere un derecho fundamental como la movilidad no puede aprobarse mediante un decreto ley.

Con todo, los vecinos de Lérida así como los de Hospitalet de Llobregat podrán salir de sus viviendas, y los comercios y locales de restauración mantendrán su actividad habitual, eso sí, incrementando las medidas de control.

La consejera catalana de Salud, Alba Vergès, recomienda no salir en tres barrios de Hospitalet (Barcelona). España

Al mismo tiempo, los Mossos d’Esquadra no podrán sancionar a aquellos ciudadanos que salgan a la calle aunque lo hagan por otras motivaciones más allá de desplazarse a sus lugares de trabajo. La restricción se limitará a la entrada y salida de estas siete comarcas del Segrià.

Desde el Sindicato de Policías Locales y el Cuerpo de Mossos d’Esquadra (SPLCME) explican a EL ESPAÑOL que “están estudiando” cómo aplicar el nuevo decreto pero que actuarán “con sentido común” si ven a ciudadanos poner en riesgo la salud de sus vecinos.

La propuesta inicial de cerrar a los ciudadanos en sus viviendas había levantado ampollas entre los ciudadanos ilerdenses (con distintas protestas frente a la delegación del Govern en la ciudad) y también los empresarios del eje comercial de Lérida habían alzado su voz contra una iniciativa que consideraban excesiva y que frenaba la recuperación económica de la comarca.

La portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha sostenido en su última comparecencia que la Generalitat tiene capacidad para confinar a los ciudadanos en sus viviendas, pero más allá de sus declaraciones, el decreto solo habla de “recomendaciones”, como ha acabado admitiendo la dirigente nacionalista.

A la práctica, han aceptado que la primera resolución carece de valor desde el momento en que aprueban un nuevo decreto ley para sortear el veto de la justicia.

El nuevo plan, ha añadido, durará “15 días desde su aprobación" y supondrá un regreso a "las primeras fases del desconfinamiento", caracterizadas por la prohibición de realizar deporte colectivo y los servicios de restauración estaban limitados.

Ayuda económica

Las medidas que sí se desarrollarán serán de carácter económico. El Govern abrirá nuevas líneas de ayudas directas por valor de 6,5 millones de euros a los municipios y comercios de la comarca del Segrià (Lleida) afectados por la pandemia.

El objetivo es apoyar a los entes locales para afrontar los gastos asociados del rebrote, y mantener vivo el tejido empresarial y comercial de la comarca.

Desde la Conselleria de Economía se transferirán 4 millones de euros al Departamento de Empresa para que los destine, a través del Consorcio de Comercio, Artesanía y Moda (Ccam) a reactivar la economía con ayudas directas al sector comercial, y los 2,5 millones restantes los destinará a Presidencia para articular una línea de ayudas directas a los entes locales.

El Govern también ha aprobado una subvención directa de 1,5 millones de euros a la Mancomunitat Intermunicipal de la Conca d'Òdena (Barcelona) para reactivar el sector del comercio, una decisión que se enmarca en el paquete de medidas específicas anunciadas por el presidente de la Generalitat para esta zona.

Barrios de Hospitalet

La consellera de Salud, Alba Vergès, enumeró este martes una serie de recomendaciones como medidas de contención de la expansión de los brotes de coronavirus en tres barrios de L'Hospitalet de Llobregat entre las que destacan las de pedir a estos vecinos que se queden en casa y solo salgan por motivos necesarios, y evitar las reuniones de más de 10 personas en el ámbito público y privado.

Acompañada del conseller de Interior, Miquel Buch, y de la alcaldesa del municipio, Núria Marin, concretó que se recomienda quedarse en casa y salir solo para "trabajar; ir a centros de salud; cuidar de personas mayores, niños, discapacitados y dependientes; para comprar productos básicos; acudir a entidades financieras o realizar acciones judiciales o notariales, exámenes y mudanzas".

La consejera detalló que en los barrios de L'Hospitalet donde se han detectado más casos -La Torrassa, La Florida y Collblanc- se hacen recomendaciones, que prevén aplicar durante 15 días y que del celo que tengan sus vecinos con el cumplimiento de las mismas dependerá que no se tengan que tomar "medidas más restrictivas".

Apoyo del Gobierno

El Gobierno de coalición mostró sus discrepancias con la resolución judicial y parece estar conforme con la estrategia del Govern. La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, animó al Ejecutivo catalán a recurrir la decisión de la jueza en Lérida y el ministro de Sanidad, Salvador Illa, afirmó que “lo importante es actuar para cortar el brote” y que no creía que el decreto ley de Torra invadiera competencias.

Estos últimos posicionamientos contrastan con las palabras formuladas por el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, que aseguró que el veto judicial a la resolución de Torra ponía en evidencia que el “estado de alarma” era la única herramienta posible para confinar a la población.

A la espera de cómo se desarrolle la cuestión en los tribunales, la evidencia es que la Generalitat ha decidido rebajar su plan inicial pese a las soflamas de desobedencia.